«MIS HIJOS TIENEN HAMBRE, LLORAN, AYER NO COMIERON NADA. HOY ME HAN DONADO ALGO Y PODRÁN COMER»

Tiene 24 años, es madre soltera con dos niños pequeños, uno muy enfermo y sin atención médica porque por ahora sólo atienden COVID-19. Ella es cabeza de familia de uno de los más de 200 mil hogares en pobreza y extrema pobreza, que no han recibido el bono del gobierno peruano otorgado por la pandemia

«Por favor ayúdeme. Aún no me llega el bono ni nada. No sé qué hacer Con mis bebés, el pequeño se congela, hace demasiado frío y por las noches se pone casi azul». A poco maś de un mes de iniciado el estado de emergencia en Perú, teleoLeo.com escribió el testimonio de una joven madre con dos niños pequeños, el menor de ellos un bebé de 15 meses con posible cianosis y una probable enfermedad cardíaca.

«Mi hijo se pone todo morado, su piel helada, le pongo varios pares de medias en pies y manos y aunque lo abrigo mucho sigue helado. Para dormir lo arropó con plásticos y cartón, y vigilo su sueño porque le incomodan. El podría tener cianosis, pero no lo sé porque en el Hospital del Niño no lo atienden» ─decía Sheyla, la madre, el pasado 26 de abril a teleoLeo.com.

Ella pedía atención para su hijo, con la publicación y debido a la pandemia sólo consiguió que le hicieran análisis. «En el Hospital del Niño sólo atendían cirugías y COVID-19, me dijeron que pida cita cuando acabe la pandemia, pero no acaba y mi hijo está mal, deben examinarle el cerebro y el corazón, porque dicen que uno de esos órganos no funciona bien. Me dijeron que sólo vaya de emergencia si se ahogaba».

Cuatro meses después, a las necesidades médicas del pequeño se suman el hambre y el húmedo invierno limeño, que vuelve a amoratar la piel de Adrián. «Donde vivimos hace mucho frío, la poca ropa que tiendo ni seca, hay mucha humedad, por eso mi bebé está peor cada día. No tengo con que abrigarlo, además, su corazón late demasiado rápido. Yo sufrí del corazón de pequeña y tengo miedo» ─dice Sheyla angustiada.

Sin bono ni ayuda de su municipalidad

«Desde que despierto pienso qué comerán mis hijos, a veces sólo tengo para arroz con huevo, otras sólo pan y anís y otras, para nada. Me mandaron hierro para mi hijo, pero no puedo comprarle. Mi padre antes me ayudaba, pero con el estado de emergencia se quedó sin trabajo. Yo no he recibido ningún bono del gobierno, nada y no entiendo por qué. Estoy desesperada».

Según la Contraloría General del perú, 214.758 hogares en pobreza o pobreza extrema ─por error─ no han recibido ninguno de los dos bonos de 380 soles para paliar la falta de ingresos por el confinamiento debido al COVID-19. La familia de Sheyla es una de estas familias. La Contraloría dio a conocer esta cifra a principios de julio, un mes ha pasado y para Sheyla todo sigue igual.

Caramelos y gelatinas

Antes de la pandemia Sheyla se dedicaba a vender gelatinas y caramelos en las calles, salía con sus hijos porque no los podía dejar solos en su casa, pero cuando comenzó todo dejó de salir porque un día la policía la paró. «No sé qué hacer, no puedo trabajar y ellos lloran de hambre, y yo me desespero. He escrito al MIDIS para reclamar el bono pero no me contestan».

Según afirma Sheyla su municipio tampoco la ha ayudado. «Yo vivo en San Martín de Porres, de la municipalidad vinieron a empadronar casa por casa, pero nunca nos trajeron nada, cuando hicieron la entrega, a mi vecino le dieron y a mí nada, a pesar de que soy madre soltera, que mi padre está sin trabajo y que tengo dos niños pequeños y uno de ellos muy enfermo».

Sheyla también necesita pañales y ropa de abrigo para ella y sus niños pues dice que no tienen casi nada. «Mi hija es talla 6 de ropa y 27 de zapatos, mi hijo talla 4 y 22 en zapatos. El frío es intenso, corre viento helado en las noches, me duelen hasta los huesos. Mi casa es de adobe y el piso de tierra, mis hijos se ensucian mucho y no los puedo bañar, no tengo dinero para gas y no puedo gastarlo calentando agua, sino, no cocino».

Sheyla necesita toda la ayuda que se le pueda brindar, lo que no necesita es que la llamen para recibir proposiciones indecentes. «La primera vez que pedí ayuda como di mi número de teléfono me llamaron hombres de la edad de mi padre diciéndome que tenían dinero, que me podían dar de todo, criar a mis hijos. Yo Lloraba, porque realmente necesitaba la ayuda, nunca accedí y opte por bloquear mi número».

Se agradece toda ayuda que puedan hacerle llegar a esta joven madre

Nombre: Sheyla Villanueva

DNI: 76204652

Cuenta BCP: 19294133785029

Código Interbancario: 002-19219413378502935

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#NoSomosLibres [VÍDEO]

A un año del bicentenario de la independencia del Perú, seguimos tan colonizados como siempre. El patriarcado instaurado en nuestras tierras por el opresor europeo sigue dominando nuestra vida social, familiar e institucional. No hay resquicio ni espacio, privado ni público, donde la mujer peruana goce de equidad y de dignidad para su desarrollo integral.

(Ilustración: @EmmayYo)

La pandemia desatada por el maldito COVID-19, en una sociedad tan frágil, informal, inestable, racista, caótica y tumbada completamente a la derecha, como la peruana, no ha hecho más que exacerbar las diferencias y opresiones. Los pobres han salido más pobres del confinamiento, los ricos, más ricos; y las mujeres, niñas, niños y adolescentes más abusados y maltratados.

Este 28 de julio, el presidente Martín Vizcarra en su mensaje a la nación ha mencionado los 572 millones de soles destinados a la lucha contra la violencia de género durante este periodo, pero no ha dicho si este dinero se mantendrá, aumentará o disminuirá; el único aumento que ha señalado es la instalación de 20 CEM más, con lo cual estarán presentes en 416 comisarías de todo el Perú.

Vizcarra también ha manifestado que desde el primer día de confinamiento se dio adecuada atención a mujeres, niñas, niños y adolescentes. Según él, esto se refleja en la recepción de 75500 llamadas en la línea 100, destinada para denuncias de violencia de género y violencia intrafamiliar. Sin embargo, recibir una llamada no quiere decir darle la atención que corresponde a cada caso.

Por otro lado el presidente también ha anunciado 3 políticas a cumplir en lo que le queda de mandato: la política nacional para niños y adolescente, la política nacional para discapacitados y la política nacional para el desarrollo, habrá que estar pendientes de estas ‘promesas’, pues son temas vitales para el bienestar de las y los más vulnerables.

En el discurso del presidente sin embargo han faltado las cifras del dolor registradas durante la pandemia. Las de los muertos, que aún contamos, siendo durísimas por irreversibles, no son las únicas:

  • Feminicidios 34
  • Violación sexual 900, de ellas: 640 a niñas y adolescentes; y 40 a niños y adolescentes.
  • Según el MIMP, desde el 16 de marzo hasta el 15 de julio la línea 100 registró 5.546 denuncias de maltrato físico y 4.223 psicológico.
  • Según la Defensoría del Pueblo, durante la cuarentena han desaparecido 915 mujeres, de ellas el presidente Vizcarra no dijo nada.

Mujeres, niñas, niños y adolescentes han sido los más afectados por la pandemia. El confinamiento ha rubricado que los mayores delitos en su contra se cometen en el hogar y que los maltratadores, abusadores y asesinos tienen ‘cargo’ familiar. Mujeres, niñas, niños y adolescentes durante casi 4 meses han sido víctimas propicias del poder desquiciado de quienes dicen quererlos.

Por todo este dolor y abuso invisibilizado en las cifras del discurso presidencial, la “Red Brujas de Los Andes”, grupo de mujeres feministas, realizó un vídeo para mostrar en nuestros cuerpos las violencias que nos atraviesan, que nos hartan, y que nos hacen vivir en permanente estado de autodefensa, pues a pesar que nuestro himno lo diga, las mujeres en Perú, #NoSomosLibres.

“La justicia no se mendiga, se exige en las calles”, dijo ella y el presidente cambió de gabinete

Harta estoy de que la educación en Perú no sea un derecho real. Por los temas de los que se ocupa teleoLeo.com me toca conocer a mujeres de todos los estratos, normalmente todas tienen historias de vida terribles, sin embargo, es mucho más difícil ayudar a las más humildes porque, aunque naturalmente, muchas son muy inteligentes, la falta de una educación horizontal no les proporciona las herramientas para expresarse, tampoco les permite tener el conocimiento necesario, ni el acceso a tecnología básica para utilizarla en su beneficio.


Una de ellas hace muy poco me dijo: “La justicia no se mendiga, se exige en las calles”. Esta frase, dicha por una madre que busca justicia por el feminicidio de su hija, me pareció tan combativa como conmovedora, porque ella con sus pocos recursos me demostraba con esa afirmación la vasta inteligencia y el potencial de liderazgo que posee, sin embargo, todo eso se ve reprimido y opacado por las cadenas clasistas de un país donde si no tienes dinero, no recibes educación o la que recibes es absolutamente deficiente. ¿Cuántas mujeres nos estamos perdiendo?

En estos momentos y debido a las críticas recibidas por el manejo de la crisis del COVID-19, el presidente Martín Vizcarra ha juramentado un nuevo gabinete de ministros, sin embargo: ¿será que esta vez acierta? o será que esta acción es sólo un lavado de cara para que la la ciudadanía se ilusione con el cambio, cuando lo que tienen que cambiar no son sólo las caras si no las políticas de Estado. Será que este es sólo un cambio estético para olvidar que el Perú es el quinto país con las peores cifras de la pandemia.

El día que el Perú abandone el neoliberalismo, que los medios de comunicación no estén en manos de unos cuantos, el día en que todos puedan acceder a educación y salud de calidad, el día en el que el transporte sea público y no se tercerizen servicios básicos como el de la limpieza de la ciudad, el día en que los operadores policiales y de justicia actúen con enfoque de género; ese día estaremos hablando de un cambio, antes, siguiendo la recomendación del presidente, sólo nos estamos lavando bien las manos.

Miseria y hambre en Cantagallo

«O morimos por el COVID-19 o morimos de hambre» Esta es al disyuntiva con la que viven las 238 familias de la comunidad Shipibo-Konibo de la selva del Perú, que viven en el asentamiento humano Cantagallo ubicado en el Cercado de Lima

Desde el inicio de la cuarentena no pueden salir a vender sus coloridas artesanías y están viviendo de donaciones de amigos. Hace unas semanas publicaron en sus redes sociales un pedido de ayuda dirigido a las autoridades.

Ante la demanda, el alcalde de Lima, Jorge Muñoz les llevó víveres y se comprometió a llevarles agua cada día, hasta el final del estado de emergencia. Sin embargo, según Olinda Silvano, dirigenta cultural de la comunidad, aún tienen muchas carencias.

«El alcalde sólo vino una vez trayendo víveres, lentejas, arvejita verde y frijoles, pero ni papa, ni arroz. Y una vez nomás no comemos, tenemos casi mil niños, estamos muy preocupadas por la situación. Además nos traían dos camiones de agua a la semana, ahora, después de quejarnos ya nos han puesto un tanque» ─dijo Olinda a TeleoLeo.com.

Otra de las necesidades de la comunidad era la falta de servicios higiénicos. Ellos debían salir de Cantagallo para ir a los baños públicos de la municipalidad, pero para hacerlo tenían que superar a los policías apostados a los alrededores, que muchas veces no los dejaban pasar.

«Teníamos que caminar de 5 a 10 minutos para ir al baño y los policías, por la cuarentena, a veces no nos dejaban pasar. En las casas donde hay niños hacían sus cosas en bolsas y luego olía mal todo. En cuanto comenzó la cuarentena le pedimos baños secos al alcalde, recién nos los trajeron la semana pasada, pero al menos ya los tenemos».

Olinda es una artista y habla con orgullo de su trabajo y del de las mujeres y hombres con los que convive, así como de su comunidad. «Nosotros no queremos regalos, queremos vender nuestra artesanía, seguimos produciendo pero ahora no se vende nada, estamos desesperados».

TeleoLeo.com entrevistó a Olinda Silvano sobre la situación de la comunidad Shipibo-Konibo, asentada en Cantagallo, durante la cuarentena instaurada por el COVID-19. Luego de la entrevista Olinda agregó que el Ministerio de Cultura también les ha llevado ayuda en una oportunidad.

Esta entrevista fue hecha antes de que el alcalde de Lima pusiese baños secos en la comunidad y el tanque de agua

«Ya tenemos baños y agua» ─dice Olinda─, «pero los víveres nos siguen faltando, porque vienen también vecinos que no viven en la comunidad y nos piden ayuda y compartimos lo que tenemos, no los vamos a dejar con hambre. Así somos nosotros».

Así comenzó todo

Desde el año 2000, quince familias de la comunidad Shipibo-Konibo, de la selva del Perú, llegaron a Lima para vender su productos artesanales, con el fin de mejorar su situación económica y fueron incrementando su presencia en la capital, hasta llegar a ser los que son.

Durante estos años han pasado por la promesa de un complejo habitacional a orillas del Río Rímac, planificado para la recuperación de esa zona para la ciudad, pero eso no pasó. Luego les prometieron construirles viviendas en otra punto de la ciudad, eso tampoco ha ocurrido.

Sin bonos del MIDIS

Olinda Silvano junto con su comunidad viven en la precariedad absoluta, pero así han luchado por tener su escuela bilingüe y por difundir su arte dentro y fuera del país. En 2019 fueron parte de la feria Arco de Madrid, cuando Perú fue el país convidado.

Según Olinda, la mayoría de los integrantes de su comunidad no ha recibido el bono del gobierno pensado para las familias vulnerables. «Nosotros somos pobres y aquí sólo un 20 % de familias ha recibido el bono, es más mi madre que tiene 68 años y no recibe la pensión 65».

Varados en la capital

Otro de los problemas que afronta la comunidad son los más de 700 Shipibos, que necesitan regresar a su lugar de origen. «Ellos vinieron a Lima para trabajar o para vender su arte y se encontraron con la pandemia, ahora están en una situación desesperada». Para ellos también pide ayuda Olinda.

Estas personas necesitan volver a sus pueblos porque debido a la cuarentena se han quedado sin trabajo y están siendo echados de los lugares donde viven porque no pueden pagar el alquiler, tampoco tienen alimentos y los trámites para salir de Lima están siendo demasiado lentos.

Quedarse en casa es un privilegio

La cuarentena es necesaria porque ha demostrado ser el único freno a la propagación del virus, sin embargo, realizarla es un privilegio para muchos ciudadanos peruanos. El 60 % de la PEA es informal y de ellos, el 65 % son mujeres miles de las cuales además son jefe de familia.

El presidente Martín Vizcarra dijo esta semana que el Ministerio de Economía ha dado a las alcaldías una partida de dinero para su población más vulnerable y, que hasta el momento, sólo han ejecutado el 37 % de la misma.

Es decir, mientras miles de peruanos viven peor que nunca, el 63 % del dinero recibido duerme en los bancos. Y me pregunto: ¿saben los alcaldes lo que es tener una familia que alimentar y no poder hacerlo?

Contagiado de COVID-19 no es atendido en ningún hospital de Lima

Hace unos días el ministro de Salud peruano dijo que que se crearía un comando de levantamiento de cadáveres porque cuando llegase el pico de contagios, moriría gente en sus casas y en las calles. Ese día ya ha llegado

Manuel Loayza Girón, de 34 años de edad, fue diagnóstico de COVID-19 este viernes 17 de abril en el hospital Hipólito Unanue del distrito del Agustino en Lima, Perú. Una semana antes, en el mismo hospital, lo habían atendido porque presentaba síntomas, pero según los médicos se trataba sólo de una laringitis, así que le dieron una receta y le dijeron volviese a su casa. El día que le dijeron que había contraído el virus, también lo enviaron a su casa.

Según un comunicado emitido el 17 de abril, el hospital Hipólito Unanue se compromete a atender a todos los pacientes contagiados, sin embargo, Manuel, a pesar, de haber sido diagnosticado como paciente “reactivo” es decir positivo para COVID-19, ni lo ingresaron, ni le ofrecieron ningún tipo de alternativa, como monitorear su estado por teléfono.

Pero Manuel no pudo volver a casa, la dueña del cuarto que alquilaba ya le había cerrado las puertas hacía unos días y se había tenido que mudar a otro cuarto con sus hermanos y sobrinos ─6 personas en total ─, sin embargo, ellos también están a punto de quedarse en la calle, porque todos presentan síntomas y los dueños de la casa no los quieren dentro.

Con el paso de las horas, la capacidad respiratoria de Manuel fue menguando, así que sus hermanos lo llevaron a varios hospitales de referencia para el tratamiento de la pandemia, pero en ninguno lo aceptaron porque no tenían camas. «En el Guillermo Kaelin de Villa María del Triunfo ya lo iban a ingresar, pero no lo hicieron porque él tiene SIS y no es asegurado de ESSALUD». ¿Esto es normal?

Desde la declaración de pandemia por la OMS, el gobierno español homologó hospitales estatales con privados para que todos los contagiados sean atendidos en cualquier nosocomio, sin distinción alguna. ¿Cómo es posible que en Perú, un hospital del Estado, discrimine a un paciente por su tipo de seguro, también estatal?

Rechazado una vez más, Manuel fue llevado por sus hermanos al hospital María Auxiliadora, en San Juan de Miraflores, allí tampoco lo recibieron; pasó algunas horas durmiendo en la puerta del hospital con la esperanza de ser atendido, pero no hubo suerte. Al ver que no hacían nada por él caminó varias horas hasta un terreno que cuida su hermana, donde no tienen agua, sólo luz y le han acondicionado un espacio separado por telas.

En este lugar sin agua potable, Manuel comparte vivienda con otras 6 personas

Pedido

Yohany Loayza, hermana de Manuel fue entrevistada por teleoLeo.com. «Nadie nos hace caso, mi hermano ha ido hasta a la Villa Panamericana que se supone recibe a los enfermos de COVID-19 y allí no lo recibieron porque no lo llevaba una ambulancia. Y cómo quieren que lo lleve, si hemos llamado a todos los números de teléfono para atender la emergencia y nos dicen que esperemos, que están saturados».

En la foto vemos a Manuel durmiendo en la calle, a las puertas del hospital María Auxiliadora

Mujeres teletrabajando en tiempos de COVID-19

En estos días de confinamiento y coronavirus, TeleoLeo.com ha recopilado el testimonio de madres solteras o separadas, con hijos de padres ausentes. En esta segunda entrega, hablamos con mujeres que debido al confinamiento, tras pantallas y teléfonos, trabajan desde casa

«Estoy buscando con urgencia que alguien me venda una computadora que no utilice, trabajo en un call center y me quieren dar trabajo para mi casa; ellos me pagan un porcentaje de la línea telefónica, pero yo tengo que tener mi propia máquina. Tengo dos hijos y necesito trabajar para poder cuidarlos y pagar sus gastos porque su padre es un irresponsable».

Una de las modalidades de trabajo contempladas en los países que han dado orden de aislamiento social, para menguar la pandemia, es el teletrabajo. Perú también está en esa línea ─según dijo la ministra de Trabajo y Promoción del Empleo, Sylvia Cáceres─ y cuenta con una ley que regula este tipo de trabajo. Sin embargo, la empresa que quiere contratar a Pilar, al pedirle que ella que ponga el equipo, no respeta la normativa.

Pilar es madre de un niño de 4 años y de una adolescente de 15 y es una de las miles de mujeres que en Perú mantiene sola a sus hijos, porque el progenitor no asume la responsabilidad de pagar la pensión. «El padre sólo paga por la mayor, 250 soles al mes, sin embargo, siempre debo esperar unos meses impagos, luego le hago un documento para que pague, sino lo hace lo llevó a la vía penal».

Según el INEI, en Perú, son 645 032 las mujeres cabeza de familias monoparentales con hijos menores de 18 años de edad y el 52 9 % de ellas tiene empleos vulnerables. Por su parte, los hombres solos con hijos menores a cargo son sólo 120 214; de ellos el 47 5% tiene empleos vulnerables.

Las acciones de Pilar ya han llevado a prisión al padre de su hija, pero eso no evita que ahora, que está en libertad, incumpla con su obligación. Por el otro de sus hijos ella ni percibe pensión, ni la reclama, prefiere no cobrar a exponerse a posibles amenazas o represalias: «El padre es un hombre violento y más vale mi tranquilidad, él incluso tiene dudas de ser el padre, así que lo prefiero lejos de nuestras vidas».

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Hasta hace un mes Pilar tenía dos trabajos para poder mantener a sus hijos, en uno ganaba 850 soles mensuales, el equivalente a 300 dólares; en el otro, cobra 8 soles la hora cuando la contratan por campaña y debe trabajar 16 horas por día, durante 3 días. O sea, en 3 jornadas hace las 48 horas semanales permitidas por la legislación laboral peruana.

La LEY Nº 30036 que regula el teletrabajo en Perú estipula que si el trabajador proporciona los equipos para desarrollar su labor, el costo de los mismos, así como el derivado de las comunicaciones que realice deben ser asumidos por el empresario.

Artículo 3. Reglas sobre el uso y cuidado de los equipos
[…] Cuando el teletrabajador aporte sus propios equipos o elementos de trabajo, el empleador debe compensar la totalidad de los gastos, incluidos los gastos de comunicación, sin perjuicio de los mayores benefi cios que pudieran pactarse por acuerdo individual o convenio colectivo. Si el teletrabajador realiza sus labores en una cabina de Internet o en un equipo proporcionado por terceras personas, el empleador asume los gastos que esto conlleva. El reglamento establece la forma como se efectuará esta compensación de condiciones de trabajo.

La exigencia del equipo propio a Pilar podría ser considerada abusiva, pero, bajo otras características, se repite en otras partes del mundo. Laura, en Barcelona, madre separada con un niño de 8 años, teletrabaja en casa desde el confinamiento decretado en España, a ella sí le han dado los equipos necesarios: un ordenador, monitor y teclado; pero corren por su cuenta los gastos de luz y de wifi de 9 de la mañana a 5 de la tarde.

Mujeres teletrabajando

Otras mujeres peruanas con las que he podido hablar están trabajando desde sus casas en ‘trabajo remoto’. Ellas fueron contratadas para hacer trabajo presencial, con el estado de emergencia sus empresas han seguido pagando sus sueldos ─ que deberán compensar en horas maś adelante─ y desde el 1 de abril ellas ya trabajan de manera más formal cumpliendo objetivos y no horarios, sin embargo, sus contratos no han cambiado.

Teletrabajo para evitar el contagio

Esta pandemia nos enseña que las cosas se tendrán que hacer de otra manera. En España, si bien es cierto, se ha aprobado una nueva prórroga para el confinamiento ─hasta el 26 de abril─, este lunes 13 de abril podrán comenzar a trabajar el sector de la industria y el de la construcción, para lo cual las empresas deben cumplir con medidas como: garantizar la distancia de dos metros entre trabajadores y equipos de protección para cada uno.

Otra recomendación es que las empresas que puedan mantengan el teletrabajo para evitar el contagio de sus trabajadores, el gobierno peruano, seguramente, también la hará. Desde el comienzo de esta crisis, el presidente, Martín Vizcarra, está demostrando que tiene ganas de hacer las cosas bien. En este sentido, el Ministerio de Trabajo debería fiscalizar que quienes trabajen desde casa lo hagan bajo la normativa existente.

Desde el gobierno también se ha instado a las empresas para que escalen los horarios de entrada y salida con el fin de evitar aglomeraciones en el transporte público. Además, recomiendan a los trabajadores ir al trabajo caminando, en bicicleta o en auto propio. Durante años, una de las políticas europeas ha sido la de evitar el uso del transporte propio para evitar la contaminación. El COVid-19 también trastoca esto.

Con la extensión del teletrabajo, la más perjudicada podría ser la mujer y, sobre todo, la que es madre de familia. Por un lado, en el hogar es donde se cometen el mayor número de abusos en su contra y por el otro, son ellas las que se normalmente se encargan del cuidado de la familia y del hogar. Así que por un tiempo, muchas continuarán las 24 horas del día a expensas de sus maltratadores y, posiblemente, más de 8 horas a disposición de sus empleadores.

«Apaguen todo y vayan a dormir que estamos en toque de queda»

Con el estado de emergencia decretado en Perú ha sido restringido el derecho a la inviolabilidad del domicilio. Pero ¿eso da derecho a las “fuerzas del orden” a que entrar a los hogares a amedrentar y dar órdenes?

─¡Abra la puerta!

─¿Quién es?

─¡Abra la puerta, si no la tiramos abajo!

Este viernes 3 de abril, Susam Cucho, joven madre soltera de un niño de 7 años, supo lo que significaba no tener derecho a la intimidad y privacidad, pues eso es lo que se viola al permitir que policías y militares puedan entrar a las casas de los ciudadanos, máxime cuando el estado de emergencia se decreta por una pandemia y no por terrorismo, ni por amenaza de guerra.

«Eran las 9.50 de la noche y estaba viendo una película con mi hijito, cuando comenzaron a tocar fuerte la puerta y a gritar que abramos. Yo preguntaba quiénes eran y que querían, porque en el primer piso no tengo ventanas, pero no se identificaban y me amenazaron con romper la puerta si no abría» ─explicó Susam Cucho a teleoLeo.com.

Susam, asustada, le dijo a su hijo que se fuera a su habitación, se acercó a la puerta, miró por la ventanita de la misma y vió a tres hombres vestidos con uniforme militar y armados hasta los dientes. Abrió la puerta y les preguntó qué querían: «No dijeron nada, se metieron hasta la sala y allí comenzaron a gritar qué hacía, mi hijito salió de su habitación y lo gritaron, “qué hacen aquí niño”».

El hijo de Susam, llorando, les contestó que estaban viendo una película y comiendo palomitas, como siempre; los hombres, que siguieron con su actitud hostil, dieron una mirada alrededor y se fueron. «Al irse nos dijeron de mala manera que apagaramos la televisión y nos fuésemos a dormir porque estamos en toque de queda».

El toque de queda impuesto en Perú, con la finalidad de hacer cumplir el aislamiento social para evitar más contagios, es de 6 de la tarde a 5 de la mañana. ¿Será que los militares que patrullan las calles pretenden que la gente se vaya a dormir en cuanto comienza el horario de esta medida?

TeleoLeo.com conversó con Susam Cucho, ella está muy preocupada por su hijo, dice que aún está muy asustado, «se esconde en cuanto oye cualquier ruido». A continuación la entrevista.

Denuncia

Veinticuatro horas después del ingreso a su casa, Susam Cucho, fue a denunciar lo ocurrido a la comisaría de Huaycán, allí le dijeron que mientras dure el estado de emergencia no se puede denunciar a las “fuerzas del orden”. La enviaron a un lugar donde se supone están acuartelados los militares, para que se quejase con alguien de más rango: «pero estaba cerrado» ─dijo Susam a teleoLeo.com.

«¡Apague la luz!, tenemos orden de disparar!»

En un video de hace unas semanas vimos a un grupo de militares recorriendo calles del interior del país, durante el toque de queda, arengando: «Para el Perú la gloria para el enemigo la muerte». Luego vimos como perseguían a alguien, amenazando con disparar al aire si no entraba en casa.

En el mismo vídeo también vimos que tocaban las puertas de las casas y gritaban: «Somos el ejército del Perú, no salga. Apague su luz, tenemos orden de disparar». Me pregunto si alguien ha explicado a los que patrullan que cuando el presidente dice: «Esto es una guerra», el enemigo es un virus y no la ciudadanía.

Prohibir que luego de las 6 de la tarde no haya más actividad dentro de las casas es añadirle amargura al encierro, más aún, cuando hay criaturas que no entienden por qué no pueden salir de casa. Con actitudes prepotentes, lo único que se logra es que la gente se enfade y desconfíe de quienes se supone deben protegerlos.

¿Protegidos o en peligro?

Por otro lado: ¿Cuál es el protocolo para que policías o militares entren en casa de alguien?¿Se ha explicado cómo es que se lleva a cabo esta medida? Según Susam Cucho, los militares que ingresaron a su hogar le aporrearon la puerta, la amenazaron con tirarla abajo y, ni antes de entrar, ni después, se identificaron.

En un país con un elevado índice de delincuencia, cómo se puede tener la seguridad que quien exige entrar a un domicilio es un policía o un militar, si no se identifican. Por otro lado, por qué para enfrentar una pandemia es necesario conculcar la inviolabilidad del domicilio. Repito, la dichosa guerra es contra un virus. El enemigo no son las peruanas ni los peruanos.

Leoncio Daza Tejada, único sospechoso del feminicidio en Tarapoto [Vídeos]

El 27 de diciembre de 2019, una mujer más moría en Perú, supuestamente, a manos de su pareja. La sospecha se fundamenta en que la víctima habría sido rociada con gasolina mientras dormía. Según el investigado él no la mató porque la ama. La hija y familiares de la víctima aseguran que esta sería la tercera vez que intentaba asesinarla

«Abuela querendona», según su hija. Madre de 3 hijos, uno menor de 14 años que dice no poder vivir sin sus «abrazos de oso». María Alvarado Cruz se llamaba, 45 años tenía y entre sus planes próximos el más importante era celebrar el cumpleaños de su nieta. Todo quedó trunco la madrugada del 26 de diciembre de 2019, cuando Leoncio Daza Tejada, su conviviente, la habría quemado rociándole gasolina para luego prenderle fuego con su encendedor.

«Yo no me siento responsable, yo no he querido que pasará eso, yo siempre he amado y amo a mi pareja […] fue una situación inesperada», dijo Daza en la audiencia, cuando 3 días después la policía logró capturarlo.

«Yo la amaba y la amo»

La justicia ha impuesto 9 meses de prisión preventiva para Leoncio Daza Tejada, quien en la audiencia negó haber provocado la muerte de su pareja escudándose en el gran amor que dice sentir por ella. La fiscalía solicitó la reclusión de Daza por haber intentado fugar, por no tener trabajo, lo cual demostraría que no tiene arraigo y porque la pena que se le impondría sería de más de 4 años. De ser condenado por feminicidio agravado ─por haber quemado a la víctima─ Daza sería condenado a 25 años de prisión.

Doña Mari

María Alvarado era ‘doña Mari’ para algunos, pero para su nieta era “la abeita”. La pequeña que no entiende por qué desde hace un par de semanas no puede hablar con su abuela, le pide a su madre cada día y todo el día, que la llame; ella, con la tristeza en el alma, inventa respuestas. «Llama a ‘la abeita’, me dice mi hijita, y ella misma coge el teléfono y la llama, yo le digo que no le contesta porque está en el cielo, ella mira hacia arriba y lanza besos volados».

Leer: TeleoLeo/Feminicidio

Idaly Fernández Alvarado es la hija de María y para ella no hay más culpable de lo ocurrido que la pareja de su madre, Leoncio Daza Tejada. «Daza tiene la culpa, él la quemó, él la ha matado, no tengo ninguna duda». Mientras, Daza dice que todo fue un accidente, que él subió al segundo piso a dormir y como no había luz se iluminó con el encendedor, saltó una chispa y explosionó un bidón de gasolina que tenía bajo la cama incendiándose el colchón donde dormía su pareja.

«Leoncio Daza Tejada mató a mi madre»

Pero para Idaly y sus hermanos Daza miente. «Él la mató. Él le roció gasolina y la quemó, no explotó nada porque lo único que se quemó en la habitación fue la cama de mi madre»

«Si hubiese explotado el bidón que dice, él habría explotado porque según dijo tenía el encendedor en la mano; pero, cuando lo detuvo la policía sólo tenía quemaduras leves en las manos». La versión de Idaly Fernández es confirmada por el informe médico que señala que el cuerpo de Alvarado olía a gasolina.

Además, en el acta de inspección criminalística se afirma que al revisar el lugar de los hechos se encontró una botella sospechosa. «En la escena se encontró una botella plástica […] conteniendo líquido color oro con características de olor a hidrocarburos»

«Mi madre no»

«No nos hacemos a la idea de que mi madre ya no esté, esperábamos eso de mi padre, pues tiene una enfermedad terminal, pero no de ella. Mi madre no». Fue una de las dolorosas frases que Idaly declaró a teleoLeo.com. Idaly agradece al MIMP que le estén dando tratamiento psicológico a su hermano menor, pero se queja de no haber recibido la ayuda legal adecuada y necesaria a pesar de su precaria situación económica.

Navidad triste navidad

María Alvarado sufrió quemaduras de segundo grado en el 73% de su cuerpo. Horas antes, durante la tarde del 25 de diciembre, ella había estado celebrando Navidad con Leoncio Daza en el Centro Turístico la Granja, luego habrían ido a su casa, según los vecinos habrían discutido fuertemente, luego ella se habría ido a dormir; unas horas después despertaba gritando y llorando por el dolor de las quemaduras. Ella misma declaró lo que recordaba a la policía que la interrogó en el hospital.

Luego ella, María, aún con fuego en el cuerpo, habría salido envuelta en una toalla a la puerta de su casa y estando allí, sentada, llorando, se acercaron algunos vecinos, uno de ellos terminó de apagarla y luego la condujo en su mototaxi al hospital; otro de los vecinos habría extinguido el fuego de la habitación para evitar males mayores.

Como dijo la hija de María Alvarado en la entrevista concedida a teleoLeo.com, la relación entre su madre y Leoncio Daza no era buena y así lo confirman las hermanas de la víctima en declaraciones a la fiscalía. Daza habría intentado atentar contra su pareja en dos oportunidades anteriores, una vez intentó acuchillarla mientras dormía y la otra pusó un bidón de gasolina en medio de la sala, cuando ella le preguntó por qué estaba el combustible allí, él le dijo que ese era su sitio y allí se quedaba.

Herencia en riesgo

Idaly Fernández teme no poder obtener justicia para su madre porque el abogado defensor de Daza, José Antonio Alvarado Lobatón, es familia de un fiscal penal en Moyobamba; pero, también teme por la casa de su madre. «Yo creo que este hombre quiere apoderarse de la casa de mi mamá, porque antes de morir ella le dijo a mi prima que teníamos que sacar de la casa el título de propiedad y no lo hemos hecho porque la fiscalía, se supone que por las investigaciones, no nos deja entrar», afirma Idaly.

Con amigos así…

Leoncio Daza, antes de ser pareja de María Alvarado, fue amigo de su esposo y maestro de escuela de la propia Idaly. «Él era amigo de mi padre, y también era mi profesor en el colegio Santo Toribio, como maestro era déspota y además fue inhabilitado para volver a dar clases porque estaba siendo investigado por la justicia. Este hombre trató tan mal a mi hermanito que prefirió irse a vivir con mi padre. Ese hombre nos robó todo y encima ha matado a mi madre».

Leoncio Daza Tejada no se ha acogido a la confesión sincera, razón por la cual, de ser condenado, no podría acogerse a beneficios como la reducción de la pena; por otro lado, el no ponerse a derecho lo pone en una situación más complicada, porque ya sabemos aquello de “quien no la debe no la teme”. Además, según el examen médico, el cuerpo de María Alvarado habría sido rociado con gasolina; si a eso le sumamos que Daza acepta que él encendió fuego para iluminarse pues: 2 más 2, nos dan 4.

Deseos para el nuevo año

Esperemos que este 2020, luego de un nefasto 2019, con 175 feminicidios, la justicia peruana optimice sus procesos y no volvamos a encontrarnos con prisiones preventivas que deben ser ampliadas porque, a pesar de la conclusión de la investigación fiscal, la fecha del juicio oral se alarga más que un chiclet. La justicia que tarda no es justicia y menos cuando todo apunta a un responsable. Las familias de las víctimas no tendrían que implorar justicia, la merecen perse.

Leer: TeleoLeo/Feminicidio

358 soles mensuales, como máximo, es lo que recibirían los hijos de las víctimas de feminicidio

Se confirmó la ignominia. Según el Decreto de Urgencia publicado en el diario El Peruano, los hijos de las mujeres asesinadas por delitos de violencia de género recibirán pensión anual que no superará una UIT, o sea, no más de 4300 soles al año (Foto: Siara Horna Fotografía)

El “Decreto de Urgencia que establece una asistencia económica para contribuir a la protección social y el desarrollo integral de las víctimas indirectas de feminicidio”, ha sido publicado este miércoles 8 de enero en el diario oficial El Peruano. Recordemos que como víctimas indirectas de este delito se considera a los hijos de las víctimas y los familiares con discapacidad que hayan estado a su cargo.

El Decreto de Urgencia 005-2020 establece que los hijos de las víctimas menores de edad y los mayores, «hasta que culminen sus estudios de manera satisfactoria», recibirán este beneficio, sin embargo, esperemos que en el reglamento, que prometen publicar en un mes, se explique qué quiere decir «manera satisfactoria». ¿Cuál debe ser el rendimiento del estudiante para que acceda a esta «asistencia económica»?

Pero lo más indignante del Decreto de Urgencia es el monto que recibirán quienes se puedan beneficiar con esta pensión, pues se ratifica la cifra que hace 24 horas se filtró a la prensa y de la cual se hizo eco teleoLeo.com. Aunque la norma publicada en el diario oficial no estipula el monto que se otorgará, sí que señala que cada víctima indirecta recibirá al año un monto no mayor a una “unidad impositiva tributaria” (UIT).

«El monto individual es determinado mediante Resolución Ministerial (emitida en un plazo máximo de 20 días) del Sector Mujer y Poblaciones Vulnerables, no pudiendo exceder el monto anual el valor de una Unidad Impositiva Tributaria (UIT) por persona beneficiaria». (DU 005─2020)

Para el 2020, la UIT ha quedado fijada en 4300 soles que dividiremos entre 6, porque el Decreto de Urgencia señala que esta pensión será entregada bimestralmente: el resultado es 717 soles. Al dividir esa cantidad entre dos, tendremos que al mes cada beneficiario recibiría la escuálida suma de 358 soles. O sea, 58 soles más de lo anunciado informalmente este martes 7 de enero en la prensa peruana.

Razón tenían las representantes del colectivo “Familias Unidas por Justicia: ni una asesinada más” al declarar a teleoLeo.com que la cifra les parecía: «Ridícula, detestable, deplorable».

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Quién, cómo, cuándo

Según esta norma, la asistencia económica será «otorgada mediante
Resolución Directoral de la Dirección Ejecutiva del Programa Nacional para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar – Aurora, a solicitud de la víctima indirecta, familiares o autoridades administrativas o judiciales competentes, conforme establezca el Reglamento ».

También estipula que esta pensión será administrada por quien asuma «la tenencia, custodia o acogimiento familiar de la víctima indirecta de feminicidio». Esto corrige lo dicho por la titular del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Gloria Montenegro, que en declaraciones a la prensa manifestó que sólo podrían solicitar la pensión quienes ejercieran la patria potestad de los menores.

El decreto también señala que esta «asistencia económica es incompatible con la entrega de cualquier subsidio o prestación económica por parte del Estado». Así que los familiares indirectos de las víctimas de feminicidio deberán aprender a vivir con 358 soles al mes y la caridad. La cantidad es tan ínfima que no creo que cubra, ni siquiera, el presupuesto mensual en peluquería y maquillaje de la ministra Montenegro.

Interrogantes

Otra de las perlas del decreto es que la pensión «será otorgada para fines de alimentación, educación, salud física y mental, terapias de recuperación u otros asociados a la protección social y desarrollo integral de las personas beneficiarias, quedando prohibido un uso distinto a este».

Varios de estos concepto, como las terapias de recuperación, están cubiertos por el programa “Te acompañamos” del MIMP, de hecho, este programa es citado en las disposición complementarias del decreto. ¿Cómo funcionará esto? ¿Las víctimas indirectas dejarán de ser beneficiarías del programa?

Entre los conceptos de gasto de la pensión no se contemplan gastos de recreación, es decir, los menores, además de perder a sus madres también pierden el derecho al esparcimiento y al disfrute de actividades culturales. ¿El reglamento contemplará estos aspectos? ¿Habrá pensado en dar entrada libre a museos, cines y teatros a las víctimas indirectas?

En verdad creen los firmantes del Decreto de Urgencia, entre ellos el presidente Martín Vizcarra y la ministra del MIMP, Gloria Montenegro, que con 358 soles al mes se paga todo lo que han estipulado en el documento tan esperado como decepcionante para los familiares de las víctimas de feminicidio.

Extinción del beneficio

El decreto tampoco contempla el gasto en transporte o en ropa. Y cuidado en utilizar la pensión en otras cosas, pues según el decreto, «se extingue» vía la emisión de dos informes desfavorables del MIMP, o por la muerte del beneficiario, o porque se encuentre fuera de Perú por 2 años consecutivos. Además, según lo publicado, el reglamento podría contener otras causales para la pérdida de esta asistencia.

La pensión también se pierde si finalmente la condena penal no es por delito de feminicidio: «el cese del otorgamiento de la asistencia económica se produce a partir de la notificación de la sentencia». Según el decreto, no se devolverá lo recibido. Sin embargo, podría dejar a los familiares de las víctimas a expensas de una sentencia sujeta a errores.

El otorgamiento de pensiones para las víctimas indirectas será retroactivo: «Para los casos de feminicidio anteriores a la entrada en vigencia de la presente norma, se tomará en cuenta la existencia de un proceso judicial en trámite o de sentencia condenatoria en primera instancia por el delito de feminicidio o excepcionalmente por disposición fiscal, a efectos de que proceda el otorgamiento del beneficio».

Para la entrega de esta asistencia económica el MIMP contará con una partida extraordinaria del MEF de 4 300 000.00 (cuatro millones trescientos mil soles) y de ella podrá utilizar para gastos administrativos un máximo del 10%, o sea, 430 000 (cuatrocientos treinta mil soles). Así las cosas, los gastos de implementación ascenderían a lo que recibirían 1201 (mil doscientas una) familias en un año.

Reflexiones

Me parece que el gobierno peruano aún sigue muy distante de las necesidades de su gente, este Decreto de Urgencia, anunciado con tanta alegría por el presidente Vizcarra es otra bofetada y ninguneo a las mujeres víctimas de feminicidio y de las demás expresiones de la violencia de género en el Perú.

Recibir a parte de la delegación de mujeres que, este lunes 6 de enero, le entregaron 110 cartas en nombre de las 175 víctimas de feminicidio, caídas este 2019, le quedó lindo al presidente para la foto de twitter, pero no logró lo más importante: que cumpliese con el compromiso de atender debidamente a sus demandas.

Leer: EL PRESIDENTE PERUANO SE COMPROMETE CON LOS FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DE FEMINICIDIO [VÍDEOS]

También indigna que la ministra Montenegro no haya contestado a ninguno de los tres pedidos de reunión que el colectivo de familiares de las víctimas de femicidio le hizo durante 2019, sin embargo, este martes, fue la primera en declarar a la prensa los alcances de un decreto que aún no se publicaba.

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Los huérfanos y familiares dependientes de las víctimas de feminicidio no son sólo una cifra o un logro a exhibir, son personas reales con necesidades reales que deben de ser atendidas por el Estado y eso no está pasando. Por eso, los familiares de las víctimas de feminicidio no defallirán, seguirán luchando y no están solas.

300 soles mensuales podría ser el subsidio del gobierno peruano a los hijos de las víctimas de feminicidio [Vídeo]

De ser esa cierta la cifra, los integrantes del colectivo “Familias Unidas por Justicia: ni una asesinada más”, se sienten burladas e indignadas. Así lo afirmaron a teleoLeo.com (Foto: Siara Horna Fotografia)

«Ridícula, detestable, deplorable», estos son los adjetivos utilizados por las representantes del colectivo que agrupa a las víctimas indirectas de feminicidio, hijos y familiares dependientes económicamente de las víctimas. En 2019 este delito acabó con la vida de 175 mujeres en Perú y en la primera semana de 2020 ya se ha cobrado la vida de 3.

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«Una vez más el gobierno parece tomarnos el pelo, este lunes estábamos contentas porque el presidente nos dijo que el Consejo de Ministros aprobaría un Decreto de Urgencia para ver nuestra situación y 24 horas después se filtra que nos darán 300 soles mensuales por hijo. Se ríen en nuestra cara». Declararon dos representantes de los familiares a teleoLeo.com.

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En declaraciones a el diario La República la Ministra del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), Gloria Montenegro, declaró que este dinero serviría para «financiar las atenciones psicológicas y médicas que necesiten. Asimismo, para que su asistencia a la escuela no se vea interrumpida, entre otros servicios más».

De ser así, no se estaría ayudando en nada a las familias, pues hasta el momento y según el plan “Te acompañamos” del MIMP, esta cartera debe dar atención psicológica gratuita a los hijos de las víctimas de feminicidio. Además, 300 soles mensuales son insuficientes para costear terapia, médico, estudios y comida.

En Perú, el sueldo básico es de 930 soles y la pensión que aprobaría el Decreto de Urgencia sería de 300 soles, poco menos de la tercera parte. En España donde el sueldo mínimo es de 900 euros, la pensión que reciben estos menores, aprobada desde 2018, es de 600 euros, es decir dos tercios del sueldo.

En la nota periodística también se puede leer otra contradicción pues la ministra dice que el subsidio se otorgará en cuanto se abra carpeta fiscal y por otro lado afirma que se dará a quien ostente la patria potestad del menor. Habrá que ver cómo resuelven esto, obtener la patria potestad es un trámite largo y en ese periodo los menores no gozarían de ella.

TeleoLeo.com habló de todo esto con las representantes del colectivo “Familias Unidas por Justicia: ni una asesinada más”, SAndy Evangelista y MAgaly Aguilar. Ellas están indignadas por las declaraciones de la ministra Gloria Montenegro y por los anuncios que ha hecho del contenido del Decreto de Urgencia que se publicará en los próximos días.

La engreida de Alan

Otra de la cosas que ha indignado a las integrantes del colectivo de familiares de víctimas de feminicidio y a las mujeres que articularon unidas la cuidadosa elaboración de las demandas presentadas al presidente respecto a la lucha contra la violencia de género, es el oportunismo de una candidata al Congreso de la República.

Patricia Tubilla, “la engreída de Alan”, como se la encuentra en Facebook, es la candidata aprista que viendo el anuncio del Decreto de Urgencia sobre el subsidio para los huérfanos del feminicidio, publicó este martes que agradecía al presidente por hacerle caso a su propuesta presentada este viernes 3 de enero, y acompañaba el documento.

TeleoLeo.com quiso entrevistarla, pero no hubo suerte, sólo logramos que respondiera a uno de nuestros mensajes.

«Esta señora es una oportunista, según ella elabora un proyecto de ley para velar por nuestros niños y ni siquiera se ha comunicado una sola vez con nosotras ni con ninguna familia que conozcamos que esté en nuestra situación», manifestaron a teleoLeo.com las representantes de las familias afectadas.

Lamentablemente Tubilla no accedió a la entrevista pues quería preguntarle si tiene real interés en este tema o si aprovecha la emergencia nacional para destacar; sin embargo, y aunque se atribuya el mérito, la foto del presidente es con las mujeres que este lunes 6 de enero se acercaron a Palacio de Gobierno para conminarlo a enfrentar con decisión y efectividad la violencia de género.