Violada, supuestamente, por 3 “amigos”, todos en libertad, su caso está paralizado en la fiscalía de Chincha. La excusa: el COVID-19 [VÍDEO]

La pandemia lo ha alterado todo y es normal, sin embargo, lo que no debería alterarse es la atención judicial a los casos de violencia de género, hayan ocurrido antes o durante el estado de emergencia. Las mujeres, diversidades, niñas y niños maltratados, abusados y asesinados requieren una justicia rápida y eficaz

─«Hay restos de semen en mi truza»

─«Eso no puede ser porque nadie terminó»

«Me siento sucia, culpable, molesta, me asusta salir a la calle porque temo encontrarme con mis agresores, eran mis amigos, no sé cómo han podido hacerme esto. Ahora tengo pesadillas, sueño que me violan, que no puedo moverme, ni gritar, ni correr. Sueño con muchos globos con cara de hombres malos que me rodean. Hace unos meses estaba en el centro de salud, uno de ellos entró, me escondí en un baño, temblaba».

Hechos

La madrugada del 2 de febrero pasado ella fue abusada sexualmente, había estado tomando con tres amigos en casa de uno de ellos: dos, compañeros de estudios en la universidad; el tercero un amigo del dueño de casa al que conocía previamente. Ella sólo recuerda que bebían, que el licor le afectó, que pidió descansar y luego todo son imágenes difusas, ella vestida, ella desnuda, uno de ellos encima «haciendo cosas»; el otro al lado con el torso desnudo y el tercero, también semidesnudo, mirando la escena desde la puerta de la habitación.

«Dos de ellos eran mis amigos de la universidad, vivimos en Chincha y estudiamos juntos desde hace 2 años en la universidad San Luis Gonzaga de Ica. No entiendo cómo han podido hacerme esto, yo estaba ebria y me dormí, ellos sabían que estaba mal y ahora dicen que todos estaban igual de borrachos, que yo quería sexo, que me desnudé sola, que les suplicaba para estar con ellos. Y yo no soy así, nunca he sido así» ─dijo ella a teleoLeo.com.

El 1 de febrero por la noche ella (18 años de edad) recibió un mensaje de un “amigo”, Piero Motta de los Ríos (19 años de edad): «Ya pues habla cómo es para ir a tomar a la casa de Barahona», le decía, pero ella debía llevar a su hermano menor a un ‘quinceañero’. Motta insistió y quedaron en que ella dejaría a su hermano en la fiesta y que él la recogería para ir a casa de Johan Barahona Rivera (28 años de edad). Al llegar a casa de Barahona compraron ron, gaseosa y se pusieron a tomar.

«Barahona hizo la mezcla, ponía demasiado alcohol, yo le dije, pero no me hizo caso. Yo tomaba a sorbitos, no quería ponerme mal. Motta me dijo que era una viva y me sirvió un vaso lleno y me lo hizo tomar. Y yo confiaba, eran mis amigos de la universidad. Me dijeron que llamará amigas, pero todas estaban en Lima, así que dijeron de llamar a Jesús Atuncar (29 años de edad), amigo de Barahona, lo llamé; no recuerdo en qué momento llegó».

Mareada por el alcohol y con el celular a punto quedarse sin batería, ella pidió a Barahona poder descansar en la habitación que se veía desde el patio donde estaban. «Allí había una cama y un colchón en el piso, al lado un enchufe, me dormí en el colchón; no sé cómo, a las 2:30 de la mañana, le envié un mensaje a mi hermano y le dije que pasará a recogerme. Barahona luego cogió mi teléfono y le envió un audio diciéndole que fuera a las 3».

Ella dice que recuerda estar vestida y ver a Jesús Atuncar sentado en el colchón y que alguien la cargó y la pusó en la cama. «Me volví a dormir, cuando desperté, estaba desnuda, no podía moverme, ni gritar, Atuncar estaba encima mío moviéndose, haciéndome cosas, Barahona con el torso desnudo miraba desde la puerta y Motta, también sin camiseta, le dio unas palmaditas a Atuncar y le dijo algo como: “ya manito, ya”. Atuncar se paró y se subió el short».

El hermano de ella dice que sospechó de que Motta le dijera que fuese más tarde a recoger a su hermana, así que fue a buscarla de inmediato. «Yo no recuerdo ni cómo bajé hasta la puerta donde me esperaba mi hermano en el taxi, tampoco recuerdo como llegué a mi habitación. Mi hermano dice que yo me quejaba de que me dolía mucho abajo y el vientre, una amiga que iba con él en el taxi dice que me preguntó qué había pasado; yo no sabía nada».

¿Me han violado?

Antes de irse a dormir recuerda haber ido al baño y luego de miccionar notar que sangraba, le escribió a Atuncar, le dijo que lo denunciaría y se quedó dormida. «Al despertar tenía varios mensajes de Atuncar, decía que yo, borracha, me había desnudado, que sí había pasado algo, pero que yo quería. Le dije que me había violado, que tenía semen en mi ropa interior y él me dijo que eso era imposible: “porque nadie terminó” y ahí es cuando comencé a sospechar que los 3 habían abusado de mí».

Motta también le escribió y le repitió que ella, ebria, se había quitado la ropa y les había pedido estar con ellos; desesperado le pidió hablar “los 4 y ahí decidimos qué se hace”, le dijo que denuncié a Atuncar. Le pidió perdón por haberle fallado, le dijo que él no había hecho nada, pero que si ella iba a la policía lo sindicarían como cómplice y su abuelita sufriría. «Le dije por qué no me ayudaste si estaba mal y me dijo que él también estaba muy borracho».

Denuncia desatendida por pandemia

Ella habló con su madre y fueron a presentar la denuncia a la comisaría de Pueblo Nuevo de Chincha. En coordinación con la joven, la policía pudo detener a Motta y Barahona. Atuncar se dió a la fuga, porque, según él mismo le dijo a Barahona y Motta, policías de esa dependencia, amigos suyos, le había advertido que lo habían denunciado por violación sexual y pudo escapar; aún continúa en paradero desconocido.

Libres como el viento

El Centro de Emergencia Mujer de la comisaría de Pueblo Nuevo pidió prisión preventiva para los tres, sin embargo, todos están libres. Atuncar porque debido al soplo de malos efectivos policiales, fue advertido y puso pies en polvorosa saliendo de Chincha sin paradero conocido.

Barahona y Motta, sólo estuvieron encerrados 24 horas, la fiscal adjunta provincial, Estela Meza Benavides, los liberó con sendas órdenes: «[…] la presente libertad es por haber estado detenido al estar implicado en el delito contra la libertad sexual, violación en estado de inconsciencia». Un galimatías en toda regla.

Revictimización

Además de dejar en libertad a dos implicados en un caso de violación, la fiscal Meza Benavides revictimizó a la agraviada, preguntándole la frecuencia con la que bebe alcohol, si cuando estuvo sus “amigos” le propusieron tener sexo. El abogado defensor de los investigados hizo lo propio preguntándole por qué fue a casa de Barahona si se supone iba a un ‘quinceañero’; si Atuncar alguna vez se le había insinuado; cuánto habían bebido Motta y Barahona; si tenía enamorado.

¡Qué bonito eres Marcona!

Según la víctima, Atuncar se encontraría en Marcona porque una amiga suya ha visto sus estados en sus redes sociales y él dice estar allí, igual no es cierto, pero ella se lo ha comunicado a su abogada del Mimp, sin embargo, nada se ha podido hacer con esta información porque según le han dicho en la fiscalía: «Todo se ha detenido por la pandemia y sólo se están ocupando de los casos ocurridos desde el inicio del confinamiento, y lo mío pasó en febrero».

Este foto es de este sábado 22 de agosto de 2020

Con amigas y amigos así…

«Quienes se supone eran mis amigas y amigos de la universidad me han dado la espalda. Luego de ser puestos en libertad Motta y Barahona dieron su versión, varios me escribieron para decirme que retiré la denuncia. Una compañera publicó en su muro de Facebook la noticia que salió en el diario, pidiendo apoyo para ellos. A veces me siento mal porque he roto la armonía del grupo, pero yo no hice nada».

«No estoy bien, tengo miedo e ira todo el tiempo»

Ella está ahora con tratamiento psicológico y psiquiátrico, toma pastillas para dormir y para el control de la ira, desde lo ocurrido ni descansa, ni está en paz. «Me tuvieron que medicar porque no podía dormir y cuando lo hacía tenía la misma pesadilla siempre: me violaban una y otra vez, además, intenté hacerme daño. Ahora cuando me enojo pierdo el control, yo no era así, todo esto me tiene muy mal».

A ella, ahora, le cuesta salir de su casa, le han otorgado medidas de protección, pero teme encontrarse con sus agresores o con sus familias, a las que conoce y con las que tenía buena relación. «El día que vi llorar a la mamá de Motta en la comisaría me dio pena, ella siempre fue muy cariñosa conmigo. La mamá de Barahona me llamó y me dijo que entendía que me sintiese mal, pero que podíamos arreglar las cosas, nunca supe qué quiso decir».

Pruebas de la violación

Según el examen del médico legista ella “presenta lesiones traumáticas recientes en genitales externos” y según el examen psicológico tiene “problemas emocionales compatibles con experiencia negativa de tipo sexual”.

Así que sí, ella fue abusada y los únicos que estaban presentes en ese lugar eran: Piero Motta de los Ríos, Johan Barahona Rivera y Jesús Atuncar Zavala, los dos últimos además, hombres que tienen una diferencia de 10 años de edad respecto a la víctima. Así que sí, los 3 son responsables por acción u omisión y no pueden escudarse en su ebriedad, menos decir que la víctima quería tener sexo con los tres, porque una persona ebria e inconsciente no puede consentir.

Testimonio

TeleoLeo.com pudo hablar con la joven y recabar su testimonio, extenso y doloroso. A ella le han arrebatado parte de su vida, la han roto, pero no la han destruido. Seis meses han pasado desde el ataque sufrido, la vida no es fácil, pero hay que seguir y sanar, y para sanar hay que reparar; y eso se logra cuidando el estado emocional de las víctimas y consiguiendo justicia para sus casos.

Ella no sólo ha sido violada la madrugada del 2 de febrero, sino también:

  • Cuando los policías de la comisaría de Pueblo Nuevo ─según le dice Atuncar a sus amigos─ le avisan de que ha sido denunciado por violación sexual y eso le permite fugarse.
  • Cuando la fiscal Meza Benavides deja libres a dos de los implicados, porque la joven no sabe a ciencia cierta si ellos también abusaron de ella, sin embargo, ellos estuvieron allí y no detuvieron la acción, viéndola ebria e inconsciente, por lo menos son cómplices.
  • Cuando la fiscal Meza Benavides y el abogado de los implicados la revictimizan con sus preguntas fuera de lugar.
  • Cuando la fiscalía le informa a la víctima que su caso está paralizado porque, por ahora, sólo están atendiendo casos ocurridos durante la pandemia.
  • Cuando sus compañeras y compañeros de clase hacen escarnio de lo ocurrido y le dicen que retire la denuncia en contra de sus “amigos”.

«Mi vida se ha alterado, trato de no socializar con chicos, siento que todos me señalan por haber sido violada, los primeros meses pensaba que yo era la culpable y debía dejar la denuncia, gracias al apoyo de mi madre continúo adelante. Por ahora las clases en la universidad han sido virtuales, pero un día en que uno de ellos intervino, yo me puse muy nerviosa, me asusté muchísimo y no quiero vivir así. Sólo quiero justicia».

Mujeres migrantes maltratadas: ninguneadas por migraciones y por el Estado peruano

Ellas llegaron a Perú por amor. Muchas, maltratadas por sus parejas, cuando ‘osan’ dejar la relación pierden la residencia, pues son sus victimarios quienes se las deben renovar. Cada año se exponen a ser expulsadas del país perdiendo el vínculo con sus hijos. Esto tiene que cambiar, los derechos humanos de las mujeres migrantes existen

«Recuerdo cuando llegué a migraciones, había una asociación que se llamaba “Mujeres Maltratadas por Migraciones” recuerdo que muchas mujeres y algunos hombres hacían cola, eran padres de familia extranjeros, a los que sus parejas no les habían permitido mantenerse de manera regular, porque no habían solicitado a migraciones que pudieran ser residentes peruanos y por lo tanto estaban escondidos amenazados para poderse mantener cerca a sus hijos».

Los recuerdos son de la Superintendenta Nacional de Migraciones, Frieda Roxana del Águila y la asociación de la que habla se llama “Mujeres Migrantes Maltratadas” (MMM), pero podría perfectamente llamarse como dice la funcionaria: “Mujeres Maltratadas por Migraciones”, porque agrupa a mujeres despreciadas por las leyes migratorias peruanas, que las condena a no tener residencia si sus parejas no se la dan, incluso, siendo madres de peruanos obligadas a permanecer en el país para no perder a sus hijos.

Gráfica: Eva Machado

«Estas cosas suceden y estas personas sufren y por ellos lo primero que hicimos es promover normas para que esos padres ─no hay fronteras cuando hay padres e hijos─ puedan estar cerca, y hemos tenido que hacer muchas cosas» ─agrega del Águila. Según Inés Agressot de MMM, la preocupación de la superintendenta se centra en ayudar a los migrantes venezolanos: «Para ellos sí hay recursos y nos parece muy bien, porque lo necesitan y son nuestros hermanos, pero nosotras también existimos».

Carnet de extranjería

Fue Boris Gonzalo Potozen Braco, a cargo de Migraciones entre 2015 y 2016, quien dió por primera carnet de extranjería a estas mujeres, pero lamentablemente el documento debía renovarse cada año. En 2017, al entrar Eduardo Alfonso Sevilla ─antecesor de del Águila─ creó la Oficina de Atención a Poblaciones Vulnerables y renovó Carnet de Extranjería a las madres migrantes víctimas de violencia familiar, prorrogó residencias y apoyó a otras a obtener residencia de migrantes si cumplían con ciertos requisitos económicos.

«No sé a qué se refiere la superintendenta al decir que ha hecho muchas cosas por nosotras. En varias oportunidades y por diferentes vías hemos solicitado reunirnos con ella, sin embargo, nunca nos ha atendido; lo máximo que ha hecho es derivarnos con una funcionaria muy bien intencionada, pero sin capacidad real de decisión. Encima, la Oficina de Atención a Poblaciones Vulnerables ya ni siquiera existe en la página de Migraciones» ─dijo a teleoLeo.com, Inés Agresott, representante del colectivo MMM.

Inés Agresott, también ha escrito el presidente de la República, Martín Vizcarra, explicándole su situación, que es la del 99% de las mujeres de MMM que permanece en Perú. Todas llegaron allí enamoradas, luego la relación finalizó, normalmente, de mala manera, y ellos ni les tramitaron la residencia, ni las dejaron volver a su país, con la amenaza de quitarles a sus hijos. Varias de ellas y de sus hijos han sido víctimas de violencia de género y de violencia intrafamiliar, alguna incluso fue víctima de intento de feminicidio, pero nada. Desde las instituciones nadie las protege.

¿Burla estatal?

En enero pasado, la Plataforma Digital del Estado publicó una nota titulada “Programa Aurora articula con Superintendencia Nacional de Migraciones para proteger a las personas migrantes en situación de vulnerabilidad” donde Nancy Tolentino, directora del programa Aurora, afirmaba: «Hemos logrado encontrar líneas de trabajo conjuntas para desarrollar de manera articulada a mediano y largo plazo a favor de las víctimas migrantes que se encuentren en situación de vulnerabilidad y desprotección frente a la violencia de género en el país».

AURORA pertenece al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) y es el “Programa Nacional para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra la Mujer e Integrantes del Grupo Familiar”.

Consultada sobre esta nota y los supuestos esfuerzos del Estado por ayudar a las mujeres migrantes en situación de vulnerabilidad, Inés Agresott dijo a teleoLeo.com: «Esto es una burla, esta nota es de cuando a mí, en el MIMP, me dijeron que habían colapsado y que si necesitábamos albergue sólo podía ser en el interior, sabiendo que muchas mujeres no pueden ni moverse de Lima, porque los padres de sus hijos no les permiten ni eso y amenazan con denunciarlas si “desobedecen”. Tenemos varios casos para demostrar lo que digo».

Pandemia sin residencia

La pandemia supuso otra piedra en el camino de estas mujeres migrantes. Con el país en estado de emergencia ellas no pudieron renovar sus residencias, pues a pesar de la digitalización del sistema de la oficina de Migraciones, expuesto en televisión por la actual superintendenta como uno de los grandes logros de su gestión, la página destinada para la realización de este trámite no funcionaba correctamente. «Estas semanas, intentábamos, sin éxito, renovar la residencia a través de la página y la plataforma no nos reconocía» ─dice Agresott.

Ella señala, además, que presentó la queja correspondiente mediante la línea de atención al usuario y un funcionario de Migraciones le respondió “socarronamente”. «Burlándose me dijo que si no sabía que estábamos en medio de una pandemia, luego otra funcionaria me explicó que realmente había algún problema porque el sistema no nos encontraba y no podíamos renovar nuestras residencias. Y esto fue terrible, sobre todo para una de nuestras compañeras que enfermó de COVID y no podía ser atendida porque no tenía sus papeles en regla».

El caso que menciona Agressot es el de María de los Ángeles Sevilla, ella lleva 35 años en Perú y sólo pudo obtener atención médica gracias a su hijo que movió cielo y tierra para que, a pesar, de no tener sus papeles al día pudieran atenderla. Por todo este sufrimiento y para evitar mayores problemas, el colectivo de MMM piden que se prorroguen de inmediato las residencias de aquellas que durante el confinamiento les tocaba hacerlo, pues para completar la invisibilización de su problemática, para la página de Migraciones ni siquiera existían.

Y por todo lo antes dicho…

MMM pide que les den nacionalidad peruana no sólo por ser madres de peruanas y peruanos, sino porque ademaś, «del grupo, casi todas vivimos desde, por lo menos, hace 10 años en Perú y resulta, por lo menos, paradójico que no nos dejen regresar a nuestra tierra con nuestras hijas e hijos cuando la relación se trunca con la pareja peruana, pero que para quedarnos tengamos que pasar cada año por el martirio de la renovación de documentos.

MMM piden nacionalidad

  1. Patricia, Argentina. Aún esposa de peruano. Víctima de violencia psicológica. Madre de un niño peruano con autismo TDAH y epilepsia. Vive hace 15 años en Perú. No tiene documentos, se han perdido y se han vencido.
  2. María De Los Ángeles, Costa Rica. Viuda de peruano, madre y abuela de peruanos. Víctima de violencia física y psicológica, su esposo jamás realizó trámite alguno respecto a su situación migratoria. Recibió residencia por vulnerabilidad y no por sus hijos. Vive en Perú cerca de 40 años. Tiene la residencia vencida y solicita residencia por familiar de peruano.
  3. Flor María, Colombia. Separada de peruano, madre de peruanos. Cerca de 30 años en Perú. Su residencia es por sus hijos, pero se encuentra vencida.
  4. Natalia, Argentina. Ex pareja de peruano, madre de niña peruana. Víctima de violencia psicológica y física. Con medidas de protección. 10 años en Perú. Residencia por inmigrante.
  5. Yeinis, Colombia. Ex pareja de peruano, madre de niño peruano. Víctima de violencia psicológica y física, con medidas de protección. 10 años en Perú. Residencia por inmigrante.
  6. Thais, Brasil. Esposa de Peruano, madre de dos niños peruanos. Víctima de violencia física y psicológica. Tenía residencia por trabajo, actualmente no tiene.
  7. Aleida, Colombia. Esposa de peruano, madre de niña peruana. Víctima de violencia psicológica y física. Más de 10 años en Perú. Residencia por familiar de peruano.
  8. Zuzanna, Polonia. Ex pareja de peruano y madre de niño peruano. Víctima de violencia psicológica. Hace 18 años en Perú. Residencia por familiar, su hijo.
  9. Katerine, Colombia. Ex pareja de peruano y madre de niño peruano. Víctima de violencia psicológica y física. Primera sentencia a favor de una extranjera por violencia. Residencia por familiar, su hijo.
  10. Inés María Agresott , Colombia. Casada con peruano, madre de peruana. En octubre cumple 20 años en Perú. Residencia por esposo, fue renovada luego de denunciar ineficiencia del sistema electrónico de Migraciones.
  11. Yilian, Cuba. Hija de peruano nacionalizado, en diciembre cumple 10 años en Perú. Residencia por inmigrante
  12. Ángela, Colombia. Aún esposa de peruano, madre de niña peruana. Víctima de violencia psicológica. Residencia por inmigrante.
  13. Arellys, Costa Rica. Ex pareja de peruano, víctima de violencia física y psicológica. Vive hace 13 años en Perú. Residencia por trabajo vence en septiembre.
  14. Luz María, Chile. Ex pareja de peruano, víctima de violencia física y psicológica, trajo al país a sus tres hijas, dos menores de edad, la mayor acababa de cumplir la mayoría de edad. Tenía residencia por MERCOSUR, ahora se encuentra indocumentada, además, según migraciones «nunca tuvo carnet».
  15. Javiera, Chile. Hija mayor de Luz María. Tenía residencia por MERCOSUR, ahora se encuentra indocumentada, además, según migraciones «nunca tuvo carnet».
  16. Paula Tamara, Chile. Víctima de violencia. Hija de Luz María, llegó a Perú siendo aún menor de edad, 15 años. Tenía residencia por MERCOSUR, ahora se encuentra indocumentada, además, según migraciones «nunca tuvo carnet».
  17. Emilia Trinidad, Chile. Hija menor de Luz María. Actualmente tiene 16 años, no tiene documentos, llegó a Perú a los 10 años.
Gráfica: Eva Machado

Este viernes 31 de julio, MMM realizó un tuitazo para llamar la atención sobre su situación migratoria y para concientizar al Estado y explicar una vez más, a un Perú xenófobo, que ellas existen, que forman parte del tejido social del país y que son mujeres que aportan, que colaboran y que educan peruanas y peruanos; y que tienen derecho a tener estatus de ciudadanas en un país en el que decidieron quedarse o en el que deben de permanecer para no romper importantes lazos de amor.

Sentenciado por no pagar, regularmente, la pensión de su hijo, amenaza con denunciarme por publicar su caso

“Yo no tengo porque facilitarle ningún documento a usted, yo primero hablo con los abogados”. A mediados de julio de este año teleoLeo.com entrevistó a Manuel Tito Rodas, peruano residente en Barcelona, España, a quien su esposa, Marta Giovanna Bazan Matto, interpuso -a finales de 2014- una demanda por delito de “omisión a la asistencia familiar”.

Durante la entrevista, le manifesté a Tito Rodas que su esposa afirmaba que desde 2015 él no enviaba dinero para la manutención de su hijo, él contestó que eso era falso y que tenía documentos para probarlo, le pedí que me los envíe, pero me dijo que no tenía porque hacerlo.

Este miércoles 31 de julio publiqué el artículo en el que explicaba la historia de este juicio de alimentos, con las entrevistas realizadas tanto a Bazan como a Tito. Horas después de la publicación, Tito me envió mails con algunos recibos que prueban, que durante 2018, envió dinero a su hijo en 5 oportunidades. Dice, además, que su esposa miente.

Debido a esta discrepancia teleoLeo.com volvió a entrevistar a Bazan, para aclarar sus afirmaciones.

Sentenciado

El pasado 26 de marzo, el Segundo Juzgado de Paz Letrado del Callao declaró “en rebeldía” a Manuel Tito Rodas, por no haberse presentado al proceso que se le sigue por el delito de “omisión a la asistencia familiar”, y falló que debía dar a su hijo una pensión mensual fijada en el 35% de su sueldo.

Leer también: ELLA, HACE 5 AÑOS, DESDE PERÚ, RECLAMA LA PENSIÓN DE SU HIJO. ÉL, DESDE BARCELONA, NO RESPONDE A LA JUSTICIA [VÍDEOS]

Denunciada

Por publicar toda esta información, las entrevistas realizadas tanto a él como a la madre de su hijo y los documentos que prueban la existencia de un proceso en su contra, así como, la falta de atención a los exhortos que le fueron enviados por la justicia peruana, al Consulado de Perú en Barcelona, Manuel Tito Rodas, me ha enviado un mensaje en el que me dice que me ha denunciado por difamación.

O sea:

  • Publicar una denuncia por delito de “omisión a la asistencia familiar”, porque un menor no recibe mensualmente la pensión para su manutención por parte de su padre, ¿es difamar?
  • Publicar una sentencia que obliga al padre de un menor a que pague la pensión, ¿es difamar?
  • Publicar pruebas documentales de que ha hecho caso omiso a los avisos de la justicia, que le fueron enviados a través del Consulado del Perú en Barcelona, ¿es difamar?
  • Contraponer las versiones de los padres envueltos en el litigio, ¿es difamar?

¿Difamar no será, más bien, decir que como periodista cobro de quien hace una denuncia? ¿Soy yo la que difamo? Ahí les dejo la inquietud.

Peruano nacionalizado español es atacado en Barcelona y queda tetrapléjico [Audio y Vídeo]

Asaltado en las calles de la Ciudad Condal Leo Higa vive ahora en silla de ruedas y sin valerse por sí mismo

El 25 de febrero de 2018 la vida de Leo fue truncada. Él, ciudadano español de origen peruano, volvía a casa en bicicleta, luego del trabajo y de tomarse una cerveza con un amigo. A 120 metros de su domicilio 5 individuos lo atacaron, a tres de ellos los pudo abatir, sin embargo, por detrás, uno de ellos le pegó en la cabeza con una barra de hierro.

Él, Leo, 37 años de edad, de profesión cocinero, feliz padre de una niña de apenas 4 meses, tenía pareja, Virginie, y practicaba artes marciales y boxeo. A las 23:52 horas de día 24 de febrero de 2018 le envió un mensaje a su pareja para decirle que llegaría un poco más tarde, pero no tanto porque al día siguiente tenían una despedida con amigos.

La pareja marchaba a Ibiza, la isla más conocida, divertida y gamberra de las Islas Baleares, donde Leo seguiría haciendo lo que le gustaba, cocinar. Pasadas la 1 de la mañana y como aún no volvía a casa, Virginie le llamó, al otro lado contestó el Hospital Clínic de Barcelona. Al colgar se comunicó de inmediato con su suegra.

—Hola, acabo de llamar a Leo y me han contestado del Clínic, dicen que Leo está allá, que está herido, yo no puedo ir porque la bebe duerme. “Salí corriendo, desesperada” -dice Elena- “temiendo lo peor”. —¿Ha venido sola? —me preguntó el médico—. Le dije —sí. —Llame a su familia o alguien que la acompañe, su hijo se está muriendo— “me contestó”.

Leo había llegado en grado 9 de coma. Según la escala de coma de Glasgow, sufría de traumatismo craneoencefálico severo, y debía ser sometido a una operación de alta cirugía —lo más probable es que no salga de la sala de operaciones —dijo el médico—. Entonces grite y le pedí que lo salvará aunque yo tuviera que morir —dice Elena.

La escala de coma de Glasgow, creada en 1974 por miembros del Instituto de Ciencias Neurológicas de la Universidad de Glasgow valora el estado de conciencia de las víctimas de traumatismo cranoencefálico. Consiste en la evaluación de tres criterios de observación clínica: respuesta ocular, respuesta verbal y respuesta motora”.

Luego de esa operación, Leo fue sometido a 20 operaciones más, tuvo un post operatorio complicado, pero más complicada ha sido su rehabilitación. Elena se ha gastado el patrimonio de su empresa, una agencia de viajes. “Desde que Leo comenzó su rehabilitación he gastado entre 6 mil y 8 mil euros al mes, estoy totalmente endeudada”.

¡Y todo por robar!

Cinco delincuentes han cercenado la vida de un hombre sólo por robarle, y la policía, a pesar de las cámaras de vigilancia, cuyos vídeos han perdido -asegura Elena- y, a pesar, de las fotos que les han dado de los atracadores, no avanza. “Dicen que debe ser Leo quien los identifique, pero mi hijo no puede y no lo entienden”.

TeleoLeo.com habló con Elena Allende, la madre de Leo, ella explicó cuál es la situación de su hijo, lo último que sabe de las investigaciones policiales y se refirió también a la inseguridad ciudadana de la ciudad de Barcelona, que está entre las más peligrosas de España con una media de 21 delitos denunciados por hora, la mayoría: hurtos.

Elena Allende se entrevistó con la alcaldesa de Barcelona Ada Colau con el objetivo de que la ayudase a conseguir una plaza subvencionada en un centro sanitario para el cuidado de Leo. “Tres semanas después, en plena campaña electoral, Colau vino a un evento a mi barrio y fui desesperada a reclamarle porque prometió ayudarme, pero no lo hizo”.

La madre de Leo también acudió al Consulado peruano, había iniciado un petición en Change.org para conseguir la plaza subvencionada para su hijo. Quería que a través de las redes de la delegación peruana la ayudasen a difundir la campaña entre los connacionales que se encuentran en todo el territorio español, pero, según afirma, “el resultado no fue el esperado”.

La campaña en Change.org aún está activa, en la página dice que se requieren 7500 firmas, pero cuantas más mejor. Tener una gran cantidad de firmas ayudaría a que el gobierno de la Generalitat de Catalunya se decida a otorgar la plaza sanitaria para Leo. Así que todos a votar. #LeoHiga nos necesita.

El núcleo duro

Leo hoy tiene 38 años y su madre y hermano se ocupan de él. La vida de la familia Higa Allende se ha visto trastocada, su único objetivo es cuidarlo las 24 horas del día, él sigue y avanza porque tiene una madre que lo sustenta, un hermano que ha dejado su vida por él y una tía que cuando es necesario les llena la nevera porque en esa casa lo primero es Leo y sus tratamientos.

Leo Higa no volverá a ser la persona que era, su madre lo sabe y aunque eso la apena ahora sólo quiere que él pueda vivir con dignidad y es por esa dignidad que ella no escatima esfuerzos. Ojalá la policía de Sants-Barcelona hiciese lo mismo porque, independientemente de este caso, hay 5 delincuentes peligrosos que siguen libres en ese barrio.

El diario La Republica.cat compartió el contenido de esta nota: https://www.larepublica.cat/la-mare-dun-noi-que-va-quedar-tetraplegic-per-un-robatori-a-barcelona-colau-va-prometre-ajudar-me-pero-no-ho-va-fer/