“La justicia no se mendiga, se exige en las calles”, dijo ella y el presidente cambió de gabinete

Harta estoy de que la educación en Perú no sea un derecho real. Por los temas de los que se ocupa teleoLeo.com me toca conocer a mujeres de todos los estratos, normalmente todas tienen historias de vida terribles, sin embargo, es mucho más difícil ayudar a las más humildes porque, aunque naturalmente, muchas son muy inteligentes, la falta de una educación horizontal no les proporciona las herramientas para expresarse, tampoco les permite tener el conocimiento necesario, ni el acceso a tecnología básica para utilizarla en su beneficio.


Una de ellas hace muy poco me dijo: “La justicia no se mendiga, se exige en las calles”. Esta frase, dicha por una madre que busca justicia por el feminicidio de su hija, me pareció tan combativa como conmovedora, porque ella con sus pocos recursos me demostraba con esa afirmación la vasta inteligencia y el potencial de liderazgo que posee, sin embargo, todo eso se ve reprimido y opacado por las cadenas clasistas de un país donde si no tienes dinero, no recibes educación o la que recibes es absolutamente deficiente. ¿Cuántas mujeres nos estamos perdiendo?

En estos momentos y debido a las críticas recibidas por el manejo de la crisis del COVID-19, el presidente Martín Vizcarra ha juramentado un nuevo gabinete de ministros, sin embargo: ¿será que esta vez acierta? o será que esta acción es sólo un lavado de cara para que la la ciudadanía se ilusione con el cambio, cuando lo que tienen que cambiar no son sólo las caras si no las políticas de Estado. Será que este es sólo un cambio estético para olvidar que el Perú es el quinto país con las peores cifras de la pandemia.

El día que el Perú abandone el neoliberalismo, que los medios de comunicación no estén en manos de unos cuantos, el día en que todos puedan acceder a educación y salud de calidad, el día en el que el transporte sea público y no se tercerizen servicios básicos como el de la limpieza de la ciudad, el día en que los operadores policiales y de justicia actúen con enfoque de género; ese día estaremos hablando de un cambio, antes, siguiendo la recomendación del presidente, sólo nos estamos lavando bien las manos.

Sin trabajo, sin comida y sin techo. Más de 2000 indígenas amazónicos quieren volver a casa

El confinamiento por el COVID-19 dejó atrapados a cientos de personas de la región Ucayali, en Lima y otras ciudades del Perú, ellos necesitan volver a sus lugares de origen. Se han quedado sin trabajo y no pueden seguir manteniéndose. Piden al presidente de su región que agilice los trámites para su retorno. El hambre no da para más

El COVID-19 no sólo asfixia a quienes contagia, todo el tejido social mundial se está viendo afectado. La cuarentena impuesta en varios países, con el consiguiente freno de la actividad comercial e industrial, será causa del crecimiento exponencial del desempleo y de la miseria en el orbe. Parar la actividad durante tres meses o más, es nefasto para todos.

En Perú, según la Escuela de Negocios ESAN, si no se aplican las iniciativas anunciadas por el gobierno para salvar el empleo y la economía, se estima que «se perderán aproximadamente 3.5 millones de empleos, si a eso se le suma los 700.000 desempleados iniciales, el Perú acabaría el año con 4.2 millones de desempleados, lo que equivale a una tasa de desempleo del 23.6 % de la PEA».

Y aunque la ministra de Trabajo y Promoción del Empleo, Sylvia Cáceres, ha asegurado que el gobierno peruano «no alentará, ni facilitará los ceses colectivos en las empresas durante la cuarentena», esto no beneficia a las personas con empleos informales, muchas de las cuales ya han sido despedidas.

Sólo quieren volver a casa

«Algunos están pasando hambre, sin trabajo por la pandemia, en la calle, no pueden pagar sus alquileres, muchas familias con niños. Más de dos mil hermanos amazónicos quieren volver a la región Ucayali, el gobierno central dio la partida al gobierno regional hace más de dos semanas y recién este lunes, algunos buses fueron enviados a Lima, pero nuestros hermanos están repartidos en varias ciudades».

Este es el caso de 2400 ciudadanos de la región Ucayali, que quieren volver a su zona de origen, según explicó a teleoLeo.com el presidente del Consejo Shipibo Konibo (Coshikox), Ronald Suárez, se trata de personas que salieron de sus ciudades y pueblos para ganar dinero para la campaña escolar y al decretarse la cuarentena por la pandemia no pudieron volver. También se trata de aquellos que migraron para trabajar y han sido despedidos.

«Estamos gestionando ante las autoridades correspondientes el retorno de nuestros hermanos, la mayoría en Lima y cuya situación es precaria. Desde comienzos de abril hemos enviado dos cartas al presidente de la Región Ucayali, Francisco Pezo Torres, la última este 22 de abril, pero aún no nos contesta y no entendemos por qué» ─declaró Suárez a teleoLeo.com

En la página del gobierno regional de Ucayali se informa a los pobladores de la región Ucayali varados en diferentes ciudades del país, cómo deben inscribirse para beneficiarse con el transporte humanitario a sus zonas de origen. Este lunes buses de transporte interprovincial fueron enviados por el gobierno regional a Lima, sin embargo, Suárez dice no saber nada de esta operación.

De los que iban a ser retornados, en este viaje, 20 dieron positivo en el exámen rápido practicado por el Ministerio de Salud antes de que abordarán el vehículo, ellos no pudieron embarcar y, según han referido algunas personas, en los comentarios del post de la página de Facebook Nacional Pucallpa, fueron dejados a su suerte en la terminal de la agencia de viajes.

Otra de las gestiones realizadas por Coshikox, según manifestó Suárez a teleoLeo.com ha sido comunicarse con la viceministra de Interculturalidad del Ministerio de Cultura, Angela Acevedo, a fin que coordine con el gobierno regional para que cumpla con el decreto de emergencia gubernamental para el retorno al lugar de residencia de los ciudadanos que lo soliciten.

Respuestas del Ministerio de Cultura respecto a las acciones tomadas ante esta situación

TeleoLeo.com se comunicó con el Ministerio de Cultura y nos respondieron que en el marco del artículo 2, del Decreto de Urgencia N° 043-2020, publicado el pasado 20 de abril, están coordinando con los gobiernos regionales para apoyar el retorno humanitario de personas varadas en diversas zonas del país a sus regiones de origen:

·        Hemos canalizado solicitudes de traslado humanitario para los gobiernos regionales de Junín, Ucayali y Loreto; y los requerimientos siguen llegando a través de las organizaciones indígenas con quienes mantenemos permanente comunicación.

·        De acuerdo a la gestión de información que hemos emprendido, hemos logrado identificar más de 2,000 ciudadanos que se encuentran varados en algún punto de las capitales de departamento a nivel nacional. Solo en Lima, tenemos más de 500 personas que pertenecen a algún pueblo indígena y esperan retornar a sus comunidades.

·        Esta población se encuentra en una situación de vulnerabilidad económica crítica, por lo que en simultáneo hemos activado acciones de asistencia alimentaria, a través de kits de productos que gestionamos desde el Ministerio de Cultura o a través de donaciones. Seguiremos canalizando el apoyo y coordinación posible para garantizar la salud de la población.

·        Cabe precisar que el artículo 2 del Decreto de Urgencia N° 043-2020, publicado el pasado 20 de abril,  autoriza a los Gobiernos Regionales, de manera excepcional, a efectuar la contratación de servicios para el alojamiento temporal en cuarentena por 14 días, así́ como la alimentación completa diaria de las personas que se encuentren en situación de vulnerabilidad, que retornen a su domicilio habitual en su jurisdicción durante la vigencia de la Emergencia Sanitaria a nivel nacional, declarada por el Decreto Supremo N° 008-2020-SA.

Sin embargo, según manifestó a teleoLeo.com, el presidente de CoshiKox, el Ministerio de Cultura sólo habría entregado una vez alimentos a los shipibos varados. «Y con eso no se arregla las cosas, nuestros hermanos siguen con hambre y sin poder cubrir sus necesidades básicas. Si vuelven, luego de hacer la cuarentena aquí, estarían en sus casas, con sus familias». A continuación la entrevista con Ronald Suárez.

Según Suárez algunos de los que han retornado por sus propios medios están siendo rechazados por sus comunidades, por el temor a que sean portadores del COVID-19. «En estos días muchos hermanos han ido volviendo por sus propios medios, algunos han venido caminando desde Lima y al llegar aquí han recibido con muestras de rechazo».

Desde Cantagallo con amor

Wilson Valle, presidente de la Asociación de la Comunidad Urbana Shipibo-Konibo de Lima Metropolitana (Acushikolm) ─otra de las que gestiona el retorno de ciudadanos a la región Ucayali─ manifestó a teleoLeo.com que en el asentamiento humano Cantagallo, había alrededor de 700 personas que necesitaban volver a sus comunidades. «Algunos están en casas de familiares, pero la situación es insostenible».

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Y en medio del esfuerzo y coordinaciones a contra reloj, Valle y Suárez se han encontrado con una carta enviada desde Lima por el presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva peruana (AIDESEP), en la que pide al presidente de la región Ucayali que no permita el retorno de ciudadanos a sus comunidades originarias para evitar que la pandemia se extienda en la zona.

La misiva de AIDESEP solicita al presidente regional coordinar con el gobierno central para garantizar alimentación y alojamiento para sus paisanos, allá donde estén, a fín de que no tengan la necesidad de volver a sus pueblos. Agrega, además, que «los comités de autodefensa de las comunidades han cerrado accesos terrestres y fluviales y no autorizan el ingreso de ninguna persona, incluso de los grupos retornantes».

TeleoLeo.com también entrevistó a Wilson Valle de Acushikolm quien desde Lima se refirió a la indignación que ha generado ─entre los ciudadanos de la región Ucayali que quieren volver a sus pueblos─ la carta enviada por el presidente de AIDESEP al presidente de la región. «Él ha escrito su carta desde Lima sin hablar con nosotros, sin preguntar ni coordinar nada».

A la capital también se vuelve

Pero no sólo amazónicos e indígenas han solicitado la vuelta a sus lugares de origen, por estos días también hay limeños que quieren volver a la capital. Este 18 de abril, la Municipalidad de Lima publicó en su página web un formulario de traslado humanitario. «Esta medida está dirigida a aquellos que se encuentran fuera de su domicilio habitual en la capital, como consecuencia del aislamiento social obligatorio […]».

Según la misma página de la municipalidad, ya son más de 15.000 las personas inscritas para retornar a Lima, desplazamiento que se hará por tierra y vuelos no comerciales. «La comuna limeña entregará la lista de los ciudadanos inscritos al Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), que se encargará de organizar el traslado».

Secuelas de un encierro no deseado

El COVID-19, la pandemia, el bicho, son todos los nombres que hemos dado a un virus que no sólo nos ha contaminado fisícamente, además lo ha erosianado todo, pues la solución de la mayoría de gobernantes ha sido aislarnos, encerrarnos, castigarnos por no saber cómo enfrentar enemigo tan letal. Luego de esto el mundo será diferente, eso en términos prácticos significará: desempleo masivo, hambruna y más gente en las calles.

Los peruanos que ahora quieren volver a sus zonas de origen lo hacen con la esperanza de escapar de la miseria, de la calle como hogar, por eso necesitan ayuda. En los últimos días cientos de personas han vuelto a casa caminando durante días, con niños en brazos y eso no es justo cuando hay partidas del gobierno entregadas para su traslado. Así que menos burocracia y más efectividad, de eso también va el estado de emergencia.

Bebé con posible cianosis no es atendido en el Instituto Nacional de Salud del Niño de Perú

«Mi hijo se pone todo morado, su piel helada, le pongo varios pares de medias en pies y manos y aunque lo abrigo mucho sigue helado. Para dormir lo arropó con plásticos y cartón, y vigilo su sueño porque le incomodan. El podría tener cianosis, pero no lo sé porque en el Hospital del Niño no lo atienden».

Adrián, es un niño de apenas quince meses de edad y según su madre podría sufrir cianosis, una enfermedad rara que pone la piel de color azul o lívida, es decir de un tono morado, como cuando la piel se congela o recibe un golpe. Esta enfermedad es causada por una deficiente oxigenación de la sangre o debido anomalías cardíacas y/o problemas respiratorios. Pero ella en verdad no sabe que tiene su hijo porque, por más que lo ha intentado, no ha recibido atención médica.

Sin atención médica

«El invierno pasado llevé a mi hijito a la posta médica, mi padre vio que comenzaba a ponerse todo morado y helado. Allí no quisieron referirme al hospital del niño y me enviaron a un policlínico. Yo fui directamente a urgencias del hospital y no me atendieron, me dijeron que debía volver con una referencia de mi posta, así que fui al policlínico, pero me dieron cita para un mes después y justo ya era verano y mi hijo mejoró» ─dijo la madre de Adrián a teleoLeo.com.

La posta médica que no ‘refirió’ a Adrián para que fuese atendido en el Instituto Nacional de Salud del Niño fue el “Centro de salud Cerro la Regla”, de San Martín de Porres. El policlínico que a pesar de la coloración morada y la piel fría del niño le dio cita para después de un mes, es el policlinico Juan Pablo II del distrito de Los Olivos.

Antes de que llegase el verano Sheyla Villanueva, la madre del niño, lo llevó una segunda vez al Instituto Nacional de Salud del Niño (Hospital del Niño). El pequeño tenía fiebre y dolor de garganta. «La enfermera lo atendió, le dio algo para la fiebre y cuando le insistí en que lo viera un doctor por la piel morada, me dijo, otra vez, que tenían que referirme mi posta médica porque si no, no podían atenderlo».

Padre ausente

Sheyla tiene 24 años y dos hijos pequeños a los que mantiene ella sola, con la venta de gelatinas en San Martín de Porres ─distrito en el que vive─, pero desde que en Perú se decretó el estado de emergencia por el COVID-19, no puede salir a vender. «No tengo dinero para nada, no me han dado el bono del estado, ni la canasta familiar de la municipalidad, estoy desesperada. Hace unos días le pedí dinero al padre de mis hijos y tuve que denunciarlo porque me tiró una cachetada».

Así duerme Adrían cuando hace frío: «En invierno pasado le tuve que poner gorro de lana, dos chompas y debajo trozos de cartón; en sus manos le pongo medias, bolsitas, cartón y otras medias más gruesas encima. Para sus piernas le pongo primero un pantalón y medias, encima otro pantalón con otras medias, bolsitas y otras medias gruesas. En sus pies también le pongo cartón».

TeleoLeo.com hablo con Sheyla Villanueva para que nos explique el estado de su bebé, quien también nació con «dos ganglios, uno detrás de una de las orejas y otro en la nuca; y le han crecido» ─dice. Ella de pequeña también sufrió de mala circulación y tuvo que ser internada, así que cree que su pequeño a heredado su enfermedad.

Ayuda urgente

A Sheyla le gustaría que un pediatra pudiese ver a su hijo, porque tiene miedo de ir a un hospital por el COVID-19, aunque sabe que lo mejor sería que pudiesen atender a su hijo en el Instituto Nacional de Salud del Niño. Además, esta joven madre también necesita víveres y ropa para sus dos pequeños. Cualquier colaboración por favor llamar al número 959793953. En caso de donación económica a la cuenta del BCP número: 19294133785029.

Toda ayuda es bienvenida.

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Por fin fue emitida la orden de extradición contra feminicida confeso

En tiempo de prórroga la justicia peruana logró conseguir todas las firmar de los magistrados involucrados y ya tiene a punto el cuadernillo de extradición contra el feminicida Christian Sánchez Coico, capturado hace más de dos meses en Argentina

El diario El Peruano publicó hoy jueves 23 de abril, la resolución por la cual solicita la orden de extradición de Christian Alberto Sánchez Coico. Detenido en Argentina el 19 de febrero de este año, por maltrato y lesiones a su actual pareja, Sánchez Coico sería devuelto en los próximos días a Perú para ser procesado «por el presunto feminicidio de Ruth Puertas Solís».

La semana pasada, teleoLeo.com alertada por el colectivo de Familiares de Víctimas de Feminicidio: Ni una Asesinada más, entrevistó a Agripina Solís, madre de Ruth. Quedaban sólo 72 horas para que se cumpliese el plazo de 60 días en los que Interpol Argentina pondría en libertad a Sánchez Coico si no recibía el pedido de extradición de Perú.

Un funcionario de Interpol Argentina se había comunicado con la madre de Ruth para decirle que si hasta el día 19 de abril no recibían el requerimiento de Perú, lamentablemente, iban a dejar en libertad al asesino de su hija. Agripina Solís estaba muy preocupada y dolida: «No hacen nada por mi hija porque no somos nadie para la justicia».

La madre de Ruth nos puso en contacto con Pamela Torres, del colectivo Madres por Ayuda Humanitaria quien nos informó el estado del trámite: «El cuadernillo de extradición no está listo porque faltan las firmas de dos magistrados, iban a firmar el lunes 16 de marzo, pero comenzó el estado de emergencia por el COVID-19 y el Poder Judicial suspendió actividades».

Tras el aviso recibido por Agripina, por parte de Interpol Argentina, todo se reactivó, y según nos informó Pamela Torres, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores se estaba preparando un documento para enviar a la Cancillería Argentina pidiendo la prórroga de la detención de Sánchez Coico.

Unas horas después, el colectivo de Familiares de Víctimas de Feminicidio: Ni una asesinada más recibía una buena noticia de la viceministra del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. «El Ministerio de Relaciones exteriores ya presentó la solicitud de prórroga para la presentación del cuadernilo de extradición».

Y el pedido fue aceptado, y así nos lo hizo saber Agripina Solís a comienzos de esta semana, a través del documento emitido por la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina. Documento que le remitió Pamela Torres. «Ella y el Colectivo de Víctimas de Feminicidio me han acompañado en todo este proceso» ─dice Agripina agradecida.

Una parte del camino ha sido hecha, el asesino de Ruth Puertas Solís no quedará en libertad, pero aún falta mucho por recorrer. Sánchez Coico debe ser devuelto a Perú antes del día 29 de Abril, fecha tope de la prórroga, pero él no habría sido el único que participó en el asesinato de la joven, lo cual complejiza la situación.

A las condiciones propias del caso, debemos sumar el estado de emergencia durante el cual, el gobierno anunció que los centros penitenciarios no recibirían nuevos detenidos, es decir, hasta el día 26 de abril. Sin embargo, con la nueva prórroga de la cuarentena hasta el 10 de mayo, el cierre de prisiones podría continuar.

Según un miembro del Ministerio Público, consultado por teleoLeo.com, las personas detenidas en flagrancia o por delitos de violencia de género, o que atentan contra la integridad de las personas, son y serán derivados a las carceletas de las Cortes Superiores de Justicia.

«Estoy muy agradecida a Dios por toda la ayuda que he recibido, por permitirme conocer personas que me han apoyado y lo siguen haciendo. Ahora solo espero que traigan a Perú a Sánchez Coico y que sea juzgado y sentenciado justamente. Él y los demás responsables de que no tenga a mi niña conmigo tienen que pagar» ─agrega Agripina Solís emocionada.

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Capturado en Argentina feminicida de Ruth Puertas Solís

«Apaguen todo y vayan a dormir que estamos en toque de queda»

Con el estado de emergencia decretado en Perú ha sido restringido el derecho a la inviolabilidad del domicilio. Pero ¿eso da derecho a las “fuerzas del orden” a que entrar a los hogares a amedrentar y dar órdenes?

─¡Abra la puerta!

─¿Quién es?

─¡Abra la puerta, si no la tiramos abajo!

Este viernes 3 de abril, Susam Cucho, joven madre soltera de un niño de 7 años, supo lo que significaba no tener derecho a la intimidad y privacidad, pues eso es lo que se viola al permitir que policías y militares puedan entrar a las casas de los ciudadanos, máxime cuando el estado de emergencia se decreta por una pandemia y no por terrorismo, ni por amenaza de guerra.

«Eran las 9.50 de la noche y estaba viendo una película con mi hijito, cuando comenzaron a tocar fuerte la puerta y a gritar que abramos. Yo preguntaba quiénes eran y que querían, porque en el primer piso no tengo ventanas, pero no se identificaban y me amenazaron con romper la puerta si no abría» ─explicó Susam Cucho a teleoLeo.com.

Susam, asustada, le dijo a su hijo que se fuera a su habitación, se acercó a la puerta, miró por la ventanita de la misma y vió a tres hombres vestidos con uniforme militar y armados hasta los dientes. Abrió la puerta y les preguntó qué querían: «No dijeron nada, se metieron hasta la sala y allí comenzaron a gritar qué hacía, mi hijito salió de su habitación y lo gritaron, “qué hacen aquí niño”».

El hijo de Susam, llorando, les contestó que estaban viendo una película y comiendo palomitas, como siempre; los hombres, que siguieron con su actitud hostil, dieron una mirada alrededor y se fueron. «Al irse nos dijeron de mala manera que apagaramos la televisión y nos fuésemos a dormir porque estamos en toque de queda».

El toque de queda impuesto en Perú, con la finalidad de hacer cumplir el aislamiento social para evitar más contagios, es de 6 de la tarde a 5 de la mañana. ¿Será que los militares que patrullan las calles pretenden que la gente se vaya a dormir en cuanto comienza el horario de esta medida?

TeleoLeo.com conversó con Susam Cucho, ella está muy preocupada por su hijo, dice que aún está muy asustado, «se esconde en cuanto oye cualquier ruido». A continuación la entrevista.

Denuncia

Veinticuatro horas después del ingreso a su casa, Susam Cucho, fue a denunciar lo ocurrido a la comisaría de Huaycán, allí le dijeron que mientras dure el estado de emergencia no se puede denunciar a las “fuerzas del orden”. La enviaron a un lugar donde se supone están acuartelados los militares, para que se quejase con alguien de más rango: «pero estaba cerrado» ─dijo Susam a teleoLeo.com.

«¡Apague la luz!, tenemos orden de disparar!»

En un video de hace unas semanas vimos a un grupo de militares recorriendo calles del interior del país, durante el toque de queda, arengando: «Para el Perú la gloria para el enemigo la muerte». Luego vimos como perseguían a alguien, amenazando con disparar al aire si no entraba en casa.

En el mismo vídeo también vimos que tocaban las puertas de las casas y gritaban: «Somos el ejército del Perú, no salga. Apague su luz, tenemos orden de disparar». Me pregunto si alguien ha explicado a los que patrullan que cuando el presidente dice: «Esto es una guerra», el enemigo es un virus y no la ciudadanía.

Prohibir que luego de las 6 de la tarde no haya más actividad dentro de las casas es añadirle amargura al encierro, más aún, cuando hay criaturas que no entienden por qué no pueden salir de casa. Con actitudes prepotentes, lo único que se logra es que la gente se enfade y desconfíe de quienes se supone deben protegerlos.

¿Protegidos o en peligro?

Por otro lado: ¿Cuál es el protocolo para que policías o militares entren en casa de alguien?¿Se ha explicado cómo es que se lleva a cabo esta medida? Según Susam Cucho, los militares que ingresaron a su hogar le aporrearon la puerta, la amenazaron con tirarla abajo y, ni antes de entrar, ni después, se identificaron.

En un país con un elevado índice de delincuencia, cómo se puede tener la seguridad que quien exige entrar a un domicilio es un policía o un militar, si no se identifican. Por otro lado, por qué para enfrentar una pandemia es necesario conculcar la inviolabilidad del domicilio. Repito, la dichosa guerra es contra un virus. El enemigo no son las peruanas ni los peruanos.

«Cada uno sabe cuidar su salud mejor que el presidente»

Jayme Bayly, saltándose las recomendaciones de la OMS para luchar contra el COVID-19, dedica 5 minutos de prime time a vituperar del confinamiento ordenado en Perú

«Cuando las prohibiciones son demasiado estrictas, rígidas e inflexibles, la gente encuentra la manera de burlarlas, porque la gente tiene que ganarse la vida y sale a vender su productos, sus mercancías y sus baratijas para ganarse la vida»

Aunque su programa se llame “El Observador”, parece que Jaime Bayly no está observando bien la realidad, pues según él, las restricciones impuestas por el gobierno peruano para impedir el libre tránsito de sus ciudadanos son una imposición imposible de cumplir por su rigidez.

En un país donde el 70% de su Población Económicamente Activa (PEA) vive del trabajo informal, es cierto que millones de peruanos tienen que decidir estos días si es mejor salir a sus labores acostumbradas y correr el riesgo de contagiarse o quedarse a buen recaudo en casa.

«Yo me identifico con ellos porque además ellos no tienen ahorros, no son ricos, es gente que tiene que trabajar, tiene que vender su mercadería, cómo los vas a encerrar en sus casas dos semanas y luego dos más. Yo estoy con ellos».

Millones de peruanas y peruanos se ven en la disyuntiva de poner un plato en la mesa o de pasar hambre encerrados, es cierto, pero eso no puede justificar y celebrar la desobediencia de las medidas que se han establecido para evitar el contagio exponencial de virus tan mortífero.

«Celebro el espíritu emprendedor de los peruanos, su espíritu laborioso, industrioso; la inventiva y la picardía. Celebro que salgan a trabajar y a vender, quizá algunos se van a enfermar y pasarán dos semanas tosiendo y con fiebre, pero son trabajadores».

Lo que no menciona “El Observador” Jaime Bayly, es que el encierro no es sólo para evitar que quien se queda en casa se contagie, es, sobre todo, porque no sabemos quienes somos, o no, portadores del virus, así que todos somos posible focos de infección; por tanto el confinamiento, hasta ahora, es la única medida que ha demostrado ser eficaz.

En su irresponsable oda a no acatar la orden de confinamiento, Bayly afirma que la gente que sale puede enfermar «dos semanas de una gripe fuerte», y otra vez demuestra que observa lo que está ocurriendo desde una realidad paralela.

Según la científica Akiko Iwasaki, investigadora principal en el Instituto Médico Howard Hughes y profesora del Departamento de Inmunobiología y del de Biología Molecular, Celular y del Desarrollo de la Universidad de Yale: «El COVID-19 es 30 veces más mortal y casi dos veces más contagioso que la gripe. No tenemos inmunidad contra el COVID-19».

De acuerdo con datos aportados por la científica, la tasa de mortalidad de una gripe es de entre 0,05 y 0,1%, mientras que la del coronavirus es, hasta el momento, de 3,4%. Virus como el SARS y MERS, tuvieron una tasa de mortalidad del 11% y 34,4%, respectivamente, sin embargo su capacidad de contagio fue menor.

“Parao y sin polo”

Según Bayly los que salen a la calle a vender: «Le ponen el pecho a la crisis porque tienen que parar la olla y comprar comida para la familia. Yo los entiendo y estoy con ustedes» ─afirma. Sin embargo, entre los que por estos días salen a las calles en Perú no sólo hay comerciantes informales, también sale gente a correr, a pasear y hasta van a fiestas.

El entrevistador también desdeña los efectos de la pandemia asegurando que quien enferme se pasará sólo «tosiendo y con fiebre durante dos semanas». Bayly obvia decir, que en 3 meses el COVID-19 ha infectado a más de 260.000 personas y ha matado a 11.000.

«La gente no es tan tonta tampoco, es que la gente conscientemente, costo beneficio, usa su libertad y dice: prefiero salir a trabajar, ganarme unos soles aunque corro el riesgo de enfermarme […] es que la gente conscientemente sabe cuidar su salud, cada uno cuida su salud mejor que el presidente o que su ministra (de salud)recién despedida».

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Neoliberalismo ultra

Más de una vez Jaime Bayly se ha confesado hipocondríaco, me gustaría saber si en estos momentos, él también está haciendo uso de su libertad y está saliendo a las calles. Me gustaría saber, además, cómo desde sus privilegios se identifica con una vendedora o con un vendedor ambulante.

Y este hacer uso de su libertad que Bayly menciona me recuerda a Ricardo Belmont, en la playa, a un día de decretarse el confinamiento, diciendo que a él nadie le va a impedir, ni le va a decir cuando puede, o no, bañarse en el mar.

También me recuerda a José María Aznar, ex presidente español que cuando en España se estableció el porcentaje máximo de alcohol con el que se podía conducir, para bajar la tasa de mortalidad en las carreteras, declaró que a él nadie le iba a decir las copas de vino que se podía beber.

Sin embargo, ni Bayly, ni Belmont, ni Aznar, ejerciendo su libertad, no pueden poner en riesgo a los demás, ni con sus actos, ni con sus mensajes y lo que ha hecho Bayly en tan sólo 5 minutos de su programa es poner en riesgo la salud de los 32 millones 131 mil 400 peruanas y peruanos.