81% de niñas, niños y adolescentes peruanos dice necesitar apoyo psicológico [VIDEO]

“Nuestros derechos importan: niñas y adolescentes luchando en el contexto del COVID 19”, es la investigación elaborada por Girl Gov Perú en Acción, donde los adultos pueden leer cómo afecta la pandemia y el confinamiento a este sector del país: «No confiamos en la policía» es una de las conclusiones del estudio

«A falta de acción por parte del Estado, las adolescentes de esta colectiva hemos realizado un arduo proceso de investigación, de 4 meses aproximadamente con más de 150 horas invertidas. Ante la crítica situación, que nos ha afectado directamente durante el proceso de ejecución de medidas tomadas por el Estado frente al COVID 19, nos vemos en la urgencia de tomar acción por nuestros propios medios».

Veintitrés adolescentes peruanas que se reconocen como privilegiadas por tener acceso a internet y a educación en el Perú, han invertido 4 meses de su vida para investigar cómo la pandemia ha afectado a niñas, niños y adolescentes. Ellas son jóvenes que participaron del programa Girl Gov Perú, programa de empoderamiento y liderazgo político para niñas y adolescentes entre 13 y 17 años de edad, que cursan estudios secundarios.

«Nosotras somos parte de la primera promoción de Girl Gov y durante la pandemia nos reunimos de virtualmente para hacer algo. Llegamos a la conclusión que debíamos visibilizar nuestra situación durante la pandemia». Para analizar cómo les afectaba el confinamiento reconocieron que su experiencia no era la única, que las y los chicos del interior del país vivían una realidad completamente diferente y su voz también debía oírse.

Así que se pusieron manos a la obra, identificaron los problemas que más les afectan: educación, salud mental, violencia sexual y necesidades básicas; y elaboraron un cuestionario que han respondido 259 niñas, niños y adolescentes ─entre 12 y 18 años de edad─ de 25 regiones del país. Luego procesaron los datos y elaboraron el informe  “Nuestros derechos importan: niñas y adolescentes luchando en el contexto del COVID 19”.

En esta investigación, las Girl Gov Perú en Acción han identificado que durante el confinamiento por la pandemia, el 35% de los jóvenes participantes decía haber tenido problemas de ansiedad; más del 25% denunció haber sido maltratado física y psicológicamente y la mayoría de dijo: «No confiamos en la policía porque no nos cuidan». Además el 81% manifestó que necesitaba apoyo psicológico.

Ellas también hablan de cómo la pandemia ha afectado a la educación y cuáles han sido las carencias que las niñas, niños y adolescentes de todo el Perú han enfrentado durante este tiempo. Además sugieren que la plataforma “Yo aprendo en Casa” sea un vehículo para difundir las vías a través de las cuales lxs menores pueden denunciar si están siendo víctimas de cualquier situación de violencia.

TeleoLeo.com tuvo el privilegio de conversar con parte de las Girl Gov en Acción: Marcela, Rosalyn, Jimena, Alejandra, Andrea, Milene, Sandra y Mia; y fue realmente grato poder escucharlas, poder aprender de ellas, poder entender parte de la problemática de nuestros jóvenes y poder compartir sus reflexiones, de manera tan distendida que en algún momento la broma no faltó, ‘mea culpa’.

Ojalá, las autoridades que han recibido la investigación elaborada por Girl Gov en Acción, tomen en cuenta su inquietudes y necesidades y, sobre todo, tome en cuenta a este importante sector de la población al momento de elaborar políticas en su beneficio. Como dijo Andrea: «Dicen vamos a trabajar por los adolescentes y se reúnen señores de 45 años que hace tiempo que no lo son y ni siquiera saben lo que es ser adolescente hoy».

También leer: Girl Gov Perú da vida a Girl Gov en Acción: 23 adolescentes que han realizado un informe sobre la situación de niñas, niños y adolescentes durante la pandemia

Una niña muere por parir “su bendición”

Ha vuelto a pasar, en Perú, esta semana, una menor de edad ha perdido la vida a causa de un embarazo. Según Promsex, entre 2012 y 2014, fueron 180 las menores muertas (Ilustración: Ser Niña)

Otra niña muere en Perú luego de haber parido “su bendición”, porque toda criatura por venir, haya sido gestada como haya sido gestada, vale más que la mujer que la incuba, porque el sistema es tan perverso que no importa si el embarazo es producto de una violación, eso da igual, estamos aquí para traer hijos al mundo y no para decidir en libertad si queremos ser madres, o no, aunque eso,  al ser una menor de edad signifique poner en riesgo la vida del ‘receptáculo’.

Esta pequeña, sea por la razón que fuese no debía haber llevado este embarazo hasta el final: 1– Su cuerpo no está preparado para albergar un bebé y menos para parirlo. 2- Una menor no está preparada ni cognitiva ni emocionalmente para hacerse cargo de una nueva vida, porque ella aún está en formación de todo tipo.

Una niña de 13 años, a la que un diario donde se publica la noticia la mal llama “fémina de temprana edad”, ha sido asesinada por el sistema patriarcal, por la cucufatería, por las reglas no escritas que sojuzgan a toda mujer a ceñirse a su papel de ente sumiso y reproductor; y por aquellas ideas “provida” que hace que una de las mujeres que comenta la noticia pregunte por el estado del bebé, cuando la noticia es una menor muerta por parir.

Según un estudio de Promsex: “Las adolescentes están sometidas a riesgo elevado para su salud durante el embarazo, lo que puede exponerlas incluso a la posibilidad de muerte materna por alguna complicación obstétrica, o en extremos, incluso al llevarlas suicidio al enterarse de que están embarazadas [..] El embarazo en adolescentes está considerado como uno de los problemas de salud pública más importantes que afectan a las mujeres, especialmente cuando se trata”. 

Este viernes #8M las mujeres marcharemos también por esta pequeña y por todas las que, sea por la razón que sea, no pueden abortar, porque en Perú aún no es ley; y, sobre todo, por aquellas que tras ser víctimas de violación son obligadas a cargar con el producto del deleznable acto, siendo así revictimizadas una y otra vez, mientras que -talvez- la bestia culpable ni siquiera será castigado con todo el peso de la ley; o con ‘suerte’, se cruce en su camino, un juez ‘benévolo’ que esté dispuesto a liberarlo previo paso por caja y según haya habido penetración, o no.

En perú los riesgos para abortar que afrontan las adolescentes y las mujeres en general, son considerables, porque ocurre clandestinamente y en condiciones insatisfactorias. “Consecuencia de estos hechos son las complicaciones, como hemorragia, anemia, septicemia, desgarros vaginales, abscesos pélvicos, perforación uterina, lesiones de vísceras huecas, esterilidad secundaria y muerte“.

La noticia

La niña de 13 años identificada con las iniciales M.F.A.M, de 13 años de edad, murió este martes 5 de marzo en el Hospital Regional de Ica donde, según el informe médico ingresó el día 23 de febrero por un coma neurológico, luego de haber dado a luz por cesárea.

La niña llegó al hospital de Ica, derivada del Hospital San Juan de Dios de Pisco, donde fue ingresada en la UCI de pediatría, allí le diagnosticaron muerte encefálica. Según afirma el informe médico le dieron la atención necesaria, “pero tuvo una evolución desfavorable falleciendo el día de hoy”.

Niñas condenadas a ser madres

Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes) 2017 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 13,4% de adolescentes de 15 a 19 años fueron madres por primera vez; 0,7% más respecto al 2016, cuando el índice fue del 12,7%. La mayor tasa de embarazos se produce en el área rural, 23,2%; mientras que en el área urbana es del 10,7%.

Según el INEI, en Perú, cada día, cuatro adolescentes menores de 15 años quedan embarazadas. Cuando llegan a los 15 años esta cifra sube a diez menores embarazadas por día.

Las cifras de embarazo infantil no han disminuido en el tiempo

En el 2011 el 12,5% de adolescentes quedó embarazada; en 2013: 14%; en 2014: 14,6%; en 2015: 13,6%. Pero decir 14% o 15% no nos deja muy clara la verdadera dimensión del problem; según manifestó en su momento el subjefe del INEI, Aníbal Sánchez Aguilar, en 2014, el 14,6% representaba a 207 mil 800 adolescentes de 15 a 19 años de edad que habían sido madres o habían quedado embarazadas por primera vez.

“La edad de la madre constituye un factor de riesgo obstétrico y de mortalidad
materna y neonatal, principalmente en edades extremas (menores de 15 años de edad y mayores de 35 años de edad). Al respecto, el Ministerio de Salud a través del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades, informó que hasta la semana epidemiológica N° 52 del año 2017, el 16% de muertes maternas ocurrió en mujeres menores de 19 años de edad. Este porcentaje se incrementó en relación a los años 2016 (14.3%); 2015 (12.0%); 2014 (13.6%) y 2013 (8.9%)”.

He buscado información sobre el número exacto de niñas y adolescentes muertas a causa de un embarazo: “Perú niñas y adolescentes muertas por embarazo”, y no la he encontrado —puede que yo no sepa buscar información, quien la encuentre me la remita por favor— o puede que aún nadie se haya preocupado por contar, en números y no en porcentajes, cuántas niñas pierden la vida por la perversidad de nuestras leyes que no les permite abortar para preservar su existencia.

Según un estudio de Promsex, entre 2012 y 2014 murieron aproximadamente 180 adolescentes a causa de un embarazo

O puede que sólo se cuente a las que quedan embarazadas porque sólo importan “las bendiciones”, en tanto que nuestra principal función es emular a la virgen María, la mujer que sin saber cómo —bueno sí, dicen que fue una paloma— quedó embarazada y parió feliz, sintiéndose importante por ser la ‘escogida’ y, sólo por eso, se convirtió en la mujer más importante de todos los tiempos del ideario católico. Y mientras la leyenda se alimenta, las niñas embarazadas podrían no llegar a ser adultas.

Con cuatro y cinco años de edad Leito y Noelia fueron violados, 30 años después aún rumian su dolor

«Violado desde los 4 años de edad por su primo de 14, Leito es ahora un hombre de 36 años, un sobreviviente, que necesita explicar su historia que también es la de Noelia, su hermana menor (34). Los hechos ocurrieron en Argentina y ambos niños fueron violados durante 3 años por Gustavo Villalba, el primo, el violador que aún vive sin pagar por el daño causado».

«Puta de mierda, te pego, te violo, te mato. Te amo» [Video y audio]

L.P

Ella es una de las víctimas de la violencia machista. L.P es una sobreviviente de los maltratos y amenazas de su ex pareja, Víctor Manuel Cruz Chunga, el hombre que durante 2 años dañó su autoestima, la manipuló, la hirió, la violó y la amenazó de muerte.

«Si me dejas te mato» —le dijo, y lo dejó para que no la matará. «Si te veo con otro hombre te mato» […] «Si te veo aunque sea con un primo tuyo te mato». L.P vivió atrapada en una relación tóxica con un hombre para el cual sólo era un objeto bonito para lucir y usar.

«Siempre me pegaba, pero no me dejaba marcas, me arañaba debajo de los senos, me arrastraba de los cabellos, me daba golpes secos en la nuca con el canto de la mano, me violaba porque decía que yo era su mujer, una vez me lo hizo teniendo yo una herida abierta y sangrante en la pierna».

teleoLeo.com habló con L.P, a continuación la entrevista

Maltratada y abusada desde niña

Y L.P se mantuvo en esta relación tortuosa porque a ella, de niña, le enseñaron que el amor viene con dolor, con vergüenza, con sufrimiento. «Una noche, yo tenía 6 años, mis padres se fueron a una fiesta y me dejaron sola, dormía y desperté sintiendo el peso de alguien encima mío, era el mejor amigo de mi padre; no sé cómo entró a casa».

Lo que sigue es la historia del primer abuso. «Él me comenzó a decir palabras bonitas, me dijo que era una niña bonita, poco a poco me sacó la ropa, él también se la sacó, me puso de espaldas y frotó su miembro contra mi todo el tiempo que quiso; yo sólo temblaba, tenía mucho miedo, sólo quería que acabe».

Al terminar el ‘mejor amigo’ del padre de L.P le dió un beso en la frente, «me cambió la ropa, se vistió y me dijo “no le digas nada a tu padre porque si le dices me mata”, al día de hoy aún no le dicho nada a mi papá, cuando volví a ver a ese hombre él ni siquiera se inmutaba. Ambos siguen siendo amigos»

Al poco tiempo los padres de L.P se divorciaron y ella fue enviada a vivir con su abuela a Piura, sus padres vivían en Lima. El cambio de casa y de ciudad fue terrible para la pequeña, pues comenzó a ser víctima de maltrato físico por parte de su abuela y sus tíos; y también de más abusos sexuales. 

Infancia ‘horribilis’

Su abuela queriendo hacer de ella ‘una mujer de bien’, como le decía, la maltrataba físicamente. «Mi abuela me castigaba por todo, me pegaba con la manguera, con látigo, era aterrador, a ella no le importaba que sólo era una niña. Mi infancia fue horrible» —dice L.P. 

A los 8 años L.P volvió a ver a su madre, le explicó los maltratos de su abuela, pero no le creyó, también se los explicó a su padre, él tampoco hizo nada. Y así siguió creciendo L.P, maltratada y sin defensa. Desde los 6 hasta los 18 años ella sólo vió a su madre 2 veces y a su padre 4.

‘Hombre respetable’ que abusa

A los 13 años de edad L.P volvió a ser abusada, este vez fue un vecino de su abuela, un hombre que ahora está en primera línea del quehacer político de Piura. Ella no quiere revelar el nombre, «quién me creería, si ni mi abuela me creyó, “mientes, ese es un señor respetable” —me dijo»

El “hombre respetable” la daba a su abuela comida para un cerdo que ella tenía y L.P era la que iba a recoger los desperdicios para el animal; un día el “hombre respetable” envió a su hijo a decirle a la niña que tenían mucha comida para el cerdo y que fuera a recogerla. 

«Fuí a casa del vecino, me abrió la puerta desnudo envuelto en una toalla que sólo le cubría los genitales, entré con miedo, saqué el cubo de comida, él se paró en la puerta de la cocina y cuando quise salir comenzó a hablarme, me dijo que era bonita y me beso, yo me deje, sólo quería que acabará para irme, me paralice; no pude hacer nada» (L.P). 

L.P al volver a su casa se echó a llorar, le contó a su abuela lo ocurrido y le dijo que no quería ir más a casa del vecino, «”el sr. X no te puede haber hecho nada, él y su familia son gente respetable, seguro que fuíste tú la que le peló las muelas” —me dijo mi abuela; pero yo sólo tenía 13 años, sólo era una niña, cómo iba a hacer eso». 

Cuando convino, la abuela volvió a enviar a la niña a buscar comida para el cerdo. «Fuí a casa del señor X con mi balde rojo, como siempre, a buscar los desperdicios y él estaba allí sentado a la mesa con su familia, cuando volví a casa mi abuela me dijo —”a ver enséñame dónde te ha violado, donde te ha comido que tanto dices”».

Culpas del mal

L.P ha vivido muchos años culpandose por no haberse defendido, por haber permitido que le hicieran lo que le hicieron, sin embargo, L.P comenzó a sufrir de malos tratos y de abuso sexual cuando sólo era una niña, por eso en su vida adulta aceptó una relación en la que el amor venía con dolor, con sufrimiento, con castigo. 

L.P está ahora con tratamiento psicológico, debido al maltrato físico y psicológico sufrido por parte de Víctor Manuel Cruz Chunga. Ella no ha vuelto a dormir bien, tiene trastorno del sueño, también sufre de dolores esporádicos de las articulaciones, así como, de gastritis. 

Resiliencia de mujer

Y mientras espera justicia, L.P se dedica a su hijo y a ayudar a otras mujeres a salir de relaciones tóxicas, ha leído mucho sobre el tema para poder entender su propia situación, sus reacciones y ahora lo comprende todo. Ahora sabe que ella nunca tuvo culpa de nada y eso la ayuda a seguir. 

[Audio] Costumbre brutal causa quemaduras de 3er grado a una niña de 6 años en Puno

La salvaje costumbre de sentar a niños sobre ladrillos calientes o de quemarle los genitales para evitar que orinen la cama forma parte de la violencia que se ejerce sobre los menores en Perú y otros países latinoamericanos. 

“La niña fue sentada sobre ladrillos calientes por su madre y por su tía a punta de chicotazos, esto ocurrió a mediados de septiembre, pero recién ha sido atendida el 10 de octubre por quemaduras de tercer grado y una infección generalizada a consecuencia de la falta de cuidado médico”. 

TeleoLeo.com habló con Janneth Mendoza, abogada y vocera de #NiUnaMenos Puno, grupo que ha asumido la defensa Lurdes (6 años de edad), la menor agredida, quien además presenta signos de desnutrición. «Es muy luchadora y alegre, y sufre mucho con la curación de sus heridas que están en tan mal estado que ni siquiera han podido ser atendidas en el hospital de Puno y por eso la han trasladado a Arequipa» —explica la abogada.

Mari Luz es el nombre de la madre y al parecer no se arrepiente de lo que ha hecho a su hija —afirma indignada Mendoza. «Le preguntamos por qué quemó a la niña y nos dijo que se lo habían aconsejado para que no se orine la cama, también dijo que no la había llevado al hospital por miedo y cada vez que hablamos con ella, lo único que le interesa saber es si irá a la cárcel»

La Fiscalía ya le ha quitado a Mari Luz la custodia de Lurdes, sin embargo, esta mujer tiene otra hija, una pequeña de año y medio que también presenta síntomas de desnutrición y también podría estar en peligro. «El caso de Lurdes la Fiscalía ya emitió una orden de alejamiento en contra de la madre, nosotros nos apersonaremos para pedir medidas en salvaguarda de la otra niña».

TeleoLeo.com entrevistó a la abogada Janneth Mendoza del colectivo #NiUnaMenosPuno

Según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), entre enero y junio de 2018 fueron denunciados 19.175 casos de violencia y maltrato contra menores de edad, 46% más que los registrados en el mismo periodo de 2017 (13.122 casos). La mayoría de atenciones, el 79%, fueron por maltrato físico y psicológico; un 90% de las víctimas menores de 5 años sufren estos maltratos de parte de sus padres. El 21% restante de ha sido víctima de agresiones sexuales.

Lurdes es parte de esta estadística y lamentablemente no es la única niña quemada por orinarse la cama. Esta práctica, lamentablemente, se realiza en nuestro país entre la población andina, creen que los niños que tienen micciones nocturnas están «pasados de frío» y se les cura sentándolos sobre ladrillos calientes.

A principios de septiembre de este año, días antes que Lurdes fuese quemada, en Arequipa, otra niña sufría la misma «terapia», pero haciendo una búsqueda rápida en internet, también he encontrado casos de niños quemados por esta razón en diversos países latinoamericanos, a continuación algunos de ellos:

  • República Dominicana (2018) una niña de 2 años sufrió quemaduras en la vulva porque sus padres le pusieron carbón caliente.
  • Argentina (2018) una niña de 5 años sufrió quemaduras en la vulva porque su padrastro le puso una botella de agua hirviendo.
  • Paraguay (2016) un niño sufrió quemaduras de 1er grado en los testículos por su padrastro
  • Bolivia (2010) un niño de 10 años sufrió quemaduras en genitales o posaderas porque su madre lo sentó sobre ladrillos calientes

Como dice la abogada en la entrevista, Lurdes ya está siendo atendida de sus heridas, pero necesita analgésicos, vendas y otros medicamentos para su recuperación, por eso les dejo el número de cuenta que se ha habilitado para todos aquellos que puedan colaborar con lo que puedan. Toda ayuda será bienvenida.

Cuenta del BCP

Número: 495-92069173-0-41

Titular de la cuenta: Silvia Mercedes Calatayud Suárez (persona a cargo de Lurdes luego de que la fiscalía le quitase la custodia a su madre)

Este blog sobre maltrato infantil también ha sido publicado en teleoLeo.lamula.pe