«Apaguen todo y vayan a dormir que estamos en toque de queda»

Con el estado de emergencia decretado en Perú ha sido restringido el derecho a la inviolabilidad del domicilio. Pero ¿eso da derecho a las “fuerzas del orden” a que entrar a los hogares a amedrentar y dar órdenes?

─¡Abra la puerta!

─¿Quién es?

─¡Abra la puerta, si no la tiramos abajo!

Este viernes 3 de abril, Susam Cucho, joven madre soltera de un niño de 7 años, supo lo que significaba no tener derecho a la intimidad y privacidad, pues eso es lo que se viola al permitir que policías y militares puedan entrar a las casas de los ciudadanos, máxime cuando el estado de emergencia se decreta por una pandemia y no por terrorismo, ni por amenaza de guerra.

«Eran las 9.50 de la noche y estaba viendo una película con mi hijito, cuando comenzaron a tocar fuerte la puerta y a gritar que abramos. Yo preguntaba quiénes eran y que querían, porque en el primer piso no tengo ventanas, pero no se identificaban y me amenazaron con romper la puerta si no abría» ─explicó Susam Cucho a teleoLeo.com.

Susam, asustada, le dijo a su hijo que se fuera a su habitación, se acercó a la puerta, miró por la ventanita de la misma y vió a tres hombres vestidos con uniforme militar y armados hasta los dientes. Abrió la puerta y les preguntó qué querían: «No dijeron nada, se metieron hasta la sala y allí comenzaron a gritar qué hacía, mi hijito salió de su habitación y lo gritaron, “qué hacen aquí niño”».

El hijo de Susam, llorando, les contestó que estaban viendo una película y comiendo palomitas, como siempre; los hombres, que siguieron con su actitud hostil, dieron una mirada alrededor y se fueron. «Al irse nos dijeron de mala manera que apagaramos la televisión y nos fuésemos a dormir porque estamos en toque de queda».

El toque de queda impuesto en Perú, con la finalidad de hacer cumplir el aislamiento social para evitar más contagios, es de 6 de la tarde a 5 de la mañana. ¿Será que los militares que patrullan las calles pretenden que la gente se vaya a dormir en cuanto comienza el horario de esta medida?

TeleoLeo.com conversó con Susam Cucho, ella está muy preocupada por su hijo, dice que aún está muy asustado, «se esconde en cuanto oye cualquier ruido». A continuación la entrevista.

Denuncia

Veinticuatro horas después del ingreso a su casa, Susam Cucho, fue a denunciar lo ocurrido a la comisaría de Huaycán, allí le dijeron que mientras dure el estado de emergencia no se puede denunciar a las “fuerzas del orden”. La enviaron a un lugar donde se supone están acuartelados los militares, para que se quejase con alguien de más rango: «pero estaba cerrado» ─dijo Susam a teleoLeo.com.

«¡Apague la luz!, tenemos orden de disparar!»

En un video de hace unas semanas vimos a un grupo de militares recorriendo calles del interior del país, durante el toque de queda, arengando: «Para el Perú la gloria para el enemigo la muerte». Luego vimos como perseguían a alguien, amenazando con disparar al aire si no entraba en casa.

En el mismo vídeo también vimos que tocaban las puertas de las casas y gritaban: «Somos el ejército del Perú, no salga. Apague su luz, tenemos orden de disparar». Me pregunto si alguien ha explicado a los que patrullan que cuando el presidente dice: «Esto es una guerra», el enemigo es un virus y no la ciudadanía.

Prohibir que luego de las 6 de la tarde no haya más actividad dentro de las casas es añadirle amargura al encierro, más aún, cuando hay criaturas que no entienden por qué no pueden salir de casa. Con actitudes prepotentes, lo único que se logra es que la gente se enfade y desconfíe de quienes se supone deben protegerlos.

¿Protegidos o en peligro?

Por otro lado: ¿Cuál es el protocolo para que policías o militares entren en casa de alguien?¿Se ha explicado cómo es que se lleva a cabo esta medida? Según Susam Cucho, los militares que ingresaron a su hogar le aporrearon la puerta, la amenazaron con tirarla abajo y, ni antes de entrar, ni después, se identificaron.

En un país con un elevado índice de delincuencia, cómo se puede tener la seguridad que quien exige entrar a un domicilio es un policía o un militar, si no se identifican. Por otro lado, por qué para enfrentar una pandemia es necesario conculcar la inviolabilidad del domicilio. Repito, la dichosa guerra es contra un virus. El enemigo no son las peruanas ni los peruanos.