Denuncias y testimonios de violencia de género, violencia machista y violencia estructural
Ser mujer migrante, racializada, vulnerable, con una enfermedad crónica y usuaria de las ayudas de servicios sociales, convierte a muchas mujeres en víctimas de violencia institucional, pues en lugar de recibir las ayudas que necesitan, suelen sufrir el arrancamiento de sus criaturas. Y si ellas mismas fueron tuteladas alguna vez, eso las hace seguir en danza sobre la rueda de subyugación de un sistema bien engrasado, cuyo objetivo es obtener beneficio a costa de su sufrimiento y su dolor
Publicado: 2025-08-11 12:33:00
(39803)
Dolores Riquechi tiene 24 anos de edad, casi 10 años los ha pasado bajo la tutela de la Comunidad de Madrid. Este lunes 11 de agosto de 2025 la misma administración ha vuelto a marcar su vida arrancando de sus brazos a su bebé de menos de un mes de nacida. En ella se se intersectan todas las condiciones que permiten las diferentes violaciones de derechos de las que es objeto desde que con 14 años de edad, poco tiempo después de llegar a España con su madre desde Guinea Ecuatorial, su país de origen.
A estas horas los pechos de Dolores está rebosando de leche, su bebé con ganas de la teta de su madre y ella, fisícamente, con dolor de mamas y anímicamente destrozada: «Tengo mucha leche, mi bebé no se puede quejar, es más le doy y encima le puedo llenar un biberón para que tenga por si acaso», así decía Dolores hace unos días a teleoLeo.com, cuando contactamos para que puede explicar su historia de primera mano. Hoy, varias horas después del arrancamiento de su pequeña dice que anhela su calor y darle el cariño que le venía dando desde que nació.
También nos explicó que el día 24 de julio ingreso a las 2 de la mañana en el hospital Infanta Sofía de Madrid, llegó de un centímetro de dilatación y tras casi 10 horas de trabajo de parto, a las 2 de la tarde recién fue trasladada a una habitación, en los sus brazos llevaba a su pequeña. Al llegar la noche Dolores, fruto del cansancio, rendida, exhausta porque parir es trabajo agotador, se quedó dormida, la bebé vomitó y ella no se dio cuenta.
«A las 5 de la mañana, cuando pasó la enfermera de guardia vio que mi hija tenía un vómito seco y se la llevaron para limpiarla y para comenzar a arrebatármela porque se la llevaron a la sección de los recién nacido diciendo que yo no podría cuidarla por mi condición, tengo epilepsia, pero eso no impide a nadie tener hijos y muco menos cuidarlo y si tanto peligro era mi enfermedad porque no dijeron para interrumpir el embarazo, yo he acudido a todos los controles y nunca me dijeron que mi enfermedad sería un inconveniente».
Romper el binomio madre bebé es la nueva manera del Estado español de dirigir la maternidad de las mujeres vulnerables, de las que en algún momento necesitando el apoyo de los servicios públicos acuden a pedir ayuda y ahí ya son marcadas indeleblemente con la marca del Estado patriarcal, que no concibe que a cuantas mujeres, tantas maneras de maternar y destruyen así el apego y se sientan sobre el derecho a la exterogestación de sus criaturas.
Esta mañana Dolores y su bebé de tres semanas de nacida han sido las víctimas propicias de la administración de la Comunidad de Madrid que acaba de repetir el ciclo de abuso de poder que se comete contra las mujeres vulnerables entre las vulnerables. Dolores Riquechi, es una mujer extutelada que tuvo a su hija en el Hospital Infanta Sofía el 24 de julio y solo pudo disfrutar 24 horas del círculo de amor e intimidad que necesitan las madres cuando paren a sus criaturas. Haberse quedado dormida tras 10 horas de trabajo de parto y no haber podido percatarse de que su bebé había vomitado le han valido el castigo máximo: el arracamiento.
En Dolores una sociedad capacitista, racista, adultocéntrica y discriminadora como la española, se ha cebado desde que era pequeña, tuteláldola, según explica, haciendo acusaciones falsas de negligencia en su cuidado en contra de su madre. En ella se intersectan varias condicionees: ser una mujer racializada, migrante, vulnerable económicamente, madre soltera y, además, padecer epilepsia, todo lo cual la hace candidata perfecta para que los servicios sociales y todo el aparato público de protección estatal vea con malos ojos su maternidad.
Dolores está devastada, con los pechos adoloridos por la leche acumulada que ya no puede dar y de la cual se sentía orgullosa de tener en buena cantidad para alimentar a su hija. Se ha pasado el día llorando, pero debe acumular fuerzas porque este martes 12 de agosto a las 10 de la mañana está citada en la Oficina Auxiliar de Registro de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, ubicada en Manuel de Falla 7, Chamartín, Madrid, ella necesita toda la fuerza, el calor y el apoyo que se le pueda dar, por eso quien pueda que la acompañe.
teleoLeo.com seguirá esta historia muy de cerca, como todas las que publicamos, porque no se trata sólo de levantar la voz para denunciar, sino también de seguir, de acompañar y de intentar ayudar para vencer al sistema que oprime a las y los más vulnerables y para dejar sentado que si nos unimos somos más fuertes y resistentes. Que no haya paz para quienes son cómplices de este sistema que osa romper lo más sagrado: la unión del cordón invisible entre madres e hij@s.Categoría:
Violencia Institucional
Etiquetas:
Denuncias y testimonios de violencia de género, violencia machista y violencia estructural