Restricción de derechos en estado de emergencia no es luz verde para abuso de autoridad

Con la declaración del estado de emergencia en Perú han quedado restringidos algunos derechos y libertades constitucionales, entre ellos el de libre tránsito y la inviolabilidad de domicilio. TeleoLeo.com entrevistó al constitucionalista Joseph Campos para hablar al respecto

Las restricciones del actual estado de emergencia son para combatir la propagación del COVID-19, que hasta el momento ha causado la muerte a 216 personas en Perú, sin embargo, bajo ese pretexto, y debido a la desobediencia de algunos peruanos, policías y militares podrían estar abusando de la autoridad conferida.

El 3 de abril pasado, un patrulla militar ingresó al domicilio Susam Cucho, en Ate Vitarte, quien afirma que alrededor de las 10 de noche, y mientras veía una película con su hijo menor, una patrulla militar, aporreó su puerta, la amenazó de tirar la puerta de su casa abajo si no la abría, entró y les dijo que se fueran a dormir porque: «estamos en toque de queda».

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TeleoLeo.com consultó al constitucionalista y profesor de pre y post doctorado de Derecho Constitucional y Derechos Fundamentales, el doctor Joseph Campos, sobre cuando los militares podían ingresar en el domicilio de los ciudadanos. «No hay motivo para que las fuerzas del orden entren en una casa donde están viendo televisión, así sea dentro del toque de queda, ellos sólo pueden entrar si ven que no se cumple con las órdenes dadas para este estado de emergencia».

Buenas noches, hasta mañana

La orden de dormir porque «estamos en toque de queda» también pudimos verla en un patrullaje militar en el interior del país. Según el doctor Campos: «Aquí el estado de emergencia está asociado a la lucha contra el terrorismo, pero ahora estamos frente a una pandemia y por más que se utilice un lenguaje bélico, esto es una emergencia sanitaria, no una guerra». Al parecer, los militares peruanos podrían no estar preparados para otras situaciones que no sea un conflicto armado.

Luego del ingreso de militares en la casa de Cucho, ella fue a la policía a denunciar lo ocurrido, pero le dijeron que no podían atenderla porque «estamos en estado de emergencia». Según el doctor Campos, en este caso, la policía tampoco actuó correctamente. «El estado de emergencia es una circunstancia de afectación, no la muerte de los derechos de las personas, por tanto las denuncias proceden».

Según el doctor Campos, Susam Cucho podría haber interpuesto la denuncia ante la policía o haber solicitado un hábeas corpus ante el juez penal o un amparo ante el juez civil, o podía haber iniciado un proceso por abuso de autoridad y hasta podría denunciar a los policías que no la atendieron por indefensión.

TeleoLeo.com habló con el doctor Campos sobre este tema, para que nos explique cuáles son los límites de la actuación militar y policial durante el estado de emergencia ordenado por el COVID-19. También hablamos con él sobre cuáles son los mecanismos que tienen las ciudadanas y ciudadanos para protegerse de posibles abusos de autoridad.

Lesionar y matar «en forma reglamentaria»

TeleoLeo.com también consulto al doctor Campos respecto a la Ley de Protección Policial, aprobada en el marco de esta crisis sanitaria. Según esta ley, policías y militares podrán lesionar e incluso matar en ejercicio de sus funciones y en «forma reglamentaria». Lo cual es un riesgo justamente en este momento en el que muchos ciudadanos están desobedeciendo la orden de confinamiento.

La ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han dado a conocer sus reservas sobre esta ley, pues además es muy peligrosa cuando se están registrando actos de violencia entre civiles y fuerzas del orden. Según manifesto el doctor Campos a teleoLeo.com: «Esta es una mala ley que trae cosas buenas».

Transfobia desde las “fuerzas del orden”

Otros de los temas que abordamos con el doctor Campos fue el de la falta de formación en enfoque de género de las fuerzas armadas y policiales. Durante el actual estado de emergencia las fuerzas del orden han dado claras muestras de su transfobia al poner a hacer sentadillas a personas trans haciéndoles repetir que eran hombres o pidiéndoles su DNI y cuestionando su apariencia porque el documento, en el apartado sexo, dice hombre y elles van vestidas con prendas femeninas.

Hace unos días una patrulla policial amenazó con llevarse a una joven que sacó a su perro a la puerta de su casa para que haga sus necesidades. «Fue un día en el que sólo podían salir hombres, pero en mi casa sólo vivimos mujeres y el perro no puede hacer sus cosas dentro. Sólo lo saqué a la entrada, yo me quedé en el marco de la puerta».

Cuando fue increpada por la policía ella contestó y eso enfureció al efectivo. «Me dijeron que no podía estar fuera, yo les dije que no estaba fuera, que estaba en la puerta y se enojaron, uno de se bajó del patrullero y quiso llevarme, no pudo porque salió mi mamá corriendo y las vecinas comenzaron a gritar. El policía se fue pero me dijo que ya vería. Ahora me muero de miedo de salir».

Los policías que obligaron a un grupo de personas trans a hacer sentadillas gritando que eran hombres ya han sido sancionados, en ese mismo sentido, esperamos que todo abuso de autoridad sea investigado y sancionado debidamente. El gobierno de Martín Vizcarra está a la vanguardia, en Latinoamérica, en el ataque al avance del COVID-19, también debe de estarlo para contener los excesos de policías y militares.

«Apaguen todo y vayan a dormir que estamos en toque de queda»

Con el estado de emergencia decretado en Perú ha sido restringido el derecho a la inviolabilidad del domicilio. Pero ¿eso da derecho a las “fuerzas del orden” a que entrar a los hogares a amedrentar y dar órdenes?

─¡Abra la puerta!

─¿Quién es?

─¡Abra la puerta, si no la tiramos abajo!

Este viernes 3 de abril, Susam Cucho, joven madre soltera de un niño de 7 años, supo lo que significaba no tener derecho a la intimidad y privacidad, pues eso es lo que se viola al permitir que policías y militares puedan entrar a las casas de los ciudadanos, máxime cuando el estado de emergencia se decreta por una pandemia y no por terrorismo, ni por amenaza de guerra.

«Eran las 9.50 de la noche y estaba viendo una película con mi hijito, cuando comenzaron a tocar fuerte la puerta y a gritar que abramos. Yo preguntaba quiénes eran y que querían, porque en el primer piso no tengo ventanas, pero no se identificaban y me amenazaron con romper la puerta si no abría» ─explicó Susam Cucho a teleoLeo.com.

Susam, asustada, le dijo a su hijo que se fuera a su habitación, se acercó a la puerta, miró por la ventanita de la misma y vió a tres hombres vestidos con uniforme militar y armados hasta los dientes. Abrió la puerta y les preguntó qué querían: «No dijeron nada, se metieron hasta la sala y allí comenzaron a gritar qué hacía, mi hijito salió de su habitación y lo gritaron, “qué hacen aquí niño”».

El hijo de Susam, llorando, les contestó que estaban viendo una película y comiendo palomitas, como siempre; los hombres, que siguieron con su actitud hostil, dieron una mirada alrededor y se fueron. «Al irse nos dijeron de mala manera que apagaramos la televisión y nos fuésemos a dormir porque estamos en toque de queda».

El toque de queda impuesto en Perú, con la finalidad de hacer cumplir el aislamiento social para evitar más contagios, es de 6 de la tarde a 5 de la mañana. ¿Será que los militares que patrullan las calles pretenden que la gente se vaya a dormir en cuanto comienza el horario de esta medida?

TeleoLeo.com conversó con Susam Cucho, ella está muy preocupada por su hijo, dice que aún está muy asustado, «se esconde en cuanto oye cualquier ruido». A continuación la entrevista.

Denuncia

Veinticuatro horas después del ingreso a su casa, Susam Cucho, fue a denunciar lo ocurrido a la comisaría de Huaycán, allí le dijeron que mientras dure el estado de emergencia no se puede denunciar a las “fuerzas del orden”. La enviaron a un lugar donde se supone están acuartelados los militares, para que se quejase con alguien de más rango: «pero estaba cerrado» ─dijo Susam a teleoLeo.com.

«¡Apague la luz!, tenemos orden de disparar!»

En un video de hace unas semanas vimos a un grupo de militares recorriendo calles del interior del país, durante el toque de queda, arengando: «Para el Perú la gloria para el enemigo la muerte». Luego vimos como perseguían a alguien, amenazando con disparar al aire si no entraba en casa.

En el mismo vídeo también vimos que tocaban las puertas de las casas y gritaban: «Somos el ejército del Perú, no salga. Apague su luz, tenemos orden de disparar». Me pregunto si alguien ha explicado a los que patrullan que cuando el presidente dice: «Esto es una guerra», el enemigo es un virus y no la ciudadanía.

Prohibir que luego de las 6 de la tarde no haya más actividad dentro de las casas es añadirle amargura al encierro, más aún, cuando hay criaturas que no entienden por qué no pueden salir de casa. Con actitudes prepotentes, lo único que se logra es que la gente se enfade y desconfíe de quienes se supone deben protegerlos.

¿Protegidos o en peligro?

Por otro lado: ¿Cuál es el protocolo para que policías o militares entren en casa de alguien?¿Se ha explicado cómo es que se lleva a cabo esta medida? Según Susam Cucho, los militares que ingresaron a su hogar le aporrearon la puerta, la amenazaron con tirarla abajo y, ni antes de entrar, ni después, se identificaron.

En un país con un elevado índice de delincuencia, cómo se puede tener la seguridad que quien exige entrar a un domicilio es un policía o un militar, si no se identifican. Por otro lado, por qué para enfrentar una pandemia es necesario conculcar la inviolabilidad del domicilio. Repito, la dichosa guerra es contra un virus. El enemigo no son las peruanas ni los peruanos.