Acoso escolar sin castigo: «Yo he sido buena, no entiendo por qué siempre me han tratado mal»

Un adolescente cogió del cuello a mi hija e intento asfixiarla en plena clase, delante del profesor. La fiscalía archivó la denuncia porque el agresor es menor de edad. A pesar de las recomendaciones del Defensor del Pueblo de Catalunya, las instituciones continúan viendo el bullying como «juegos de patio o juegos entre niños» TextoSigue leyendo «Acoso escolar sin castigo: «Yo he sido buena, no entiendo por qué siempre me han tratado mal»»

«Abro y cierro los ojos, cada día y cada noche, viendo la cuna vacía de mi hija al lado de mi cama»

El 9 de agosto una bebé de padres magrebíes nació en Barcelona, sus padres aún no la tienen en casa porque la administración catalana ha dictado una orden de desamparo por la cual tiene su tutela y patria potestad. Los padres de la pequeña no saben por qué están pasando por esto, pues no tienenSigue leyendo ««Abro y cierro los ojos, cada día y cada noche, viendo la cuna vacía de mi hija al lado de mi cama»»

Niñas suizo-rusas son tuteladas por el gobierno catalán. Los padres piden un proceso justo bajo el Convenio de La Haya 1996

Las políticas europeas concebidas para la protección y bienestar de sus ciudadanos, mal aplicadas, son fuente de sufrimiento para miles de familias. En países como España, los servicios sociales, sin orden judicial y alegando el «bien superior» de los menores de edad, arrebatan a los padres su tutela y patria potestad. Esto afecta no sóloSigue leyendo «Niñas suizo-rusas son tuteladas por el gobierno catalán. Los padres piden un proceso justo bajo el Convenio de La Haya 1996»

Le quitaron su bebé al nacer y gracias a su lucha y al apoyo de su comunidad podría estar a punto de recuperarlo

«Secuestraron a mi hijo, no pude ni amamantarlo, no dejaron ni que tome un poquito de mi, me lo quitaron a las pocas horas de nacido y sólo podía verlo dos veces al día, 15 minutos; pero sin tocarlo, porque lo metieron en una incubadora diciendo que tenía hipoglucemia, luego ictericia. A mí me echaron del hospital a las 72 horas amenazándome con que si no me iba llamarían a la policía. Y se quedaron con mi hijo».