Denuncias y testimonios de violencia de género, violencia machista y violencia estructural
El Ginecólogo acusado por homicidio culposo, Erle Mongrut Steane, podría escapar de la acción de la justicia si el proceso que tiene abierto por la muerte del bebé José Lira Hochman se sigue dilatando, ya ocurrió lo mismo con la denuncia por la muerte de otro bebé hace 20 años. La lectura de la acusación fiscal ante el Poder Judicial lleva ya 5 meses. Este caso penal viene precedido por la condena administrativa de SUSALUD a la clínica Montesur por no llevar a cabo el parto de manera adecuada. Varias son las madres que señalan a Mongrut Steane como causante de sufrimiento fetal, graves lesiones cerebrales o la muerte de sus bebés debido a una presunta mala praxis.
Publicado: 2025-12-16 06:04:00
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Este 16 de diciembre se realiza una nueva audiencia para la lectura de la acusación fiscal contra Erle Mongrut Steane, ginecólogo acusado del homicidio culposo del bebé de Gitla Hochman. Desde julio de este año la jueza Enma Peña Ortíz, del segundo juzgado de investigación preparatoria de Santiago de Surco, evalúa la acusación a cargo del fiscal Nino Paredes Chavez. Debido a aplazamientos varios y a que cada audiencia ha durado como máximo 1 hora, este pocedimiento está tardando ya 5 meses. Gitla Hochman cree que se está actuando igual que en el caso de Clara García, otra madre que hace 20 años también denunció al mismo ginecólogo por la muerte de su bebé y cuyo proceso fue estirado hasta la prescripción.
La investigación fiscal iniciada en 2020 ha dado como resultado una acusación con la que Hochman y su pareja, el padre de su hijo, no están de acuerdo: «Es inconcebible que tras todos los peritajes y pruebas presentadas, la fiscalía no vea dolo en la actuación de Mongrut, y esto a pesar de que ha quedado demostrado no sólo, que no actuó con la diligencia que debía, sino que él y la obstetra de la clínica Montesur falsearon informes sobre el monitoreo del parto para ocultar su pésima actuación», señala Gitla Hochman. El fiscal está pidiendo 2 años de prisión suspendida para Mongrut y que sea inhabilitado para ejercer la medicina y sindica a la clínica Montesur, donde se atendió el parto, como tercero civil responsable.

Entrevista a Gitla Hochman
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Erle Mongrut, por su parte, aseguró a teleoLeo.com que él hizo un "trabajo adecuado": «Lamento el fallecimiento del menor en su domicilio en el año 2019, el cual se dio a los 7 meses del nacimiento y del trabajo de parto en el que participé en el 2018. Por ende las causas del fallecimiento se encuentran en investigación con proceso en trámite no pudiendo dar detalles del proceso. Sin embargo, le preciso que este tema me tiene consternado ya que soy un médico ginecólogo con más de 30 años de experiencia y por ende considero que la atención en el trabajo de parto fue la adecuada como concluyen los peritos de medicina legal. Vengo colaborando en el proceso para el esclarecimiento del hecho, pero como le comento no puedo dar mayores detalles»
El ginecólogo ha sido denunciado penalmente por la muerte del bebé José Lira Hochman, a consecuencia del sufrimiento fetal que la habría provocado al no practicarle una cesárea a su madre, Gitla Hochman, en cuanto aparecieron los primeros signos de desaceleraciones cardíacas, indicador de que estaba en grave riesgo. La primera desaceleración cardíaca del bebé se produjo a las 11:00 de la mañana del 3 de diciembre y hasta las 21:00 horas, se produjeron 12 desaceleraciones; a pesar de esto Mongrut siguió esperando por un parto vaginal que se inició a las 01:35 de la mañana del 4 de diciembre. Esta demora fue crucial para el pequeño, pues según las pericias no haber intervenido de manera urgente es la causa de que naciera con graves lesiones.
La Superintendencia de Salud, SUSALUD condenó en 2022 a la clínica Montesur, el establecimiento donde se llevó a cabo el parto porque, a diferencia de las afirmaciones de Mongrut, encontro evidencia de que no se cumplieron los procedimientos estipulados en la guía de parto del Ministerio de Salud del Perú y señala que ni el ginecólogo ni la obstetra del establecimiento tuvieron en cuenta las desaceleraciones cardíacas que indicaban el sufrimiento fetal de José Lira Hochman. Y por ello, condenó a la clínica Montesur al pago de más de 2 millones de soles. El fallo de SUSALUD es consecuencia de la denuncia que Hochman interpusó contra la clínica en 2019.
«“[...] existieron lesiones severas en el recién nacido asociadas a la falta de diligencia en la atención de parto en la IPRESS» (Institución Prestadora de Servicios de Salud, en este caso, la clínica Montesur). [...] "En consecuencia, la Denunciada no actuó con diligencia en la atención de parto al no haber realizado un monitoreo fetal continuo en la fase expulsiva, lo que impidió que se identifique el riesgo de vida y salud del feto, conllevando a que nazca deprimido, flácido, cianótico, con secreción meconial, con un apgar de 1 al minuto y 2 a los 5 minutos, lo que demuestra que tuvo sufrimiento fetal; consecuentemente, no realizó una intubación ni tampoco realizó la reanimación neonatal avanzada o iniciado medicamentos en sala de partos, conllevando a que presente una lesión severa de encefalopatía hipóxico-isquémico (EHI)".
La clínica apeló demandando ante la sala del contencioso administrativo a Gitla Hochman y a SUSALUD, acusando a la madre de no haber colaborado en el parto. En 2024 perdio la apelación y la sala ordenó su archivo, pero la clínica no quedó conforme y ha vuelto a apelar, esta vez a la sala del contencioso administrativo de la Corte Suprema y se ampara en esto para no pagar aún la multa.
En los documentos del caso se puede leer que Mongrut señala que Gitla no permitió, por ejemplo, que se le practique una cesárea, intervención que habría evitado que el bebé naciese con daño cerebral grave, dice que tuvo que hacer entrar a su madre a la sala de partos para hacerla entrar en razón, sin embargo, según ha señalado la madre de Gitla en una declaración jurada, ella no entró a resondrar ni a recriminar nada a su hija: «Entré a la sala de partos al escuchar en la sala de espera a 2 medicos jovenes que decían: «Que le pasa, Esa chica está sufriendo más de 1 dia y no hace nada. Yo entré a reciminar a Mongrut y a la obstetra por no ayudar a mi hija».
Si bien es cierto el fallo de SUSALUD es contundente, José de Romaña Letts, representante legal de la clínica Montesur, dijo a teleoLeo.com que ellos y Mongrut hicieron la cosas bien: «El Dr Erle Mongrut es un Gran Médico. Fue el que ayudó a que el BB naciera». Sin embargo, el bebé nació sin el 97% del cerebro, morado y sin latidos cardíacos, por ello el fallo de su SUSALUD es contundente: «En tal sentido, la naturaleza de la falta, esto es, haber colocado a la paciente en una situación riesgosa que la expuso a una complicación que pusiera en grave riesgo su propia salud y la de su hijo por nacer, conllevan a que se imponga una multa que refleje la naturaleza del bien jurídico puesto en riesgo, esto es, la salud de la denunciante y de su hijo».

Estado en el que nace el bebé de Gitla Hochman
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«Claro si te dicen que la área es blanca tú crees que es blanca. En este caso era blanca hasta que se presentaron nuestros descargos», dice Romaña Letts del fallo de SUSALUD. A la repregunta de cuáles fueron sus descargos, expulsándose toda responsabilidad, contesta: «Ni siquiera ese presunto sufrimiento fetal fue la consecuencia de la muerte, el bebé muere por broncoaspiracion en su casa, 7 meses después de nacer en la clínica».
«Este señor miente y miente sin el más mínimo ápice de humanidad, Mongrut con el sufrimiento fetal malogró a mi bebé. Mi bebe quedó anemico, luego de las hemorragias intracraneales y sistemicas que le provocó Mongrut no le pusieron vitamina k en la UCI de la Montesur. Sin contar que no le dieron el unico tratamiento de hipotermia que hay para estos casos y que le quitaron la ventilacion mecanica sin seguir ningún protócolo, todo para que se muera», afirma Gitla Hochman.
El pequeño fue diagnósticado con encefalopatía hipóxico isquémica severa, con encefalomacia multiquística al nacer y con neumonitis broncoaspirativa crónica, condiciones que se corresponden con el sufrimiento fetal que denuncia esta madre. Y si bien es cierto, en el acta de defunción dice "enfermedad que produjo la muerte o estado patológico que produjo directamente la muerte: broncoaspiración", aclara que "la causa básica es la encefalopatía hipóxica isquémica", es decir el daño cerebral causado al nacer.

Causa de la muerte del bebé de Gitla Hochman: daño cerebral
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Según el informe pericial médico legal elaborado por el especialista en medicina legal y magister en audotiría médica, Noé Vizcarra Villegas y el especialista en ginecología y obstetricia, Roberto Daza Cahuan: «Durante la atención del parto de Gitla Hochman no se desarrollaron todas las actividades y procedimientos para dar como resultado madre y niños nacidos en buenas condiciones [...]»
A pesar de haber nacido morado por la falta de oxígeno y con parada respitratoria, el bebé de Gitla Hochman sólo fue entubado 45 minutos después de nacer, con lo cual, según se afirma en los peritajes valorados por SUSALUD, se agudizó el daño cerebral del bebé. Según Romaña Letts, el pequeño, dentro de la clínica, no habría necesitado respiración asistida.
-teleoLeo- «[...]¿ tiene usted cómo probar que el bebé respiraba con normalidad y sin necesidad de asistencia en ningún momento cuando estuvo ingresado en la clínica?
-JRL- «No soy médico pero murió al séptimo mes creció engordó y se desarrolló hasta que lamentablemente sufrió un accidente en casa».
A esta afirmación del representante legal de la clínica Montesur, Gitla Hochman responde indignada: «Mi bebé tenía tenia 3 sondas una para respirar, otra para alimentarse que le iba al estomago y otra para pasar la saliva y sobrevivio 7 meses porque era fuerte. Y esa fuerza es la q me dejo para exigir justicia por él»
La pericia practicada por Vizcarra y Daza también certifica lo expresado en el acta de defunción que si bien es cierto el bebé fallece por una broncoaspiración, su origen fue el daño cerebral producido por el sufrimiento fetal y se estaría ante un "caso de lesión grave seguida de muerte".

Causa de la muerte de José Lira Hochman
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"El sufrimiento fetal es una condición crítica cuando el feto no recibe suficiente oxígeno o nutrientes, manifestándose como alteraciones en su bienestar antes o durante el parto, detectadas por cambios en su frecuencia cardíaca, meconio en el líquido amniótico, o acidosis metabólica. Puede ser agudo (durante el parto) o crónico (antes) y requiere intervención médica (oxígeno, cambio de posición, parto rápido) para prevenir daños cerebrales (encefalopatía hipóxico-isquémica), problemas respiratorios o incluso la muerte", aunque la Organización Mundial de la Salud no tiene una definición única, sí aborda la asfixia perinatal y mortalidad perinatal.
Las conclusiones del informe pericial médico de Vizcarra y Daza ratifican el sufrimiento fetal y «la no ejecución de las actividades, procedimientos e intervenciones para el manejo adecuado del parto».

Conclusiones del peritaje legal
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Según Gitla Hochman el 3 de diciembre de 2018 al despertar llamó a Mongrut y le dijo que estaba perdiendo líquido con trazas de sangre y que quería ir a la clínica para que la viera: «Me preguntó si me había puesto pañal, tal y como me había dicho hacía unos días y me dijo que no era necesario que fuera, que me quedará en mi casa porque si no me iba a pasar más de 24 horas ingresada en trabajo de parto; yo le insistí y le dije que quería estar tranquila y me dijo que bueno, que fuera, pero que antes me tomase un buen desayuno y que me ocupase, cosas, que ahora sé, que son contrarias a las recomendaciones que se dan en estos casos».
El informe médico revela que a las 10:40 de la mañana, Gitla estaba perdiendo liquido de amniótico de color amarillo verdoso, lo cual indicaba presenca de meconio, las siguientes horas también se registraron descaceleraciones cardíacas de su bebé. Según las guías de buenas prácticas del parto de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ambos hechos son indicadores de sufrimiento fetal y cuando se presentan juntos se requiere atención urgente, incluso, una cesárea. El meconio son las primeras heces pegajosas, espesas y de color verde oscuro de un recién nacido, compuestas por líquido amniótico, moco, lanugo (vello fino), bilis y células intestinales, que se expulsa en las primeras horas o días de vida; esta sustancia pasa al líquido amniótico antes del parto si el bebé está bajo estrés, lo que puede requerir atención médica urgente.
«Mongrut después de verme a las 11 de la mañana me dijo que él se iba a casa y que a las 17:00 horas volvería a ver cómo estaba y dejo indicado que deámbulase por la clínica y que me duchase y volviese ir al baño». Y todo esto, a pesar de que ante casos como el de Gitla se indica atención urgente, este ginecólogo con "30 años de experiencia" espero que Hochman dilatase para practicarle un parto vaginal, por ello recién -según los registros médicos- entró a la sala de partos de la 01:35 de la mañana del 4 de diciembre, es decir, 13 horas después de haber sido detectada la presencia de meconio en el líquido amniótico.
«Mongrut y la clínica Montesur son responsables de la vida de mi bebé, ellos no lo atendieron adecuadamente, actuaron con alevosía y dolo, y lo peor es que Mongrut sigue atendiendo en la misma clínica, no entiendo nada, no es posible que un médico con varias denuncias por su mala actuación siga atendiendo a otras mujeres, no entiendo como la Montesur lo apaña, lo defiende, sin importarle mi dolor, ninguneando la muerte de mi bebé y encima en las audiencias sus abogadas dicen que yo no tengo afectación psicológica por lo ocurrido, es el colmo de la inhumanidad. Yo no estoy en un hospital psiquiatrico luego de todo lo que he vivido simplemente porque tengo que estar lucida para exigir justicia. Sólo quiero justicia para mi bebé y que no hagan lo mismo que con Clara García, dilatarlo todo a la espera de la prescripción del caso», concluye Gitla en su conversación con teleoLeo.com.
Gitla Hochman no sería la única víctima de Erle Mongrut, ella creó un canal en redes para exponer su caso y varias mujeres se pusieron en contacto para denunciar al ginecólogo por la muerte de sus bebés, afectaciones cerebrales con las que han nacido por un incorrecto procedimiento durante el control del embarazo y durante el parto e, incluso, supuesto maltrato durante el parto. Todas ellas muy afectadas porque estamos ante hechos que no pueden ser reparados ni resarcidos, menos cuando no hay ni siquiera una disculpas por lo ocurrido.
Clara García es la primera madre que denunció a Erle Mongrut: «Mi hijo ahora tendría 20 años y es un tema que aún me duele y me dolera por siempre. Un día ví en la puerta de mi casa un jovencito recostado en la pared que abría la puerta y entraba, pensé que era mi hijito, entre lo busqué por toda la casa, pero nada», dijo a teleoLeo.com. Clara García perdió a su hijo en febrero de 2005, según la necropsia el bebé también hizo sufrimiento fetal y cuando le hicieron la cesárea llevaba más de un día muerto en su vientre.
«Yo me atendí con Erle Mongrut porque él estaba en la clínica Tezza, me comencé a atender con él en agosto de 2004, como tengo unos míomas me comenzaron a fastidiar, entonces quede embarazada y él me controlaba. A mí bebé me lo extrajeron el 28 de febrero de 2005, 4 días antes me sentí pésima, se me nublaba la cabeza, tenía mareos, llamé a la ambulancia y a Mongrut, le dije que tenía como contracciones, incluso la empleada que trabajaba conmigo, no tenía ni secundaria, pero tenía 4 hijos me decía "señora tu barriga ya está muy abajo, ya tienes que ir", pero Mongrut me decía, no, no relájate, échate, tómate tu pastilla, era una pastilla que me dió para la relajación muscular, después en mi otro embarazo me dijeron, cómo has podido tomar eso, eso no es para embarazadas».
Desde la ambulancia Clara llamó a Mongrut diciéndole que quería ir a la clínica y este le contestó que no era necesario. «Al martes siguiente me tocaba ir porque era la fecha de la cesárea, el me monitorea y no escucha los latidos de mi bebé, inmediatamente me internaron, yo pensé ahí se van a aescuchar los latidos, pero nunca se escucharon. Me llevaron a hacerme la cesárea y antes de dormirme, porque me pusieron anestesia general, escuché a un médico que decía, "cuánto tiempo debe tener", refiriéndose al bebé y le contestaban, "debe tener un día, dos"».
«Cuando desperté mi dijeron si quería ver a mi bebé, dije que no. Mi esposo sí lo vio y dice que estaba todo morado. Mongrut le dijo que le haría el acta de defunción, pero mi esposo no aceptó y se lo llevó a la morgue, la necropsia arrojó sufrimiento fatal grave; pero Mongrut decía que era mi culpa, que yo tenía una enfermedad genética que causó la muerte de mi hijo, por eso lo demandé. En el proceso él negó que lo hubiese estado llamando, pero yo presenté los registros de las llamadas, incluso fue declarado reo contumaz porque no se presentó ni a declarar ante el fiscal, lo procesaron salió la sentencia, pero el juez siempre se equivocaba al redactarla y eso hizo que los plazos se fuesen alargando, hasta que el caso prescribió, porque claro ya se sabe como va la justicia por aquí», agrega Clara.
Fantin es una madre que también fue atendida por Erle Mongrut en la clínica Tezza, ella sufrió una preeclampsia y, según afirma, su bebé nació también con sufrimiento fetal, a los 3 años le diagnósticaron autismo y retraso. «Yo nunca denuncié al doctor porque yo no tengo evidencia, o sea, yo me dediqué a mi hijito y nunca lo denuncié, ahora hablo para explicar mi experiencia con él, que talvez podría servir para desentrañar qué pasa con este señor. El fue mi médico desde que tuve dos meses de embarazo, yo era una embarazada mayor y él no me hizo todos los controles que, por mi edad, sí me hizo el ginecólogo con el que llevé mi segundo embarazo».
Según explicó Fantin a teleoLeo.com, ella le decía a Mongrut que estaba hinchada y él le decía que no se preocupara, que seguro como estaban en fiestas de navidad, había comido demasiada sal en el pavo: «Y no, yo no había comido demasiada sal, yo me hinché muchísimo, mis manos, mis piernas, en la visita que me tocaba le dije, doctor me siento rara, me toco la barriga, como hacía siempre, y me dijo, ve a la clínica SANNA porque aquí no tenemos UCI neonatal y busca al doctor -no recuerdo su nombre- que es mi amigo. Le dije pero tengo que llevar mi historia y me dijo que no, que fuera nomás por urgencias y que seguro me ingresaban».
A Fantin fue la ingresaron, la monitorizaron y ese mismo día dio a luz porque le dijeron que los latidos de su bebé estaban cayendo y que estaba haciendo sufrimiento fetal. «Mi bebé nació y me dediqué por completo a él, nunca me puse a indagar más sobre la actuación de Mongrut, pero mi bebé hizo sufrimiento fetal por la preeclampsia y siempre he pensado que sí él hubiese tomado en cuenta mis síntomas cuando se los conté talvez todo habría sido diferente. En mi segundo embarazo me controloran todo el tiempo, debido a los problemas del primero el ginecólogo que tenía no quería correr riesgos y así mi hijita nació sin problemas y sana».
Grecia Navarro es otra de las mujeres que se ha puesto en contacto con Gitla. Su bebé nació bien, pero su experiencia durante el parto no habría sido la mejor: «Reabrir esto es un poco difícil para mí, ha pasado mucho tiempo, yo tenía 20 años y estaba muy asustada al entrar a la cesárea, él me tapó la cara con una sábana, para cuando comenzó a hacer la cesárea le dije que estaba sintiendo todo, me dijo: ¿Como vas a sentir? y procedió a cortar. Sentí un dolor que me quemaba. Le dije entre gritos y llanto que estaba sintiendo todo, repitió: ¿Cómo vas a sentir y metió su dedo y comencé a gritar de dolor?
En el momento en que Grecia gritaba entró el padre de su hijo y le pidió a Mongrut que hiciera algo para que no sufriera: «Le suplicó a Mongrut que parara, en ese momento me pusieron anestesia general. Recuerdo haberme despertado y haber escuchado que convulsione, cuando volví a tener conciencia pregunté a la enfermera si había convulsionado y dijo que no. Cuando mi mamá le reclamó a Mongrut la manera en la que me trató, él dijo que como ra joven había estado nerviosa, que lo que yo le había contado no había pasado y que todo era por mis nervios de primeriza. Fue tanto el dolor que sentí, que luego de la operación, todo mundo me decía que la cesárea dolía en el post parto y a mí no me dolía nada, yo creo que había llegado al máximo de mi umbral de dolor».
Desde el 2016, la violencia obstrétrica ha sido reconocida en la normatividad nacional como una modalidad de la violencia de género. Es una modalidad de violencia que afecta la salud física, incluida la salud sexual y reproductiva, y la salud mental de las mujeres. Se basa en el desequilibrio de poder entre el personal de salud y las usuarias del servicio, así como en los estereotipos, patrones y mandatos culturales asociados a la labor reproductiva de las mujeres. Las mujeres peruanas más vulnerables a este tipo de violencia son las mujeres indígenas, amazónicas, afros, adolescentes, con discapacidad, LGTBIQ+, así podemos leer en el documento Violencia obstétrica en el Perú, elaborado a partir del Informe de Adjuntía N°023-2020 -DP/ADM.
El caso de Gitla Hochman y la trágica muerte de su bebé, José Lira Hochman, es más que un simple proceso de homicidio culposo. Es una confrontación directa contra la presunta impunidad, que estaría siendo sostenida por la dilación judicial. El fallo de SUSALUD, que ya ha condenado a la clínica Montesur por la falta de diligencia, junto con las pericias médicas que certifican que el daño cerebral —y no la broncoaspiración— fue la causa básica de muerte, demuestra que el bebé sobrevivió 7 meses en una condición de UCI domiciliaria, lo cual desmantela la defensa del ginecólogo y de la institución. Los testimonios de Clara García, cuyo caso prescribió, y los de otras madres reafirmarían el patrón de sufrimiento fetal y supuesta mala praxis por parte de Erle Mongrut. La familia Lira Hochman exige una respuesta inmediata del Poder Judicial y a ello debe sumarse la sociedad peruana, no podemos permitir que un proceso con tanta evidencia institucional y testimonial se extienda hasta la prescripción. No hacer justicia enviaría un mensaje devastador: que la negligencia grave, con un presunto patrón de víctimas, puede ser perdonada simplemente esperando el paso del tiempo.
Categoría:
Violencia de Género
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