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Le niegan la guarda de su nieta porque su hija es extutelada

Le niegan la guarda de su nieta porque su hija es extutelada

La historia de Dolores Riquechi es una más que nos explica la colonización y el extractivismo europeo en los cuerpos negros. Su bebé entregada en acogida a una familia española blanca nos habla de las familias que son aptas para criar para la insitucionalidad española y nos habla de como el racismo y el capacitismo siguen muy presentes en las decisiones de la administración y de como las maneras de hacer del Patronato de Protección de la Mujer que decidía quienes eran aptas para maternar siguen vivas.

Publicado: 2025-08-19 18:30:00

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Leonor Pérez-Durand/ Periodista
@teleoLeo

«La técnica me dijo que no podía llevarme a mi nieta porque mi hija era una extutelada» Vanessa es la madre de Dolores RIquechi, la joven a la que este 11 de agosto la administración de Madrid le arrebató a su bebé para entregársela 24 horas después a una familia de acogida.

Los técnicos a cargo de este caso no tomaron en cuenta:

1.- De que se trataba de una bebé lactante de 3 semanas de nacida

2.- De que si la madre no es un peligro real y la administración considera su maternidad debe ser vigilada tenía que ingresarlas en un recurso de ayuda juntas.

3.- De que según la Ley de Protección del Menor de 2015 y la Convención de los Derechos del Niño, las y los menores de edad sólo deben ser separados de sus progenitores en caso de maltrato o de abuso sexual.

4.- De que si se cumpliesen los motivos anteriores, l@s menores de edad de 0 a 3 años deben de ser entregados a su familia extensa, es decir, abuel@s, tí@s. Sólo si estos no pueden hacerse cargo, serán entregados a una familia de acogida.

Los derechos de las mujeres vulnerables no son respetados

Según sus exámenes médicos, Dolores Riquechi sufre epilepsia y tiene una neurodivergencia, pero ninguno de estos diagnósticos le impeden ejercer su maternidad, de ser así tendría que haber sido informada durante los controles del embarazo, a los cuales acudió, para que -en un país donde el aborto es legal- pudiese haber decidido qué hacer. Sin embargo no lo hicieron ni tampoco se le informó que al parir su pequeña sería tutelada o que tendría que entregarla en "guarda voluntaria".

Veinticuatro horas después de que Dolores fue separada de su hija, acudió a una cita en la Consejería de Familia de Madrid para que le especificasen el régimen de visitas: una vez a la semana, una hora. Allí con gran dolor se despidió de su criatura no sin antes sufrir un nuevo agravio: «Mi hija comenzó a llorar y yo la conozco, sabía que su llanto era de hambre, así que me la puse en la teta, pero me lo prohibieron, me dijeron que si le daba de mamar a mi hija la estaría maltratando porque tenía que acostumbrarse al biberon y me dieron uno para que le diera, no me dejaron darle de mamar, es injusto».

Luego de eso Dolores tuvo que irse y mientras ella salía por la puerta delantera de la Consejería, por la puerta de atrás el cochecito de su bebé era empujado hacia la calle por una pareja blanca, española, clase media; el prototipo de "buena familia europea", totalmante opuesta a Dolores, mujer racializada, vulnerable económicamente, madre soltera y estigmatizada por su salud física y mental. Muy pocas cosas parecen haber cambiado desde el franquismo, donde las madres solteras eran tratadas cual incubadoras impuras, cuyos frutos eran colocados en familias constituídas según las reglas del conservadurismo más rancio

«Yo no quería dar a mi hija, pero me dijeron que si no aceptaba la guarda voluntaria la tutelarían y que si aceptaba pues en cuanto encontrasen una residencia con vigilancia las 24 horas pues me ingresarían allí con mi hija», dijo Dolores a teleoLeo.com en una primera nota que publicamos sobre el caso.

Vulnerable entre las vulnerables, por racializada y por extutelada se le niega el derecho a maternar
Vulnerable entre las vulnerables, por racializada y por extutelada se le niega el derecho a maternar
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Colonia, racismo y tutela

La historia de Dolores Riquechi es una más que nos explica la colonización y el extractivismo europeo en los cuerpos negros. Dolores nació en Guinea Ecuatorial en 2001, y su su madre, Vanesa Sipiriquesa, tuvo que dejarla allí con su padre, porque viajó a España para realizarse una complicada operación a la vista; en ese momento le ex colonia española no contaba con una sanidad pública que atendiese adecuada y oportunamente a sus ciudadanos: «Y sigue igual», afirma la madre de Dolores.

Vanesa llegó a España en 2002, recién en 2006 pudo recibir el transplante de córnea que necesitaba, durante todo ese tiempo mantenía comunicación telefónica con su país para saber de su hija. En 2006 Vanesa tuvo una pareja y ya establecida y con trabajo, comenzó a ver la manera de traer a Dolores a España, sin embargo, según afirma, el padre de Dolores era reacio a entregársela.

Después de mucho luchar y de la ayuda de un amigo, Vanesa pudo traer a Dolores a España en 2014, ya era toda una adolescente y la relación entre ambas no estaba excenta de conflicto porque, según afirma Vanesa, en Guinea Ecuatorial la niña había crecido sin disciplina ni cuidados: «Cuando llegó aquí no sabía ni leer, mi pareja y yo tuvimos que enseñarle, cuando él estaba en casa ella era un pan, pero cuando nos quedábamos solas se portaba mal conmigo, era agresiva, al punto que la policía local estuvo dos veces en casa».

Vanesa intentó hablar con el padre de Dolores para intentar encontrar la razón del comportamiento rebelde de Dolores, «me dijo que ya le gustaría ver el show». Los días pasaban y las cosas no mejoraban, Dolores entró al colegio, también tuvo problemas allí, Vanesa fue a pedir ayuda a servicios sociales, pero según afirma no fue mucho lo que hicieron por ellas, hasta que un día, Dolores tuvo un comportamiento que su madre no pudo soportar, la situación se desbocó y Dolores, en su deseo de volver a Guinea -según asegura su madre- la denunció a ella y a su pareja por maltrato y luego de un juicio rápido la adolescente fue tutelada.

Tutelar a un menor de edad no garantiza verdadera protección

«Pero que me la quitarán no sirvió de nada, cuando íbamos a visitarla no quería vernos, no la ayudaron a mejorar, tampoco hicieron un plan de trabajo para que me la devolvieran, ella estuvo allí pero no creo que hicieran mucho por ella», asegura Vanesa: «Y ahora no me quieren dar a mi nieta porque su madre es extutelada, no sé que quieren no sabemos a quién pedir ayuda para recuperar a mi nieta, es inhumano lo que están haciendo al arrancarla de la teta».

Por eso Vanesa quiere cuidar de su nieta, ella ya sabe lo que el sistema de protección no hizo por su hija y no quiera la misma suerte para su nieta: «Esa bebé no tiene porqué estar con unos extraños, me tiene a mí, tengo casa, trabajo. Dolores no está sola, tiene familia y la apoyamos, quitarle a su hija es una maldad cuando tiene quien la ayude en criarla». Esta fresa es parte de lo que dijo a teleoLeo.com en su testimonio.

Testimonio de la madre de Dolores ofrecido a teleoLeo.com
Testimonio de la madre de Dolores ofrecido a teleoLeo.com
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En contra de la ley, las más vulnerables terminan pariendo para el Estado

Según la Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia; la LOPIVI. Ley de Protección a la Infancia contra la Violencia y la Convención de los Derechos del niño, l@s recién nacidos no deben ser separad@s de su madre, salvo que estén en riesgo probado y en ese caso, madre y bebé deben ser tutelados juntos y supervisados, porque la exterogestación existe y debe ser respetada para evitar daños irreparables en el desarrollo físico y emocional de las criaturas.

Exterogestación

Cuando un bebé humano nace, lo hace con sólo «un 25% de su cerebro desarrollado, para poder pasar por el cana del parto, por lo tanto, no están preparados, como otros mamíferos, para la independencia», lo cual lo hace absolutamente dependiente de su madre para ser alimentado y cuidado, ya que sólo nos comunican sus necesidades a través del llanto y este periodo dura otros nueve meses.

Por su parte, la Convención de los Derechos del Niño, señala que cualquier medida que se tome con respecto a un o una menor de edad, lo principal es preservar el "interés superior" de las infancias. Tutelar a un ser humano recién nacido, arrancándolo de los brazos de su madre sin que haya riesgo objetivo, es truncar su desarrollo tanto físico como emocional.

Sin embargo, a diciembre de 2023, en España, 594 niñas y niños de entre 0 y 3 años de edad se encontraban bajo tutela de la administración española; la cifra es del último Boletín de datos estadísticos de medidas de protección a la infancia y la adolescencia, publicado por el Ministerio de Juventud e Infancia.

Articulo 3.1)

En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño.

Arrancamientos varios

El mismo día que la bebé de Dolores fue arrancada de sus brazos, por lo menos dos bebés má corrieron la misma suerte dentro del territorio español, en uno de esos casos la bebé también fue separada de sus progenitores porque ambos eran jóvenes extutelados y el padre también tiene una neurodivergencia. En eso caso además la cosa empeora porque según ha podido saber teleoLeo.com, la madre que se encontraba tutelada por la Comunidad Canaria había recibido permiso del director del centro donde estaba para convivir con su novio, es decir, mientras el centro seguía cobrando la menutención por su cuidado, ella vivía con el padre de su hija, es decir, se permite la relación y cuando da "fruto", se usufrutúa.

El final acabaremos como en el Cuento de la Críada, las que puedan parir serán incubadoras que a la mínima "falta" o divergencia con el sistema, perderán el derecho a maternar y nutrir a sus crías. La sociedad cada día más desumanizada. Por todo esto, si no queremos infancias y adolescencias robotozidas, descontextualizadas y desarraraigadas, cuestionemos el sistema de protección desde la necesidad de forjar uno que en verdad cuide, respete y ame.

teleoLeo.com hace algún tiempo que publica notas sobre madres a las cuales las diferentes administraciones españolas han negado el derecho a maternar desde el paritorio y en contra de las políticas de sanidad que fomentan la lactancia materna, les han dado pastillas para cortarles la leche y han entregado sus bebés a familias extrañas o las han ingresado en centros de tutela donde, según algunos trabajadores de los mismos, cada cuidador puede tener que hacerse cargo de 6 bebés. Y si bien es cierto, en algunos casos la medida procede, lo que no está permitido por ley es que un bebé lactante sea separado de su madre.

Pamela, joven peruana, sin residencia en España sufrió la tutela de su bebé porque su pareja no respeto la orden de alejamiento que le impusieron por una denuncia por maltratarla
Pamela, joven peruana, sin residencia en España sufrió la tutela de su bebé porque su pareja no respeto la orden de alejamiento que le impusieron por una denuncia por maltratarla
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Categoría:
Violencia Institucional

Etiquetas:
#Infancia#MujeresMigrantes#MujeresNeuroDivergentes#TutelaDeMenores#ViolenciaContraLaMujer

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