Denuncias y testimonios de violencia de género, violencia machista y violencia estructural
Ana Gaivao, la madre portuguesa que en Perú lucha por la restitución de sus hijos, este 31 de julio por fin ha recuperado su cuidado provisional, su expareja Fernando Menéndez Zepilli los sustrajo en julio de 2024 y desde hace más de 50 días ella no sabía ni cómo ni dónde estaban. Este es un caso de violencia vicaria vía sustracción internacional de menores de edad, arrancar hijos del lado de la madre es una forma de castigo a la mujer que ejercen su parejas o exparejas para demostrar que él tiene el poder. Este tipo de violencia no está reconocida en la legislación peruana y con la deriva conservadora del Congreso peruano, su inclusión nos queda cada vez más lejos.
Publicado: 2025-08-01 02:11:00
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Ana Gaivao, ha recuperado a sus hijos. En julio de 2024 esta madre sufrió la sustracción de sus pequeños por parte de su expareja y padre de los niños, Fernando Menéndez Zepilli, ahora todo está en manos de la jueza Yessica Castillo Celmi, del 16º juzgado de Familia de Lima, esperemos que la magistrada no tarde otros 4 meses en resolver un proceso que debía haber resuelto en 6 semanas, tal como indica la Guía de Buenas Prácticas del Convenio de La Haya 1980.
El 15 de marzo de 2025 la jueza Castillo Celmi aceptó la demanda de restitución de sus hijos presentada por Ana Gaivao, la misma que debía haber sido resuelta sin dilación tal y como señala el Convenio, porque se trata de un proceso que involucra criaturas. Lamentablemente la justicia peruana a 25 años de la firma de este mecanismo internacional no lo aplica tal y como se comprometió en su Perfil de País, es decir, tal y como vino de "fábrica", y eterniza el proceso interponiendo la aplicación de su legislación nacional, alargando así el sufrimiento de niñas y niños cuando son apartados de sus progenitores por cualquier otra razón que no sea ponerlos a buen recaudo para apartarlos de situaciones de maltrato o de algún tipo de abuso.
Fernando Menéndez Zepilli siempre ha sostenido que Ana Gaivao y sus hijos residían en Perú sin embargo, en sus mails se revela otra verdad, aquella que nos mostraría que desde 2023 esta pareja vivía en diferentes continentes por su situación laboral, ella ejecutiva en una transnacional europea con sede en Madrid y él ejecutivo de una empresa de seguros en Lima.
Ante la justicia, Menéndez siempre ha afirmado que Gaivao y sus hijos se encontraban en Madrid de vacaciones y que él viajó a esa ciudad y regresó con sus hijos a Lima asumiendo su "tenencia de hecho", es decir, se los llevó de allí sin aviso ni consentimiento de la madre, porque según él, ella era un peligro para la integridad de los pequeños; sin embargo en un mail de mayo de 2023 estando él en Lima y ella en España, instalada allí desde marzo de ese mismo año con su hijos, él le escribe reconociendo que es una gran mujer y una gran madre. ¿Entonces, no está capacidad para maternar o es una gran madre?
En otra parte del mail citado encontraríamos otra prueba de que Ana Gaivao residía con sus hijos en Madrid desde 2023 pues él mismo nomina a su familia como una famila "expat" que residen en ciudades diferentes por sus circunstancias laborales. La palabra "expat" proviene de expatriado y se refiere a las familias que migran por trabajo y/o estudio.
Es importante señalar que arrancar hijos del lado de la madre es por lo general un acto de violencia vicaria, donde los hombres que creen o saben, que sus parejas los quieren dejar, quitándoles a ellos el poder de decisión del que siempre han disfrutado en la relación, reaccionan castigándolas donde más les duele: apartándolas de sus hijos.
Y como los que está en juego es la tranquilidad, la integridad y el desarrollo emocional de unos niños muy pequeños -3 y 5 años de edad- que el último año han sufrido la tortura de ser arrancados de su figura de apego: su madre, la jueza Castillo Celmi debe de cumplir con el debido proceso de manera urgente, es lo que toca.
La movilidad actual permite la unión de parejas de diferentes nacionalidades, sin embargo, cuando el amor se acaba, cuando la convivencia ya no es posible por situaciones de maltrato, es la mujer la que sufre las consecuencias porque se quedan atrapadas en territorio extranjero, y son víctimas de los diferentes sistemas de justicia que normalmente las criminaliza y para no perder a sus hijos se quedan atrapadas en países cual cárceles para no perder a sus criaturas.
Y no se interprete que desde esta página avalamos ningún delito, pero siempre estaremos del lado de la parte más débil de estas historias y de quien para cuidar de sus criaturas pone el cuerpo y hace lo que tiene que hacer, y hay muchas madres migrantes que siendo víctimas de maltrato, al no ser protegidas por el sistema y encontrándose en un país que no es el suyo, retornan a sus territorios en busca de su red de apoyo y con la esperanza de que bajo el paraguas de sus gobiernos encontrarán la justicia que les ha sido negadas como extranjeras.
Después de dos desacatos a sendas órdenes judiciales Fernando Menéndez Zepilli ha tenido que cumplir con entregar a sus hijos, de no hacerlo se exponía a allanamiento y 24 horas de arresto, lo cual no habría quedado muy bien en su hoja de vida -ejecutivo de importante compañía de seguros en Perú- ni para la propia compañía que ya debe temes estar inmersa en una crisis reputacional
teleoLeo.com ha seguido este caso desde que se presentó la demanda de restitución y este vídeo es un fragmento de la última entrevista realizada a Ana Gaivao donde ella desmiente las acusaciones de haber quemado intencionalmente a su hijo menor y lo hace con argumentos que ratifico por mi experiencia investigando y publicando casos sobre tutela de menores.
En España como en el resto de Europa, cuando una criatura entra en un hospital tras haber sufrido un accidente doméstico, se activan las alertas y los médicos tienen la obligación de dar aviso a la policía y a servicios sociales si sospechan que se trata de un caso de maltrato infantil para que sean separados de la situación de peligro y obviamente de sus causantes, y eso no pasó con este caso.
Ana Gaivao estaba sola en Madrid con sus hijos cuando ocurrió el accidente y en todo momento mantuvo informado al padre sobre lo ocurrido:«La foto que ha salido en medios donde se ve a mi hijo tras la quemadura se la tomé yo para enviársela a Fernando para que vea que no había sido nada [...] si yo hubiese querido hace daño a mi hijo porqué habría informado al padre de todo».

Ana Gaivao desmiente la afirmación de que quemó a su hijo y demuestra porque es falsa. Este es un fragmento de la última entrevista concedida a teleoLeo.com
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