Denuncias y testimonios de violencia de género, violencia machista y violencia estructural
Publicado: 2023-08-07 00:37:25
(34953)
Inés Agresott es una mujer colombiana, es una de las dirigentes, en el Perú, del colectivo mujeres migrantes maltratadas, es madre de hija peruana y luchadora por los derechos de las mujeres que llegaron a Perú, casi siempre, porque el amor era peruano. Muchas, trás relaciones abusivas, no pueden regresar a sus países, donde tienen su red familiar y social más intensa, la causa: han sido madres y sus maltratadores no permiten que se vayan con sus hijos. Este es un tema que he desarrollado en varias notas que pueden leer en teleoLeo.com.
Pero esta vez Inés Agresott no es la dirigenta, esta vez es víctima de la violencia institucional del sistema de salud, como muchas y muchos peruanos, lo fueron durante la pandemia y lo siguen siendo a día de hoy, cada vez que no tienen la atención que requieren o como en este caso, sus intervenciones quirúrgicas son aplazadas por razones de estricta responsabilidad de los establecimientos de la red de salud, en este caso del hospital Rebagliati de ESSALUD.
En 2018 a Inés le detectaron varios miomas y un tumor en el ovario izquierdo que no para de crecer, esto le provoca reglas extremadamente dolorosas que la llevan a hacer cama y a sufrir hemorragias. Este jueves 3 de agosto recibió una llamada del hospital Rebagliati, le decían que por fin la operarían, que tenía cama y que fuese el viernes a primera hora para ser ingresada. Desde las 8 de la mañana hasta las 3 de la tarde Inés estuvo en los pasillos del hospital esperando para ser ingresada, pero 24 horas después, el sábado 5 de agosto, le comunicaron que este lunes 7 le daban el alta pues no encontraban las pruebas que le habían realizado para el preoperatorio y así no la podían operar
Esta no es la primera vez que Inés se queda a puertas de ser intervenida.
Escuchemos lo ocurrido de boca de la propia Inés.
Como han escuchado, Inés ya lleva 4 preoperatorios, es decir, durante los últimos 5 años se ha realizado 4 veces todas las pruebas que le piden, con el gasto de tiempo y de recursos que eso significa y, sobre todo, el desgaste emocional y mental que supone el prepararse para una intervención que se supone mejorará su calidad de vida y que al final, no se produce.
La primera vez devolvieron Inés del hospital porque no le habían hecho una prueba respecto a un tratamiento de salud mental que lleva. La segunda vez la intervención se canceló por la pandemia. La tercera vez, en diciembre de 2022, no la pudieron operar porque le descubrieron diabetes y debía ser estabilizada antes de ser intervenida; pero esta cuarta vez ha sido el sumum del absurdo, le han dicho que no la pueden intervenir porque en su historia médica no constan las pruebas que le han realizado.
Inés, conociendo de la falta de organización y el desorden de los servicios de salud públicos, tomó fotos a los resultados de las pruebas antes de entregarlos a su ginecóloga. Entre las pruebas que le han hecho están: biopsia, papanicolau y el examen transvaginal, todas pruebas incómodas y dolorosas, sobre todo, el transvaginal que se realiza introduciendo algo así como una cámara con un palo selfie hasta el fondo del útero, es como una ecografía interna. «Cuando ven al tumor, lo presionan tanto que a mí me dejan 3 días sin poder caminar», dice Inés.
Este sábado Inés cuenta que ya le han vuelto a hacer la biopsia, «intentaron hacerme el transvaginal paro no pudieron porque el tumor ocupa ya tanto espacio que no pudieron que ahora necesitan una cámara que sea mucho más grande para poder examinarlo y dejarme a mí otra vez incapacitada por días», agrega contrariada.
Inés se pregunta por qué le hacen tantos exámenes si lo que le van a hacer es una histerectomía total, o sea, le van a sacar el útero, el cuello uterino, los ovarios y las trompas de falopio, es decir, todo el aparato reproductor: «Una mujer que está ingresada para la misma operación dice que a ella le harán la biopsia trás la intervención, por qué no hacen lo mismo conmigo si me lo van a sacar todo yo ya no puedo más con esto, es desgastante. No puedo ni caminar mucho porque se me inflama el abdomen, tanto como si estuviese embarazada y me cuesta hasta miccionar».
Las fotos de los exámenes de Inés hizo que los médicos buscaran las pruebas en los archivos del Rebagliati, pero no las han encontrado, uno de ellos le ha dicho que talvez, al ser inmigrante, puede haber problemas con su carnet de extranjería y que por eso se han traspapelado, pero esa es una mala excusa, estamos hablando de la salud de una persona y su condición de extranjera no puede, no debe convertirla en víctima de un error administrativo del sistema de salud, eso es inhumano.
Si este lunes 7 de agosto Inés es dada de alta, volverá a estar en la rueda de bendita lista de espera y, como su tumor no es maligno, pues no hay urgencia médica para citarla. Total, ya lleva 5 años con el mal: dolores, hemorragias y molestias para desarrollar su vida con normalidad pues la regla la tumba a la cama y tampoco no puede caminar como está acostumbrada, pero no pasa nada, son males de mujeres, total se supone que la regla debe ser causa de sufrimiento y nuestro umbral del dolor es algo nunca visto.
Esto es violencia institucional, cómo puede ser que una mujer lleve 4 operatorios realizados y 4 preoperatorios perdidos por circunstancias ajenas a ella, todo esto es causa de estrés y de alteración de la salud mental de Inés.
Según una investigación de un estudiante de la universidad Villareal presentada en 2020 para optar a la licenciatura de enfermería, uno de los factores que genera más estrés en los pacientes que han de ser intervenidos quirúrgicamente es la cancelación de la cirugía: el 73.3% de los pacientes de su muestra, pacientes del hospital Santa Rosa, así lo manifestaron. El otro factor de estrés es no saber si podrán pagar la cuenta: 62,2% de las y los entrevistados lo sufren.

A Inés en su calidad de paciente médica, se le está sobre exigiendo una paciencia inhumana para soportar este maltrato que agudiza sus males, porque el estado emocional de una persona es siempre parte vital para su recuperación. Cómo es posible que un hospital como el Rebagliati, uno de los de referencia de nuestro país pierda las pruebas de una paciente. Tener un problema médico ya es estresante y angustiante y los servicios de salud están para cuidarnos, no para alterarnos.
Exigimos que Inés Agresott sea atendida como corresponde a toda persona humana, con responsabilidad, diligencia y buen trato. Y así lo han exigido también los participantes de la alfombra roja que se manifestaron este domingo por la mañana a las puertas del hospital Rebagliati, estas alfombras rojas ya se están convirtiendo en una costumbre en las protestas en la ciudad de Lima, una idea que justamente parte del Colectivo que dirige Inés, al cual se han sumado otras agrupaciones y que está siendo utilizado para denunciar todas las violencias que sufren las mujeres nacionales y extranjeras en Perú.
Categoría:
---
Etiquetas:
Denuncias y testimonios de violencia de género, violencia machista y violencia estructural