Denuncias y testimonios de violencia de género, violencia machista y violencia estructural
¿De qué sirve ser uno de los países europeos con más leyes progresistas contra la violencia de género y la violencia contra las infancias si quienes deben aplicarlas deciden ignorarlas? Mientras, desde 2013, España suma 65 menores asesinados por sus padres, una "sociedad distópica" se atrinchera en los juzgados: jueces que desconocen protocolos básicos de abuso sexual, fiscales que aún defienden el "derecho de corrección" mediante el golpe y que pasando por encima de las recomendaciones y condenas de la ONU siguen utilizando el Síndrome de Alienación Parental (SAP) para arrancar criaturas de los brazos de sus madres. En esta entrega de teleoLeo.com, el abogado Celso García García descorre el velo de la violencia institucional: un sistema patriarcal que, en lugar de proteger, a menudo se convierte en el brazo ejecutor del maltratador, entregando la custodia de niños y niñas a agresores condenados y castigando con prisión a madres protectoras.
Publicado: 2026-01-10 10:31:00
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«Se valora más el derecho del padre a ser padre que el derecho del menor a ser protegido». Con esta frase, Celso García García, abogado colaborador de la Asociación M.A.M.I, que ayuda a mujeres víctimas de violencia vicaria y a sus hijos, resume la falta de protección real a las víctimas. García señala que esto ocurre a pesar de contar con una de las legislaciones más progresistas y avanzadas de Europa respecto a violencia de género y violencia contra las infancias.
La violencia vicaria, sabemos, es aquella que ejerce el agresor cuando la mujer, poniendo un alto al maltrato decide separarse y si tienen hijos en común, es en ese momento, en el que él -sabiendo que pierde el poder sobre su víctima - objetiva a sus hijos y los convierte en el instrumento para seguir maltratándola, y es en esas circunstancias que ella escucha frases como: "Voy a acabar con lo que más quieres". Esta amenaza, desde 2013, año en que se comenzó a contar este tipo de violencia, hasta hoy, son ya 65 los menores de edad asesinados por sus padres.
Pero siendo la supresión de la vida de un hijo o una hija, un dolor irremediable, la violencia vicaria también se expresa mediante interminables procesos legales entablados por los agresores para quedarse con las custodias de sus hijos o a través de maltrato directo a las criaturas, o de violencia económica, no pagando la pensión de alimentos o exigiendo custodias compartidas para no tener que pagar, con el objetivo de llevar a las madres a la vulnerabilidad económica para precarizarlas tanto como les sea posible.
En la entrevista concedida por Celso García a teleoLeo.com, el abogado denuncia la "ignorancia" de algunos jueces y fiscales sobre la normativa nacional e internacional de protección de mujeres e infancias. El letrado expone, además, cómo el sistema judicial español, utiliza eufemismos para aplicar el prohibido e inexistente Síndrome de Alienación Parental (SAP) para condenar a las madres porque asumen que si hijas e hijos no quieren ver a su padre es porque ella los "manipula", y como consecuencia se le retira la custodia de sus hijos para entregárselos al padre o ponerlos bajo tutela estatal en un centro residencial para menores de edad.
Uno de los puntos más reveladores de la entrevista es la asimetría en la obediencia judicial. Según explica García, cuando un adolescente se niega a ver a su madre estando con el padre, la justicia suele respetar la "voluntad del menor". Sin embargo, si la situación es inversa y el menor de edad se niega a ver a un padre, quien muchas veces cuenta con antecedentes de violencia incluso de violencia sexual hacia sus hijos, la justicia amenaza a la madre con el cambio de custodia o incluso con penas de prisión si no "obliga" al niño o a la niña a cumplir con las visitas.
La entrevista pone el foco en una realidad alarmante, la concesión de custodias compartidas a padres condenados por violencia de género. García relata casos donde informes psicosociales califican a la mujer de "madre perfecta", pero recomiendan la compartida porque la madre "no se fía del padre", por agresor, interpretando este miedo legítimo como un rasgo de "agresividad" o falta de colaboración.
«Nos da igual lo que digan los informes, nos dan igual las condenas. Se prima la figura del padre por encima de la seguridad del niño», denuncia García. El letrado recuerda la máxima de la experta Sonia Vaccaro, quien acuño el término violencia vicaria: «Quien no es buena pareja y es un maltratador, jamás puede ser un buen padre».
A pesar de estar prohibido por la ley y de que la ONU ha condenado a España por su uso, el Síndrome de Alienación Parental sigue vivo bajo otros nombres. «Los abogados y psicólogos del sistema regatean la ley usando sinónimos: 'manipulación materna', 'instrumentalización' u 'obstrucción marental'. Es lo mismo y es igual de ilegal», afirma Celso García, quien incluso denuncia la existencia de abogados que enseñan en redes sociales trucos para saltarse esta prohibición legal, perpetuando el castigo contra las denominadas "madres protectoras".
Para el abogado colaborador de M.A.M.I, España es una "sociedad distópica", pues a pesar de los avances políticos, la judicatura sigue siendo un estamento machista y patriarcal que se resiste a aplicar tratados internacionales como la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, la CEDAW, o el Convenio de Estambul, tratado pionero del Consejo de Europa para prevenir y combatir la violencia contra las mujeres y la violencia intrafamiliar en todas sus formas, obligando a los Estados firmantes a proteger a las víctimas, perseguir a los agresores y promover la igualdad de género.
El pronóstico de Celso García respecto al recorrido que hacen las madres en el sistema de justicia no es auspicioso, él asegura que si en primera instancia se obtiene un mal fallo, corregirlo es tarea harto complicada y más porque las mujeres, debido a su economía le es más complicado llegar con una buena defensa ante el Tribunal Supremo que a menudo no admite recursos por "falta de motivo casacional" y, además, condena a las madres a costas judiciales impagables.
El abogado recomienda la alianza entre mujeres y la búsqueda incesante de pruebas periféricas que puedan ayudar a la corrección de fallos revictimizantes: «Sumar pruebas con psicólogos, pediatras y colegios. Darle al niño la confianza para que, cuando tenga 12 o 14 años, tenga la fuerza de decir -'no vuelvo más con este señor y cuando llegue la mayoría de edad, el arma son ellos».
«Estamos en un país controlado por instituciones que no quieren creer a las madres ni a los niños», sentencia Celso García García en esta reveladora entrevista. A continuación, el experto legal de la Asociación Mami desgrana para teleoLeo.com los mecanismos internos de una justicia que califica de "distópica", donde hay fiscales que aún defienden el "derecho de corrección" del padre a través del maltrato y donde se persigue penalmente a las mujeres que intentan salvar a sus hijos del abuso. Les invitamos a escuchar las imprescindible declaraciones de García, para entender porqué la ley en España ha avanzado, pero la judicatura sigue atrapada en un sistema arcaico y patriarcal que desprotege a las víctimas más vulnerables.
Categoría:
Violencia Vicaria
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Denuncias y testimonios de violencia de género, violencia machista y violencia estructural