«No tuve la intención» […] «Muchas fuerzas y vibras», le dijo después de violarla [VÍDEO]

Sólo sí es sí y eso debería ser ley. Para tener sexo con alguien, el consentimiento expreso es primordial. Una mujer en estado de ebriedad o drogada no está en capacidad de decidir porque sus sentidos están alterados. Según el Código Penal peruano, “tener sexo con alguien impedido de dar su libre consentimiento” se pena con entre 20 y 26 años de prisión

«He tenido que sacar todos los espejos de mi cuarto porque no me gusta verme, la relación con mi cuerpo ha cambiado, estoy descuidada no puedo ni ducharme. No me gusta tocarme, ni verme, cuando me arreglo es porque me obligo a hacerlo». Ella asegura haber sido violada por un compañero de estudios, él le pidió disculpas y le deseo fuerza para superar lo ocurrido. Sin embargo, ahora lo niega todo y amenaza con demandarla por provocarle «daño emocional a él y a su familia».

«Íbamos por un camino de piedras de Bajada Balta, no había mucha gente, él me sostenía porque yo no podía ni caminar, en un momento sentí un golpe en la cabeza, caí al suelo, hacia atrás y él se puso encima mío. Yo estaba muy mareada y no podía resistirme, él me bajó el pantalón y me penetró por la fuerza, me dolió. Recuerdo que yo simplemente me quede quieta, luego él se levantó, se rió y me dijo algo como: “Eres la cagada China”».

Hechos

La madrugada del 9 de febrero entre las 3 y las 4 de la mañana ella afirma haber sido violada por Giancarlos Baldeón Ríos. “La tarde del 8 de febrero me reuní con unos amigos en miraflores, estuvimos bebiendo en la playa, tranquilos; Giancarlos sugirió que fuéramos en su casa, que está cerca, fuimos y seguimos bebiendo. Se nos unieron dos personas más, luego sugerí que volviéramos a la playa, todos dijeron que ya era muy tarde, que debían irse. Giancarlos dijo que iría conmigo».

Ella y Baldeón Ríos son compañeros en la Universidad Jaime Bausate y Meza, ambos estudian periodismo. «Yo tomo medicación y ademaś estaba ebria, por eso no podía caminar al volver a la playa. Recuerdo todo entrecortado. Recuerdo que cuando se puso encima mío yo no podía moverme y cuando terminó me jaló para levantarme como si fuera cualquier cosa. No recuerdo si yo me levante el pantalón, o fue él. Luego me sujetó para llevarme a su casa y me dejó en el sofá».

Ella asegura haberse quedado dormida, luego él la despertó para acompañarla a tomar el autobús para irse a su casa. «Aún mareada fui con él al paradero, esperamos, me dio dos soles para mi pasaje, subí al carro y regrese a mi casa. Me eché en mi cama y dormí todo el día, no le dije nada a nadie, en ese momento no recordaba nada de lo ocurrido, aún estaba bajo los efectos del alcohol y de la medicación. Sólo sé que dormí todo el día».

Contusión cerebral

El día 10 de febrero, ella tenía una cita médica, su madre la había concertado previamente pues temía que tuviese anemia. «Fui con mi mamá y me dolía la cabeza de una manera extraña, el médico me revisó, “tienes una contusión” ─me dijo. En ese momento recordé el golpe. Cuando regresé a mi casa fui a ducharme y vi algo extraño en mi ropa interior, le dejé un mensaje a una amiga, le dije que creía que me había pasado algo. Me metí a la ducha y sentí cosas feas».

Ella dice que su cuerpo le resultaba extraño, que le molestaba tocarse mientras se bañaba y esa sensación fue en aumento. «Cuando me toqué los genitales sentí asco y me pusé a llorar, fue ahí que comencé a procesar lo que pasó y comencé a pensar en qué debía hacer. Me sentí muy mal. Tenía que salir porque había quedado con unos amigos con anterioridad, pero no podía, no quería ni mirarme al espejo, ni nada. Cuando mi amiga me contestó me dijo: “No te hagas historias”».

En ese momento ella pensó que nadie le creería y eso la afectó mucho, asegura. «Ya no pude salir, me sentía destrozada, estuve encerrada en casa durante una semana, cerré todas mis redes sociales, pensé que así, alejándome, todo pasaría, pero no. Sentía que quería arrancarme la piel, seguía sintiendo asco de mi imagen en los espejos, tuve que sacar todos los que tenía en mi habitación. Incluso ahora, luego de 6 meses de haber sido violada, no me gusta verme, ya no me gustaba mi cuerpo».

Hospitalizada

Y la sensación de disgusto con ella misma, lejos de desaparecer, se incrementó. «Un día me metí bajo la ducha helada con ropa, para entonces ya había vuelto a autolesionarme, hacía dos años que no lo hacía, cuando mi madre me vio toda mojada y llorando supo que algo pasaba y me llevó a emergencias del hospital Larco Herrera; al médico le conté lo que me había pasado y me dijo que lo mejor era que me quedase allí para observarme. Estuve un día y medio internada».

En el hospital psiquiátrico ella estaba ingresada con mujeres que tenían trastornos graves y eso la asustaba. «Se acercaban, me decían cosas y me daba miedo, las enfermeras me decían “no pasa nada”, pero el hecho de que todo el tiempo me tuviesen sedada, haciéndome duchar delante de las enfermeras ─a pesar, de la mala relación con mi cuerpo─ y tener que comer con personas que decían incoherencias me asustaba, así que pedí mi alta. Mis padres me recogieron y les conté todo».

Sanar como prioridad

La reacción de su madre fue protegerla, ella es paciente psiquiátrica y cuidarla era prioritario. «Ella se centró en mi salud mental, no pensamos en denunciar porque iba a ser muy duro. Al dejar el hospital el médico me dijo que me hiciera una prueba de embarazo, menos mal, que salió negativa. Muy enfadada y triste por lo que me había hecho Giancarlos, le escribí y le reclamé; él me pidió disculpas, me dijo que no había querido hacerme daño y me deseo lo mejor».

En esos mensajes ella le dijo que le había arruinado la vida. «Le dije que no lo iba a denunciar, pero que por su culpa había estado ingresada como si fuera una loca, que no sabía todo el daño que me había hecho, que me había destrozado la vida y él dijo que lo sentía, le echó la culpa al alcohol y me dijo que pensaba que los dos queríamos lo mismo porque yo le dije para ir a la playa. Yo quería ir, sí; pero nunca le dije que quería que sucediera nada entre nosotros»

Ella le preguntó por qué tenía un golpe en la cabeza si según él los dos querían “lo mismo”. «Tengo una contusión diagnosticada por un médico, me quiero morir ─le dije─ y él se seguía disculpando. Luego me enteré que él ya había hecho esto con otras chicas, que nunca había llegado tan lejos, pero que cuando se emborrachaba había intentado meterle mano a sus amigas. A una compañera también la había intentado besar estando borracho».

Baldeón envía sus disculpas a la joven a través de un mensaje de whatsapp y en el texto acepta haberle hecho daño

Y dice así: En serio lo siento […] no tuve la intención de que eso sucediera» […] «espero algún día puedas perdonarme y creerme que no quise aprovecharme». Y a continuación, la frase más curiosa, por cínica, del mensaje : «Lo siento mucho y se me permites desearte muchas fuerzas para que logres superar todo esto». Y por si a la agraviada no le quedó claro, la vuelve a animar: «Muchas fuerzas y vibras».

72 horas para rectificarse

Y aunque en el mensaje Baldeón dice: «Y pues me tocará pagar por el daño causado, de eso no tengo dudas», luego de que ella publicase su caso en la página Bausate sin acoso, vía carta notarial, él lo niega todo. Habla de relación sexual consentida, dice que fue ella quien se le insinuó y menciona el daño emocional que le ha causado la acusación, a él y a su familia. Además amenaza con demandarla penalmente si no retira la denuncia policial y le exige que le envié una carta notarial retractándose.

Ella denuncia

Aunque ella en un primer momento le aseguró a Baldeón que no lo denunciaría, finalmente, lo denunció. ¿Qué la hizo cambiar de idea?: «Mi exenamorado se enteró, citó a Giancarlos, le reclamó y se pelearon». Debido al incidente, Baldeón presentó denuncia, en ese momento ella pensó que debía proceder. «No era justo que yo no lo denunciase por violarme y él denunciara a quien me defendía, además, pensé que podía volver a hacer lo mismo con otras chicas».

Según la policía, la denuncia en contra de Giancarlos Baldeón Ríos es por: Violación de la libertad sexual a persona en incapacidad de resistencia

CEM: cerrado por pandemia

«Yo lo denuncié a mediados de agosto. Fui a Fiscalía de la Nación y me trataron horrible, me dijeron que no me iban a atender por la pandemia, pregunté si no me iban a tomar la denuncia por abuso sexual y me dijeron “entiende que nadie te va atender” y me cerraron la puerta en la cara». En busca de orientación, ella recurrió a la ONG feminista Flora Tristán, allí le aconsejaron denunciar en la comisaría de San Isidro, «porque tiene jurisdicción sobre miraflores» ─le dijeron.

Pero, a causa de la pandemia, el CEM de la comisaría de San Isidro tampoco estaba funcionando. «El policía que me atendió me dijo que como ya había pasado un tiempo, mejor denunciase en la DEPINCRI de la comisaría de miraflores. Y sí, allí recién pude denunciar». Dos días después pasó el examen en el Instituto Médico Legal y ahora está a la espera de la prueba psicológica.

«El examen médico fue revictimizador. Estaba sola, me senté allí y la doctora me tocó, no me gustaba porque aún estoy con el trauma, también me dolía. Ella me decía que si yo no hacía las cosas bien ella diría que no había colaborado. Me arañé los brazos para no gritar, pero ella me hacía daño al revisarme, a pesar, que con el tiempo transcurrido no iba a encontrar lesiones. Cuando salí me senté a llorar en la sala de espera y los policías me votaron.».

─Ella

Testimonio de la denunciante en teleoLeo.com

Rota

«Yo ahora estoy muy mal emocionalmente, todo el día me la pasó llorando, porque veo que todos los que eran mis amigos hacen comentarios horribles hacia mi, como si yo fuera una persona promiscua, que se lo buscó. También hacen comentarios sobre mi salud mental. Ahora no estudio ni trabajo y todo el mundo me pasa mensajes que dicen que ya saben que soy yo la que he denunciado .Y él le dice a todos que soy una paciente del Larco Herrera y según él eso invalida mi denuncia».

Pero al contrario, desprestigiar a la denunciante por ser una paciente psiquiátrica sería contraproducente y de hacerlo, pone más culpa sobre el denunciado. Si Giancarlos Baldeón Ríos sabía que ella podría no ser una persona lúcida por padecer alguna anomalía psíquica, él estaría asumiendo haber tenido relaciones sexuales con alguien “impedida de dar su libre consentimiento“, lo cual según el Código Penal peruano se pena con más de 20 años de prisión.

Código Penal Artículo 172.- Violación de persona en incapacidad de dar su libre consentimiento

El que tiene acceso carnal con una persona por vía vaginal, anal o bucal o realiza cualquier otro acto análogo con la introducción de un objeto o parte del cuerpo por alguna de las dos primeras vías, conociendo que está impedida de dar su libre consentimiento por sufrir de anomalía psíquica, grave alteración de la conciencia, retardo mental o que se encuentra en incapacidad de resistir, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de veinte ni mayor de veintiséis años.

Él denuncia

Por su parte, Baldeón denunció al exenamorado de la agraviada asegurando haber sido secuestrado, torturado y agredido por él y otras personas. En la carta notarial enviada por Baldeón a la agraviada, se refiere a este hecho y la acusa de ser la autora intelectual de la agresión y le dice que los ha denunciado por “lesiones graves”, que según afirma podrían haberle costado la vida. Además afirma que todo podría ser para «sacar provecho económico contra mi persona y mi familia».

Entrevista imposible

TeleoLeo.com intentó entrevistar a Giancarlos Baldeón Ríos. Varios días después Baldeón contestó: «Alguna información del caso entrevistarse con mi abogado». Y el abogado cuando contestó, entre otras cosas, dijo: «Señorita no tiene porque entrevistarme, el caso está en investigación» […]. «A la señorita ya le hemos enviado una carta notarial» […] «Y que sea la última vez que está llamando al señor, lo están hostigando» […] «Usted no es nadie para hacer ninguna pregunta».

TeleoLeo.com entrevista a policía denunciado por tocamientos indebidos a una menor. Uno más denunciado por abuso sexual [audio]

El suboficial de primera de la Policía Nacional del Perú (PNP), Carlos Enrique Cruzado Díaz, también podría ser denunciado por pornografía infantil debido a las imágenes encontradas en los dispositivos de la menor. Él niega todas las acusaciones y asegura que no teme nada, porque no ha hecho nada

«Que tu hija venga cada día a la comisaría, porque allá le daremos charlas y así no estará aburrida en tu casa y no se escapará, o ¿prefieres que esté en la calle? ─así me dijo el suboficial Cruzado. Y por eso la mandé, porque se supone que en la comisaría estaría cuidada, pero no, él me engañó, sólo se quería aprovechar de ella».

ACTUALIZACIÓN:

Luego de la publicación de la denuncia en contra del suboficial de primera de la Policía Nacional del Perú (PNP) Carlos Enrique Cruzado Díaz por tocamientos indebidos a una menor, por fin la justicia ha emitido las medidas de protección en las que ordena:

IMPEDIMENTO del denunciado y sus familiares directos de acercarse a la menor agraviada en cualquier lugar donde aquella se encuentre, debiendo la Comisaría responsable estar alerta al llamado de asistencia para su intervención inmediata.
PROHIBICIÓN del denunciado cese y abstención de toda agresión física, psicológica, sexual, económica, verbal o de cualquier forma ya sea en lugares públicos y/o privados.
IMPEDIMENTO al denunciado de efectuar actos perturbatorios, acoso, hostilidades, ofensas y/o comportamientos ofensivos, amenazar, intimidar, desmotivar, amedrentar e influir negativamente en la víctima; prohibición de injuriar, herir, humillar, de forma verbal, por redes sociales, por teléfono u otras formas de comunicación.

DISPONER TERAPIA PSICOLÓGICA, a favor de la menor, que deberá de realizarse en el centro de salud más cercano a su domicili

En las últimas horas la comisaría de Santa Isabel ha comunicado que Cruzado Díaz ha sido suspendido, sin embargo, Inspectoría de la PNP aún no informa la suspensión de manera oficial. Y debería hacerlo en breve pues el cumplimiento de estas medidas está bajo la responsabilidad de la comisaría de Santa Isabel y sería absolutamente enajenado que la dependencia donde trabaja el denunciado, sea la encargada de dar protección a la menor violentada siendo el propio Cruzado Díaz uno de los efectivos en funciones.

Y la historia se repite

Con tan sólo 14 años ella habría vuelto a ser víctima de otro depredador sexual, el suboficial de primera de la Policía Nacional del Perú (PNP) Carlos Enrique Cruzado Díaz, de 49 años de edad, quien trabaja en la comisaría de Santa Isabel. Según la madre de la adolescente él le recomendó que la enviase a la comisaría donde trabaja, porque allí estaría cuidada de los peligros de la calle.

suboficial de primera de la Policía Nacional del Perú (PNP) Carlos Enrique Cruzado Díaz

«Con un policía se supone que mi hija estaría segura»

Lo que esta madre nunca imaginó es que el peligro podría ser él, un ‘efectivo del orden’, un funcionario pagado por el Estado para luchar contra los delincuentes. «En agosto de 2019 mi hija se fue de casa con una amiga, yo puse una denuncia. A los tres días ella me llamó desde una comisaría para que la fuese a buscar y el suboficial Cruzado y otro a cargo del caso fueron los que la intervinieron».

Y Cruzado, según afirma la madre, se la fue “ganando” para que ella misma anímase a su hija a ir a la comisaría. «Confié en él porque me dijo que le había cogido cariño a mi hija y siempre que me veía me preguntaba: “¿Cómo está la bebé? Y yo sólo pensaba en que yendo a las charlas que él decía que le darían en la comisaría, mi hija por fin recibiría ayuda».

Entrevista al policía denunciado por tocamientos a la menor

TeleoLeo.com ha entrevistado al suboficial de primera de la Policía Nacional del Perú (PNP) Carlos Enrique Cruzado Díaz, según él, nunca tocó a la adolescente. «Le agradezco el interés, pero todo es mentira, la menor estuvo presionada por su padre, por eso es la denuncia, pero nunca la toque» […] «eso está en investigación e inclusive en el informe psicológico que le hacen a la mamá de la menor ella ahí dice que el padre presiona a su hija para que diga…».

Los padres de la menor se enteraron de los tocamientos indebidos por parte del suboficial Carlos Enrique Cruzado Díaz a partir fotografías y hasta de vídeos encontrados en el teléfono de la menor. En una de esas fotografías se ve a Cruzado fingiendo esposarla con una mano, mientras con la otra le toca las nalgas, él dice que no, que no la toca; que hay un vacio entre su mano y el cuerpo de la menor.

La madre de la menor relata que vieron esa foto, unos videos y otra fotografía de la menor con un arma en la mano, le preguntaron qué significaba todo eso y ella, les dijo que Cruzado también le había hecho un examen vaginal. ─¿Se lo hizo?, ¿es usted médico? ─le preguntó TeleoLeo.com al policía: «Nunca la he tocado» […] «No soy médico para hacerlo ni tendría porqué hacerlo eso lo debe hacer el médico legista cuando pasa una menor examen de integridad sexual»

Cruzado también dijo a TeleoLeo.com que si la menor iba a la comisaría era porque su madre como trabajaba la enviaba allá para controlarla y que él la aconsejaba y hasta le consiguió una beca para estudiar. También afirma que en enero de este año, él le dijo que no fuera más. «Ella estuvo viniendo seguido desde septiembre del año pasado y mis superiores me dijeron que ya no venga porque se paraba tomando fotos con su amiga por toda la comisaría».

A continuación las capturas de pantalla de la entrevista que TeleoLeo.com realizó al suboficial Carlos Enrique Cruzado Díaz. He preferido presentarla así, porque la denuncia es en extremo delicada y prefiero que quede registro exacto de todo lo dicho y como se dijo.

¿En la comisaría nadie vio ni oyó nada?

Lo que llama la atención, es que dos menores de edad van durante 4 meses a una comisaría, sin razón alguna, y los jefes de la comisaría de Santa Isabel lo saben y lo permiten, pues sólo le dicen a Cruzado Díaz que dejen de ir en enero. ¿Esto es normal? ¿Las comisarías reciben menores para que “pasen la tarde” en sus dependencias? ¿Los superiores de Cruzado Díaz nunca vieron las fotos que la menor se tomaba en ese lugar con su amiga?

Según Cruzado Díaz estas fotos no son lo que parecen

Estas son dos fotos de la menor en la comisaría. En la primera se ve al suboficial Cruzado Díaz tocándole las nalgas. Él acepta ser el de la foto, sin embargo, niega haberla tocado, dice que se arrepiente de «haberle seguido el juego de simular una detención». En la segunda la menor empuña el arma del policía. Según él, ella, aprovechando un descuido, la cogió, «pero como siempre la llevaba descargada no hubo riesgo». Otra vez me pregunto: ¿nadie vio nada extraño en este comportamiento dentro de la comisaría de Santa Isabel?

TeleoLeo.com también obtuvo el testimonio de la madre de la menor

«El caso está a la espera de que mi hija pase la cámara gesell y el policía lo sabe y por eso me vino a decir que mi hija niegue todo, que diga que su padre la ha presionado para denunciarlo…».

Le rompieron la vida a los 12 años

Según su madre, ella no ha vuelto a ser la misma, ¿quién podría? Nunca más buenas notas en el colegio, nunca más inocencia, nunca más tranquilidad. El caso fue publicado en su momento por TeleoLeo.com y por el escándalo que comportó, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables se comprometió con la defensa y con terapias psicológicas.

Sin embargo, ninguna de las promesas fueron cumplidas. Según la madre, la menor no tuvo la defensa legal que necesitaba, ni tampoco las terapias. «Sólo una vez la vió la psicóloga del MIMP y mi hijita cada vez estaba más triste, más rabiosa, no me hablaba, se encerraba, no quería ir al colegio, yo no sabía cómo ayudarla y nadie me decía cómo hacer para que estuviera bien, nos dejaron solas».

Y la madre habla de abandono porque, además, a pesar que la justicia dictó prisión preventiva para el violador, esté se encuentra libre y tranquilo haciendo su vida. «La policía sabe donde está, a mí misma y a mis hijos nos han llevado todo un día a esperar que saliera de su casa para detenerlo, pero como no salió, ni siquiera lo fueron a buscar».

«Él es policía, se supone que cuida a la gente»

Debido a la denuncia contra del violador, la menor y su familia tuvieron que mudarse pues eran víctimas de constantes amenazas. En el nuevo barrio y debido a lo sufrido la menor se comportaba de manera rebelde, hasta que se escapó.A sí que según esta madre cuando Cruzado Díaz, en su calidad de policía, le ofreció ayuda para contener a su hija, ella aceptó.

Pronunciamiento de la ONG feminista que viene brindando apoyo a la menor en su denuncia

Esperemos que en este caso la menor reciba la justicia que necesita. Según Cruzado Díaz él es inocente. Dice que, mientras duran las investigaciones, lo han rebajado a vigilante de la comisaría y que lo está pasando muy mal porque la «denuncia es falsa». OJalá, ya que hay una menor y podrían haber más ─el mismo policía dice que ella iba a la comisaría en compañía de una amiga─ la justicia sea rápida y efectiva pues y el denunciado es nada menos que un policía. Además porque no sólo estaríamos hablando de tocamientos, incluso, podríamos estar ante un caso de pornografía infantil.

La Defensoría del Pueblo también demanda celeridad en la atención del caso y que el MIMP brinde a la víctima la atención que requiera.

También leer: Abuso sexual

Le rocía gasolina y le prende fuego. Tres años han pasado y la fiscalía aún no formaliza denuncia por intento de feminicidio

Justicia que tarda no es justicia, eso lo sabe muy bien la víctima de esta historia. Ella fue atacada en septiembre de 2017 y la fiscal a cargo del caso, Yulianna Miranda Garro, le pide que no declare por despecho, ni odio, que tenga compasión de su agresor porque «es un hombre que está muy enfermo».

«Discutí con él porque estaba tomando alcohol y no podía porque estaba en tratamiento con retrovirales por el VIH y me tiró gasolina, me prendió, me quemó y no me socorrió en ningún momento. Tuve que salir corriendo a la calle, allí un vecino me tiró arena para apagarme, luego me subieron en un taxi para llevarme al hospital y él me dijo que cuidado con lo que decía, que pensara en mis hijos».

Pablo Hilario Pio Yana se llamaba antes de intentar matar a su pareja prendiéndole fuego, Pablo Hilario Bordone Sarmiento se llama ahora. Luego del feroz ataque el presunto agresor se cambió de nombre, quizá creyó que con esta burda acción escaparía de culpa, pero, a pesar de la artimaña, está siendo investigado por lesiones leves y por tentativa de feminicidio.

El ataque se produjo el 11 de septiembre de 2017, tres años han pasado y sólo se ha formalizado la denuncia por lesiones leves. La denuncia por tentativa de feminicidio se encuentra aún en investigación. La 4ta. Fiscalía Penal Corporativa de San Juan de Lurigancho, se ha tomado las cosas con calma, además la fiscal del caso, Yulianna Miranda Garro, según la víctima, no creería en su denuncia: «No hables por despecho, ni odio, el señor está muy enfermo ─me dice la fiscal. Me siento desamparada».

A pesar de las acusaciones en su contra, Pablo Hilario Pio Yana o Pablo Hilario Bordone Sarmiento enfrenta este proceso en libertad y eso tiene muy asustada a su víctima. «Desde el primer momento en el que me atacó me amenazó, iba al hospital y me decía que tuviese cuidado con lo que decía, que tomaría represalias con mis hijos por eso tarde casi 6 meses en denunciarlo, al final lo hice porque amenazó con matar a mis hijos».

TeleoLeo.com entrevistó a esta mujer de 29 años de edad, madre de dos niños, ella tiene quemaduras de tercer y segundo grado en 95% del cuerpo y eso la imposibilita de seguir trabajando. Era cocinera en un restaurante y en un bar, y con las quemaduras no se puede acercar al fuego. «Ahora vendo dulces en las calles y autobuses porque tengo que mantener a mis hijos, además, tengo mucho miedo por las amenazas de mi agresor. Sólo quiero justicia, nada más».

Ella nunca más podrá hacer vida normal, aparte de las lesiones físicas, se encuentra muy mal anímicamente. Luego del ataque y de la denuncia ella y sus hijos fueron ingresados en un albergue durante 9 meses mientras le daban medidas de protección, estando allí, el MIMP (Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables) le brindó terapia psicológica, «pero sólo durante los 3 primeros meses, dos sesiones por mes, luego ya nada porque siempre me están reprogramando y cancelando las citas».

Sólo de explicar su testimonio a teleoLeo.com y de revivir lo ocurrido, no pudo dormir. «Desde el ataque cuando tengo preocupaciones me duele muchísimo la cabeza, me tomé pastillas para dormir y las vitaminas para los nervios pero ni así me pude tranquilizar, he tenido que ir al hospital; pero es que si no cuento lo que me pasa, si no habló no sé qué será de mí porque la justicia no me hace caso».

Antes y después

Estas imágenes son duras, pero necesarias para hacer reflexionar a las autoridades sobre por qué este caso, con consecuencias tan trágicas para esta mujer, está demorando tanto. Cuánto más tiene que esperar ella para sentirse tranquila, cuántas amenazas más debe sufrir para que su agresor sea encerrado y castigado. Esperemos que no estemos hablando de otros 3 años.

Este martes 3 de marzo se realizará una audiencia, en ella se visualizará un vídeo proporcionado por el investigado. Desde el primer momento de la denuncia, el agresor ha dicho que ella se prendió fuego sola porque él no se quiso quedar a dormir en su cuarto. Esperemos que la fiscal Miranda Garro que pide a la víctima compasión para el agresor enfermo, vea de una buena vez quién merece no sólo su compasión, sino además la mayor eficiencia de la que sea capaz para formalizar ya la denuncia penal.

R.I.P Solsiret. Mis condolencias a familiares y amigos. Mi repudio a los que se aprovechan de la situación

Harta me tienen las redes y la prensa peruana, con el amarillismo con el que hablan del asesinato de Solsiret. Además lo están utilizado como arma de acoso y derribo contra el feminismo

(Foto: Ericka Cairo)

A Solsiret Rodríguez Aybar la asesinaron, la descuartizaron; repartieron y escondieron sus restos a discreción. ¿Es responsable una mujer?, ¿un hombre?, ¿los dos?; o ¿lo es el ‘ex’ que se encuentra no habido? Las investigaciones recién han comenzado, pero gente infame, prensa amarilla, opinólogos con entripados y denuncias previas por acoso, así como conocidos periodistas PROVIDA, antifeministas y anti libertades, ya señalan con todas sus letras que una mujer ha matado a otra mujer.

Y no se trata de una mujer cualquiera, para dar en la diana y barrer con la lucha de las mujeres peruanas que se fajan cada día en la defensa de sus derechos, a la que culpan la han llenado de títulos: feminista, activista pro derechos humanos, gran amiga de la víctima y como este último título ha sido desmentido por la familia, ahora, en la promoción de un programa dominical prometen diseccionar el despecho de la “asesina”.

Un titular de este sábado menciona que el cuñado de la víctima ─también pareja de la asesina─ estaba obsesionado con ella; o sea, hay un cadáver descuartizado y el tema a resaltar es la pasión desatendida del pobrecito hombrecito. Y es que se ha de ser muy pobrecito de espíritu para asesinar o colaborar en el asesinato de alguien que se sabe inalcanzable; pero nada de eso importa, lo importante es la búsqueda de justicia, no el desprestigio de un movimiento que incomoda, ni las incontinencias de un machirulo más.

A ver si todos dejan sus bajezas y prejuicios inquisitoriales en casa y paran ya de babear y de excitarse con el hecho de que una mujer esté involucrada en acto tan cruento contra otra mujer. A ver si cuando la prensa cubre estos hechos, antes de poner el micro o de invadir a familiares y amigos piensa que talvez un día ellos pueden ser los afectados y ya de paso en medio del ejercicio, piensan en cómo querrían ser tratados de sufrir una desgracia como esta.

Y mientras redes y prensa amarilla nos distraen, nos olvidamos de exigir real justicia y que los responsables del asesinato y de la crueldad con la que ha sido tratada Solsiret, además de los policías y operadores de justicia que no hicieron nada para investigar y descubrir lo ocurrido, purguen su responsabilidad. Las indignación y disculpas del actual Ministro del Interior no bastan, aquí tienen que rodar cabezas; las destituciones ya tardan.

¿Ministro del Interior dice verdad?

Carlos Morán en declaraciones a RPP ha dicho que desde que ha tomado las riendas de Interior ahora la atención es la adecuada. «A partir de 2019, con esta nueva gestión hemos demostrado que sí tenemos sensibilidad y calidad humana para atender estos casos» […] «Yo he ordenado al comandante general de la Policía para que inicie una investigación exhaustiva internamente contra todos los funcionarios policiales que de una u otra manera han estado involucrados en este caso».

Lamentablemente las palabras de Morán no son ciertas, cada día las mujeres peruanas son abusadas, asesinadas, maltratadas y sus casos no son atendidos adecuadamente porque ni la policía, ni el Ministerio Público, ni el Poder Judicial trabajan con enfoque de género. Cada día las mujeres son institucionalmente revictimizadas y culpadas, por su forma de vestir, por salir, por beber, por perrear y hasta por sonreír.

En el caso específico de Solsiret, las palabras de Morán también son rebatibles. Si bien es cierto durante 4 años su madre, conocida como la “señora Charito”; su padre, el “señor Carlos”; Kathe Soto, fundadora del colectivo “Mujeres Desaparecidas”; y otras organizaciones y colectivos lucharon por el esclarecimiento del caso, todo se acelera con la carta que el 6 de enero pasado un grupo de mujeres entrego en mano al presidente Martín Vizcarra, exigiendo entre otras cosas: #JusticiaParaSolsiret.

Jueza no impone prisión preventiva a imputado por intento de violación sexual

Esta es otra historia en la que los operadores de justicia peruanos revictimizan a las mujeres denunciantes de violencia de género. Julia Eleanor Jara Carrera es la jueza que no vio motivo para encerrar a Juan Carlos Román Cosinga quien, según afirma su abogado, tiene denuncias previas por lo que él llama: “violencia familiar”

Ella salió a comprar a la bodega, seis cuadras la separaban de casa. Agua y huevos necesitaba, pasaban cuarenta minutos de las siete de la noche, al volver cruzó el pasaje por el que antes había transitado y al llegar a una zona oscura y abandonada percibió que alguien se acercaba corriendo, volteó intranquila a ver quien era, reconoció a su vecino, así que siguió su camino; él también lo haría, pero ─según afirma─ eso no ocurrió.

Hechos

«Mi vecino, Juan Carlos Román Cosinga, se acercó por detrás, con una mano me tapó la boca y con la otra me empujó hacia la pared trasera de mi casa, me tocaba las nalgas hasta llegar a tocarme la vagina, como pude me zafé, corrí a la puerta principal y grité hasta que me abrieron mientras él huía». El 3 de enero pasado, CSAA de 23 años de edad habría sido víctima de un intento de violación. Aún le cuesta hablar del tema.

CSAA vive en Chaclacayo, donde comparte domicilio con la familia de su pareja. «Toque la puerta tan fuerte como pude pidiendo ayuda, salió mi suegro, le dije lo que había pasado, él le avisó a mi cuñado quien salió corriendo y le gritó por qué había intentado abusarme y él, riendo, le contestó que no sabía que yo era su cuñada, luego entró a su casa y cerró su reja». CSAA también ingresó a su domicilio y llamó al serenazgo.

Resistencia a la autoridad

Cuando llegó el serenazgo intentaron hablar con el supuesto agresor, pero no abrió la puerta de su vivienda, así que tuvo que hacerse presente la policía; la dueña les abrió la puerta principal, pero tuvieron que usar la fuerza para abrir la puerta de la habitación tras la cual permanecía Román Cosinga. Según consta en el parte policial, citado por la fiscalía, Román Cosinga fue detenido “en flagrancia”.

Una vez en comisaría, Román Cosinga negó haber intentado violar a la denunciante y dijo que él sólo la había querido saludar por nuevo año. «Estaba en casa con amigos, sonó la alarma de mi carro, salimos a ver qué pasaba […] los vidrios de mi carro estaban quebrados […] topó con la denunciante que me saludó diciendo buenas noches señor y yo abro los brazos y le digo feliz año nuevo vecina».

Pruebas

Sin embargo, los exámenes practicados a la víctima ratifican que sí había sido agredida. El médico legista certifica que CSAA tenía hematomas en la cadera y el hombro, así como lesiones o rozaduras en muñeca y mano y le dio 5 días de incapacidad médico legal. La pericia psicológica, por su parte, señaló que la agraviada se encontraba emocionalmente afectada por «evento estresor de tipo sexual».

Con todas estas pruebas y la negativa de Román Cosinga de abrirle la puerta a la policía, la fiscalía solicitó la prisión preventiva por delito contra la libertad sexual en la modalidad de intento de violación. Sin embargo, la jueza del 2do Juzgado de Investigación Preparatoria Especializado en Violencia contra las Mujeres y el Grupo Familiar de la Corte de Lima Este, Julia Eleanor Jara Carrera, dijo: «No».

Defensa de la víctima

Para Yolanda Sarmiento, abogada que en un primer momento representó a la víctima, la jueza se equivocó. «Mi clienta sufrió un intento de violación, no dictar prisión preventiva en contra de Román Cosinga fue peligroso, porque se resistió a la autoridad cuando la policía fue a su casa a buscarlo, además, amenazó a mi clienta y en cuanto la jueza lo dejó en libertad el señor se cambió de domicilio».

Defensa del imputado

Según Luis Alberto Franco Mora, abogado del supuesto agresor, la prisión preventiva fue desestimada porque, «para la jueza no se trata de un intento de violación, si acaso, tocamientos indebidos» […] «Las contradicciones de la supuesta víctima, sumadas a la conducta de la familia de su pareja, que ha caído en el aeropuerto pasando droga, esto no hace inocente a mi patrocinado, pero le da más credibilidad».

TeleoLeo.com entrevistó a Franco Mora, él asegura que la fiscalía en su narración de lo ocurrido «omitió hechos, no sé con qué fin»; además, aunque durante toda la entrevista insistió en la inocencia de Román Cosinga, al final dijo que no sabe «la magnitud de la agresión». Según Franco Mora, el interés tras la denuncia es económico, pues asegura que la denunciante «pide 10 mil soles» por lo ocurrido.

En la entrevista, el abogado también afirma que su cliente tiene denuncias previas por violencia familiar, dice que no recuerda cuántas, «son varias pero sin sentencia», por otro lado Franco Mora repite más de una vez aquello de que la familia de la pareja de la denunciante ha cometido delitos de narcotráfico, luego dice que eso no lo eximiría de culpa, pero él lo deja caer y a ver si desprestigiando el entorno, desprestigia la denuncia.

El fiscal: «Habrá nueva audiencia de prisión preventiva»

La decisión de la jueza Jara Carrera fue apelada por el fiscal a cargo del caso, Adrián Tomaylla Suarez, fiscal provincial titular de la 2da Fiscalía Provincial Penal de Chosica quien, haciendo la salvedad de que sólo podía darnos información general, habló con teleoLeo.com. Según el fiscal en breve habrá otra audiencia que podría cambiar el actual estado de Román Cosinga.

«La resolución que declaró infundado el requerimiento de prisión preventiva ha sido declarado nulo por el Superior de la jueza, a mérito de nuestro recurso de apelación, por falta de motivación ordenando que se realice una nueva audiencia» asegura Tomaylla Suárez. La “falta de motivación” en lenguaje jurídico significa que la jueza no justificó adecuadamente el porqué dejó en libertad a Román Cosinga.

Sobre las afirmaciones del abogado del agresor, en las que aseguró a teleoLeo.com que las declaraciones de la víctima contienen contradicciones y que la fiscalía en su narración de los hechos ha omitido información, el fiscal dice: «Obviamente el abogado va a dar una versión sesgada del caso, pero, para nosotros, en lo nuclear y desde nuestra perspectiva técnica, la víctima ha sido coherente».

El fiscal también desmiente a Luis Alberto Franco Mora respecto a que CSAA ha denunciado a su cliente para que este la “indemnice” con 10 mil soles. «En todo delito hay una reparación civil cuando se prueba su realización, pero ello no se discute en las diligencias preliminares. La fiscalía recién la solicita cuando formula acusación», afirmó el agente del Ministerio Público.

Para Adrián Tomaylla Suárez, la denuncia de CSAA es tan sólida, por ello, la decisión de la jueza del 2do Juzgado de Investigación Preparatoria Especializado en Violencia contra las Mujeres y el Grupo Familiar de la Corte de Lima Este, Julia Eleanor Jara Carrera, «ha sido declarada nula». Ahora sólo queda esperar que se realice la nueva audiencia y que las investigaciones sigan su curso y se imparta justicia.

Fiscalía y Poder Judicial: la fiesta de las prisiones preventivas (Foto:panamericana.pe)

“Flagrancia” es un concepto legal que los operadores de justicia peruanos no aplican al detener a alguien “con las manos en la masa”. No tener en cuenta esto es mucho más grave cuando hablamos de procesos por violencia de género

Los medios peruanos dan cuenta de la prisión preventiva de un hombre, Edinson Jesús Romero Montiel, detenido mientras agredía brutalmente a su pareja y lo primero que señalan es que el agresor es venezolano: ¿xenofobia? El segundo cuestionamiento tiene que ver con la facilidad de la prensa peruana para tragarse las disposiciones judiciales sin cuestionarlas, convirtiéndose así en simples megáfonos de la información.

Este 20 de enero, durante la madrugada, Romero Montiel golpea a su pareja en plena vía pública. En un vídeo de las cámaras de seguridad de la calle podemos verla a ella corriendo, escapando de él, pero el esfuerzo es vano, él la toma por los cabellos, la tira al piso, luego la coge en brazos, se impulsa y la estrella contra el asfalto. Ante los gritos de la víctima los vecinos salen a ayudarla y retienen al agresor hasta que llega la policía.

Dejando de lado la crítica, me pregunto ahora: ¿recibe la justicia peruana algún tipo de incentivo por dictar prisiones preventivas? ¿O es que jueces y fiscales desconocen cómo deben proceder en caso de “flagrancia”? Según el Código Procesal Penal, hay 4 tipos de flagrancia, la primera, es la “flagrancia estricta o propiamente dicha que ocurre cuando se detiene al delincuente con las manos en la masa”.

Así que, en este caso, en que el agresor fue capturado atacando a su pareja, o sea, “con la manos en la masa“, estamos ante una detención en “flagrancia estricta o propiamente dicha“; a esto debemos sumar, que al llegar a comisaría, Romero Montiel confiesa su delito. Por la brutalidad de la agresión el Ministerio Público ha calificado este acto como “intento de feminicidio”.

Una vez determinada la flagrancia, debemos de saber que según el Decreto Supremo, que aprueba el Reglamento de la Ley Nº 30364, para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, en su artículo 26 dice que en caso de flagrancia se procede conforme lo previsto en el artículo 446 del Código Procesal Penal y este artículo señala: inicio inmediato del proceso judicial

Leer también: Violencia de género, Feminicidio

Por todo esto me vuelvo a preguntar:

  • ¿Por qué el fiscal no ha solicitado el inicio inmediato del proceso en contra de Romero Montiel, por intento de feminicidio?
  • ¿Y si lo solicitó, porque el juez no lo aprobó?
  • ¿Por qué ante la confesión del agresor, con todos los testigos del caso y con el vídeo que corrobora la agresión, no se da paso al juicio oral de inmediato y se obtiene una sentencia que ofrecería tranquilidad a la víctima?

‘Mi’ no comprende

Hasta cuándo, en el Perú, las víctimas de violencia de género tienen que ver cómo sus casos duermen en los escritorios del Ministerio Público y del Poder Judicial, o tienen que vivir rogando que la sentencia llegué antes que el fin de la prisión preventiva para no tener que volver a verse amenazadas por sus agresores. Y hasta cuándo la prensa se va a negar a ejercer su papel fiscalizador.

En la lucha contra la violencia de género todos somos protagonistas, todos tenemos un papel para detener su avance. Desde nuestros espacios y posiciones todos debemos colaborar para erradicar malos usos, costumbres y delitos. Y desde los que elegimos el oficio de informar tenemos la responsabilidad no sólo de explicar lo que ocurre, también debemos analizar e interpretar las cosas, así como: interpelar a quien corresponda.

Video ATV

Leer también: Violencia de género, Feminicidio

Profesor de CEPREPUC, Harold Farfán Reto, denunciado por violación y acoso sexual

Y otra vez, la falta de reacción rápida y contundente de la PUCP frente a un caso de violencia de género en sus aulas, provoca la indignación de sus alumnos. TeleoLeo.com ha obtenido, además, el testimonio de otra alumna incómoda por el “seguimiento” del profesor

Este domingo 19 de enero de 2020, Harold Farfán Reto, de 31 años de edad, egresado de la especialidad de Lingüística en la PUCP y profesor de la CEPREPUC, centro preuniversitario de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), fue denunciado por violación sexual TeleoLeo.com intentó hablar con la denunciante, pero declinó dar su testimonio de manera directa: «Por seguridad no aceptaremos ningún tipo de entrevista ni nada externo a lo que pueda ser institucional».

La denuncia fue publicada en la página de Se acabó el silencio: Humanidades PUCP, donde la víctima narró como este profesor se acercó a ella cuando aún era menor de edad. «Lo conocí en un taller de teatro yo tenía 16 años, él se hizo mi amigo, pero insinuaba ser algo más a pesar de mi corta edad y acercándose cada vez más a mí de diferentes formas: entrando a los mismos talleres que yo, invitándome a su casa, abrazándome de la nada, etc».

Harold Farfán Reto dobla la edad a la joven y eso sumado a que él se convirtió en su profesor cuando ingresó a la CEPREPUC, hizo que se consolidará una relación de poder que, según ella, él aprovechó para manipularla emocionalmente, «hasta llegar a establecer un vínculo sexual, siendo yo una menor sin absoluto conocimiento sobre sexualidad y sin protección». Farfán Reto sigue trabajando como profesor en ese centro de la PUPC, ergo: en constante contacto con menores de edad.

La denunciante afirma que en septiembre del 2018 rompió el vínculo con Farfán Reto, quien no contento con ello insistía en contactarla a través de sus redes. «En una oportunidad, me invitó a su casa bajo manipulaciones de acompañarlo a cuidar a su perro y me dio alcohol para luego tener relaciones diciendo que no tenía pareja. Al enterarme de lo contrario, corté toda comunicación con él y busqué reconciliarme conmigo misma después del infierno que pasé por casi dos años».

Historia de una agresión

Pero Farfán Reto no se conformó con la determinación de la joven. «El 13 de abril de 2019, vía twitter, Harold Farfán me contactó ofreciendo ayuda con un trabajo del curso de Argumentación -porque la había pedido yo en redes sociales- le pedí que sea un viernes en la PUCP, pero cambió los planes para que sea un sábado. Me invitó a almorzar y junto con ello una cerveza; pedí la ayuda inmediata para mi trabajo, pero me dijo que lo veríamos después».

A partir de ese momento, las cosas descarrilaron para la joven y ocurrió lo que jamás habría imaginado. Según afirma, Farfán Reto la habría emborrachado y violado.

Luego de lo ocurrido, la joven dice que Farfán Reto la siguió buscando y enviando mensajes a través de sus redes y «stalkeando hasta a mi enamorado para saber de mi paradero pues, la última vez que lo vi, me dijo que “esperaba encontrarme algún día”. Lo bloqueé de todas las redes sociales». Según ella, la violación y los dos años de manipulación constante repercutieron en su autoestima, «integridad y estabilidad emocional generando constantes ataques de pánico y de ansiedad».

Leer también: RENZO TELLO GARCÍA, DE 21 AÑOS DE EDAD, ES INVESTIGADO POR INTENTO DE FEMINICIDIO

Rota por la agresión

La joven afirma también que la agresión sufrida la ha hecho víctima del miedo, la desconfianza y el aislamiento, pero lo más grave es que lo vivido la ha llevado a atentar contra sí misma y le ha dejado secuelas que esperemos un día pueda sanar. «He tenido 4 intentos de suicidio y múltiples autolesiones. En la actualidad y a consecuencia de todo, tengo diagnosticada depresión crónica y estrés post-traumático».

Según esta denunciante, ella no sería la única víctima de la manipulación emocional y de agresión sexual por parte del profesor. «Harold Farfán Reto, egresado de la especialidad de Lingüística en la PUCP, dictó en los salones del colegio Nivel A entre el 2015 y el 2016, en la actualidad enseña en la CEPREPUC, donde estudian chicxs de 15 a 19 años. Posee un perfil depredador hacia menores en situación vulnerable al tener antecedentes de “pulsear” a sus ex alumnas y relacionarse constantemente con menores que él: 13 años menor en dos casos y 7 en uno».

DAEs haz tu trabajo

Los administradores Se acabó el silencio: Humanidades PUCP comparten esta denuncia esperando que la DAEs, Dirección de Asuntos Estudiantiles de la PUCP, «responda y acelere el proceso para tomar las medidas correspondientes». Entre los comentario de la publicación DAEs, a través de Carla Sagastegui, jefa de la oficina de Asuntos Estudiantiles, pide contactarse con la víctima para informarse sobre el caso, pero le contestan que la joven ya les presentó su denuncia en 2019, «pero no le responden».

Leer también: LA PUCP REACCIONA A LA DENUNCIA DE TELEOLEO.COM POR INTENTO DE FEMINICIDIO QUE INVOLUCRA A UNO DE SUS ALUMNOS

Más denuncias

En la misma página otra mujer denuncia que cuando ella era estudiante de la CEPREPUC tuvo a Farfán Reto como profesor y que él la invitó a salir en varias oportunidades, ella no lo aceptó, pero al leer la denuncia por violación se asquea de que él aproveche su posición para abusar de las menores con las que, por su trabajo, mantiene constante contacto.

Otro comentario en el mismo sentido

Acoso denunciado a teleoLeo.com

TeleoLeo.com también pudo contactar con otra exalumna de la CEPREPUC que denunció haber sido acosada por Farfán Reto. «Yo estuve en la Ceprepuc, en el ciclo de marzo a julio de 2017, la profesora de redacción que nos tocó tuvo que retirarse y Harold Farfán Reto la reemplazó […] nos hacía participar, yo era una de las que participa y Harold siempre se acercaba a mi sitio con el afán de hablarme, mi compañero de carpeta se percató de mi incomodidad».

Ella dice que percibía que él no tenía con ella el trato de un profesor con una alumna. «Él se comportaba como si fuera mi amigo, me preguntaba cómo estaba y me saludaba donde me veía. Un día llegó mi cumpleaños y como mi enamorado quería darme una sorpresa, mi amigo le dijo al profesor que me canten el Happy Birthday, me avergoncé mucho sobre todo porque eso pasaba en su clase y cuando tocó la campana de descanso, Farfán Reto se acercó y me dio un beso y un abrazo».

Farfán Reto le preguntó a la joven cuántos años cumplía, 19 ─le dijo ella, «él me dijo que no me diría su edad, pero no se la había preguntado». La joven le explicó a su madre lo ocurrido, el comportamiento del profesor le incomodaba cada día más. «Que el profesor estuviese pendiente de mí siempre me desconcentraba, no me gustaba que estuviese detrás mío viendo todo lo que hacía; incluso mis compañeros de aula comentaban que se acercaba demasiado a mí».

Dejó las clases por su tranquilidad

Debido al acoso del cual se sentía víctima y en pro de poder sacar buenas notas para su ingreso directo a la PUCP, la joven optó por dejar las clases de Farfán Reto. «No asistí a sus últimas clases, tuve que llevar asesorías en un grupo de estudio. No me sentía cómoda llevando la clase con él y además él con su actitud impedía que estuviese tranquila y esas últimas semanas requerían de mi máxima concentración» […] «Yo era de las que participaba mucho en clase , pero dejé de hacerlo por él».

Esta afectada por el comportamiento de Farfán Reto dice que no lo denunció porque no quería que hablarán de ella. «Además, no sabía cómo hacerlo, quizá sentí miedo porque él tenía un cargo; hasta que vi el post de la chica violada y reconocí su modus operandi, “ayudar” a sus alumnas, pero había una razón más. Alguna vez pensé en pedirle asesoría en la redacción para el ensayo que era parte del porcentaje para el ingreso directo a la PUCP, menos mal que me alejé de él».

Esperamos todos que por el bien de la comunidad estudiantil de una de las universidades más prestigiosas del Perú y una de las más caras, también, las autoridades de la PUCP tomen las medidas correspondientes, como son: apartar al profesor Harold Farfán Reto de su cargo de profesor mientras duran las investigaciones y una vez acabadas, se presenten como acusación particular en un posible proceso legal en contra del mismo por violación y acoso sexual.

Víctima de violencia sexual obtiene medidas de protección contra Gerardo Berdejo: su agresor [Vídeo]

Casi dos meses han pasado desde que TeleoLeo.com, a partir una denuncia publicada en #MeTooPerú, recopilase el testimonio de 16 mujeres que denunciaban al activista por violación sexual y tocamientos indebidos

«Ya me siento más tranquila. Ahora no puede ni hablarme. Desde que lo denuncié, temía encontrarme a Gerardo Berdejo en cualquier actividad animalista o vegana de las que participo. Siempre voy con mi hijita y pensaba que se me podía acercar e increparme el haberlo denunciado».

Este viernes 15 de noviembre, la Corte Superior de Lima Norte ha otorgado medidas de protección a una de las 4 mujeres que presentó denuncia formal por tocamientos indebidos en contra del activista animalista y vegano, Gerardo Berdejo. De las 16 mujeres que brindaron su testimonio a teleoLeo.com, dos los denunciaban por violación.

“Violencia psicológica y sexual en la modalidad de tocamientos indebidos”. Esta es la tipificación exacta del delito por el cual se investiga a Gerardo Berdejo debido a la denuncia interpuesta en su contra por Nataly Moscoso.

Leer también: CUATRO MUJERES DENUNCIAN FORMALMENTE AL ACTIVISTA GERARDO BERDEJO CAVAGNARO POR DELITO CONTRA LA LIBERTAD SEXUAL [VÍDEOS]

TESTIMONIOS DE 5 MUJERES QUE DENUNCIAN POR ABUSO SEXUAL AL ACTIVISTA GERARDO BERDEJO CAVAGNARO

TeleoLeo.com habló con Nataly Moscoso respecto a las medidas de protección que le han concedido. Ella fue tocada por Berdejo en un restaurante delante de su pequeña hija.

Medidas de Protección

El que Berdejo haya tocado a Moscoso, incluso, delante de la hija menor de ella sería un agravante que la justicia está tomando en las medidas de protección. La orden también ha sido emitida porque el informe psicológico realizado a la víctima demuestra que se encuentra afectada por lo ocurrido.

La Corte Superior de Lima Norte en las medidas de protección también señala, como siempre, que tanto agresor como víctima deberán recibir tratamiento psicológico. En el caso de Berdejo, agresor, el objetivo del tratamiento será para: «reeducarse en el manejo de la agresividad, control de impulsos y de psicopatías sexuales que se le pudieran diagnosticar».

Policía en acción

Luego de haber sido notificada de las medidas de protección, Nataly Moscoso recibió la visita de efectivos policiales que se acercaron a su domicilio para explicarle en que consistían y manifestarle que en caso de que Berdejo las incumpla les llame de inmediato pues, según el documento, sería detenido, incluso, allanando su domicilio.

¿Voy o no voy?

Como dijo Moscoso en la entrevista concedida a teleoLeo.com, Gerardo Berdejo fue citado a declarar y sólo acudió al tercer llamado de la justicia y ante una posible orden de apercibimiento. Berdejo debe haber aprendido que ante una citación judicial donde eres el denunciado, o vas, o vas, o te llevan.

Otras denuncias

Las otras tres denuncias formales en contra de Berdejo se encuentran, algunas, a la espera de las declaraciones de las víctimas así como de sendas medidas de protección ya solicitadas. Las otras mujeres, las que aún no se atreven a ir a una comisaría a denunciar los abusos de Berdejo, no lo hacen porque temen ser revictimizadas, no creídas y encima expuestas.

Las medidas de protección otorgadas a Nataly Moscoso, han tardado, pero han sido emitidas. El resultado de su examen psicológico y el que haya más mujeres denunciando a Berdejo por conducta sexual abusiva, le permite a los operadores de Justicia corroborar que las denunciantes no mienten y que habría una responsabilidad penal que perseguir. Esto es motivo más que suficiente para que las demás afectadas se empoderen y denuncien.

La PUCP reacciona a la denuncia de teleoLeo.com por intento de feminicidio que involucra a uno de sus alumnos

«El Rectorado de la PUCP, frente a un evento del que ha tenido conocimiento y que involucra a dos de nuestros estudiantes, expresa su indignación y reitera su rechazo ante todo hecho de violencia contra la mujer». El «evento» es el intento de feminicidio por el cual está siendo investigado Renzo Tello García, estudiante de noveno ciclo de la carrera de Derecho de esa universidad.

Veinticuatro horas después que teleoLeo.com publicase la denuncia en contra de Renzo Tello García por intentar acabar con la vida de su expareja, quien también es alumna de la Pontificia Universidad Católica del Perú, la PUCP, por fin, esta casa de estudios se pronuncia al respecto y en un comunicado publicado en pleno día domingo manifiesta que: «La PUCP no tolerará ningún hecho de violencia y actuará siempre protegiendo a su comunidad».

Este sábado 21 de septiembre, teleoLeo.com publicó una nota títulada: Renzo Tello García de 21 años de edad es investigado por intento de feminicidio y en ella, además, de explicar que este alumno de la PUCP había maltratado salvajemente a su expareja ahorcándola, golpéandola, mordiéndola y pellizcándola por todo el cuerpo, daba cuenta de que la universidad no estaba cumpliendo con su Reglamento para la prevención e intervención en los casos de hostigamiento sexual aplicable a estudiantes y docentes.

Según el examen del médico legista, Renzo Tello García le ocasionó 17 lesiones a su expareja. En mi experiencia escribiendo sobre casos de violencia de género, nunca he visto un informe de medicina legal tan extenso.

El documento en cuestión, contempla el «impedimento de acercarse a la víctima» por parte del denunciado, sin embargo, cuando la victima el día 11 de septiembre solicitó medidas de protección a la universidad, ellos le respondieron que esas medidas no contemplarían la suspensión de la asistencia a clase de Tello García, porque no podían vulnerar su derecho a la educación. Y con esta respuesta dejaban desprotegida a la víctima pues comparte cursos y, en consecuencia, aula con su agresor.

«Además de los procesos que corresponden como consecuencia de la denuncias interpuestas ante las instituciones del Estado, la PUCP cuenta con los canales institucionales para realizar las denuncias que permitan proteger a las víctimas y actuar con la celeridad que estos casos ameritan», dice el comunicado emitido hace unas horas por la universidad, sin embargo, a pesar de que la víctima acudió a los canales institucionales mentados, la celeridad para decidir en un caso tan grave ha tardado 11 días y haber hecho publica la denuncia.

«La institución aplicará de inmediato medidas adicionales de excepción para evitar que nuestras estudiantes sean expuestas a toda situación de vulnerabilidad». En verdad, no es necesario que la PUCP tome ninguna medida adicional de excepción, sólo basta con que cumpla su propio reglamento y que sea coherente con lo expresado en el artículo publicado por el Vicerrectorado Académico titulado: Acoso y violencia sexual: las universidades deben avanzar más rápido

«Es un deber de las universidades sentar una posición clara con respecto al enfoque de género y tomar iniciativas firmes para prevenir y combatir la violencia de género». (Tomado del artículo del Vicerrectorado Académico mencionado en el párrafo anterior)

En ese mismo artículo, que da cuenta de los resultados de una investigación sobre el rol de las universidades Latinoamericanas en los casos de hostigamiento sexual y analiza los problemas de acoso y violencia sexual en las mismas, la PUCP menciona que es una de las universidades peruanas que cuenta con protocolos para atender estos temas.

«Si nos detenemos en el caso peruano, la investigación recoge que 3 de las 6 universidades investigadas, cuentan con protocolos de fácil acceso (Universidad de San Martín de Porres, Pontificia Universidad Católica del Perú y Universidad Nacional Mayor de San Marcos)».

Leer aquí el comunicado integro de la PUCP: Tolerancia cero frente a la violencia contra la mujer en la PUCP

Testimonios de 5 mujeres que denuncian por abuso sexual al activista Gerardo Berdejo Cavagnaro

Gerardo Berdejo Cavagnaro, arquitecto, cofundador del Proyecto Libertad para la protección de animales, activista vegano, gerente general del restaurant “Coma y Punto” y profesor del instituto Cibertec, ha sido denunciado en teleoLeo.com por abuso sexual. Cinco mujeres se atrevieron a dar su testimonio luego la primera denuncia publicada en la página #MeToo-Perú.

Abriendo la caja de los truenos

«Yo conocí a Berdejo en un grupo de activismo vegano, él es de los mayores, para mí era un ejemplo. Hasta ha participado en talleres de capacitación para nuevos activistas. Siempre demuestra su amplio conocimiento en distintos temas. Se le percibe como una persona centrada, inteligente […] Creí que estaba a salvo y podía confiar en todas las personas del grupo, pues al tener la ética como base, de cual él habla mucho, pues todos serían buenas personas, pero él no lo es» ─dice la denunciante que comenzó todo con su testimonio en #Metoo Perú.

«Voy a explicártelo todo, con más detalle de lo que hice en mi denuncia inicial en #MeToo» ─dijo ella a teleoLeo.com. Lamentablemente, el abuso de Berdejo no era el primero que había vivido. «Yo he sido víctima de abuso sexual antes, llevo tratamiento psicológico y psiquiátrico y él lo sabía. Yo nunca desconfié de sus manera cariñosa de tratar porque como ha viajado y vivido fuera, pues pensaba que era así por eso. Él me daba abrazos muy “sostenedores”, pero luego fui notando que no era igual con todo mundo».

Según ella, Berdejo la invitó un día a su casa para que lo ayude con su trabajo, aceptó porque el la necesitaba y porque no sospechó nada malo. «Al acabar de almorzar se sentó muy cerca y me abrazó, yo no dije nada, no quería que se sienta mal, me seguía abrazando, mientras yo intentaba alejarme, me comenzó a besar la mejilla, de pronto me volteó la cara y me besó en la boca, me sorprendí y volteé, no dije nada, pensé que quizá lo había imaginado».

Pero la cosa no quedó ahí. «Berdejo colocó su mano en mi pierna, cerca a mi vagina, puso mi pierna sobre la de él, no sabía cómo quitarla sin que se dé cuenta. Me volvió a besar, le dije que tenia que irme, que tenía cosas que hacer, me dijo que me quede. Sentí su mano en mi cadera, me besó de nuevo, me paré diciendo que era tarde; me abrazo por detrás, besándome el cuello mientras me tocaba el vientre. Yo me quería ir, pero me volteó y me puso contra la pared frente a él, ahí fue cuando quiso poner su miembro entre mis piernas, a la altura de mi vagina».

Ella confiesa que se sintió profundamente asqueada, estaba volviendo a ocurrir, estaban volviendo a abusar de ella. «Me dio asco, me desesperé, pero no quería que sepa que estaba asustada; le repetí que debía irme. Me preguntó cuando iba a volver, le dije que tenía que ver mis horarios. Me acompañó al paradero. Al llegar a casa sentía tanto asco de mí misma que me bañe con agua fría. Toda esa semana me volví a autolesionar, recuerdo que en una crisis llegué a hacerme más de 100 cortes en una noche».

Según ella Gerardo Berdejo Cavagnaro no entiende el daño que hace al abusar de las mujeres. «Él no es consciente del mal que me hizo, creo que piensa que porque era amable tenía derecho sobre mí. Él sabía que yo era vulnerable y se aprovecho de eso». Y no es extraño, los depredadores sexuales buscan justamente personas frágiles, a las cuales seducen a través del cariño, de la cercanía, y una vez ha establecido un vínculo de confianza se quitan la piel de cordero y dejan al descubierto al lobo deseoso de someter y de demostrar su poder.

También leer: CUATRO MUJERES DENUNCIAN FORMALMENTE AL ACTIVISTA GERARDO BERDEJO CAVAGNARO POR DELITO CONTRA LA LIBERTAD SEXUAL [VÍDEOS]

Inmediatamente que este testimonio fue publicado en #MeToo-Perú, Berdejo intentó desprestigiar a esta joven diciendo que su denuncia era falsa y eso provocó la reacción en cadena de otras mujeres. En las siguientes horas, teleoLeo.com recogió varios testimonios, ellas sólo querían dejar patente que la denuncia era real porque también habían sido sus víctimas.

«Gerardo me hizo lo mismo»

«Fui a su casa, habíamos quedado para conversar y almorzar, era la primera vez que lo veía a solas. Todo empezó normal, conversamos y hasta ahí todo bien. Sin embargo después de un rato me paré a ver algo que llamó mi atención. El se paró, se acercó y sobó su miembro detrás mío». Ella es otra de las mujeres que desde este miércoles 11 de septiembre denuncian por abuso sexual a Gerardo Berdejo Cavagnaro.

Este es otros de los testimonios que TeleoLeo.com ha recibido de varias mujeres que acusan a Berdejo por abuso sexual. «Yo me quedé helada» ─dice la denunciante. «No sabía si lo que pasaba era real, o no, estaba confundida; luego de eso fuimos a la cocina, me puse de espaldas a la pared para evitar que me tocase, seguimos conversando. Él sabía que yo sufro de depresión, me preguntó cómo estaba, le dije ─bien, en ese momento se acercó, me tomo por la cintura y me dijo ─¿segura que estás bien?, me arrinconó contra la pared, no sabía qué hacer, me congelé, me asusté».

Ella dice que luchó y logró zafarse. «Me alejé y me crucé de brazos, luego nos sentamos en la sala a comer, él recibió una llamada y yo me abracé a Olivia, su perrita, cuanto más me rodeaba con su brazo, más me aferraba a la perrita; me puso la mano sobre la pierna varias veces, la situación era absolutamente incómoda, así que le dije que tenía que irme y aunque insistía, le repetí que tenía que irme. Me sentí culpable pues un ex enamorado mío me decía que no debía ir a la casa de un hombre yo sola sin que esté su pareja»

Esta recomendación hizo que ella se sintiese tan avergonzada, que no le contó a nadie lo ocurrido, salvo a una amiga. «Estuve bastante tiempo negándome a la idea de que había sido víctima de un abuso». Esta reacción es normal, la mayoría de mujeres víctimas de abuso sexual, siente que ha sido su culpa porque nos educan diciéndonos que nos violan por como nos vestimos, hablamos o incluso por como reímos; en definitiva, nos crían pensando que somos la tentación y por ende las responsables de los abusos cometidos contras nuestros cuerpos.

«Yo también fui abusada»

«Conozco a Gerardo Berdejo desde el incendio de Cantagallo. Yo fui como voluntaria para ayudar a los animalitos, él estaba allí; luego me agregó a Facebook, me parecía alguien respetable por su activismo» […] «Un día me invito a su restaurante, “Coma y punto”, que acababa de inaugurar, llegue un poco tarde porque estaba ocupada, pero no quería fallarle, lo consideraba mi amigo. Cuando llegue estaba cerrando, me hizo pasar y cerró; me invitó algo de comer y comenzó a acercarse mucho» ─dijo una tercera denunciante a teleoLeo.com

«Su extrema cercanía me incomodó así que pensé en irme, él insistió en que me quedará. Terminé de comer, él apagó las luces, me puso contra una mesa, comenzó a besarme, intentaba quitarme la ropa, yo le decía que no, pero él seguía. Luego me volteó, sacó su pene y comenzó a frotarse en mí. Forcejeamos, no paraba de intentar quitarme la ropa» […] «Estaba muy asustada, le recriminaba lo que me hacía si tenía novia y me dijo que tenían una relación abierta». Pero, ¿tener una relación abierta da derecho a abusar de quien no quiere tener sexo?

Según ella, Gerardo ni siquiera utilizó preservativo. «Le pregunte por qué ni siquiera se cuidaba, me dijo ─no pasa nada porque me han hecho la vasectomia, yo le dije que también había enfermedades de trasmisión sexual, pero él dijo que no me preocupe que él estaba sano. Luego de esa conversación seguí forcejeando hasta que me soltó, pero cerca a la puerta intentó otra vez abrazarme por detrás y cuando logré pararlo e irme me sentí culpable por haber aceptado estar a solas con él».

Esta mujer también afirma que cuando conoció a Berdejo no estaba bien emocionalmente y él lo sabía. «Tenía problemas con mis padres y con un ex que quería denunciarme por difamación luego de haberlo denunciado por golpearme». Ella es otra de las víctimas propicias de este señor que con todas las denuncias en su contra confirmaría el perfil de depredador sexual. «Nunca lo denuncié porque él es muy respetado en la comunidad animalista, pero ahora que veo más denuncias me animo a hacerlo».

TeleoLeo.com también recibió unas capturas de pantalla de una cuenta de Fecebook creada para denunciar a Gerardo Berdejo Cavagnaro

Una más en #MeToo-Perú

Este jueves, el portal #MeToo Perú publicó una nueva denuncia, otra joven denunciaba a Gerardo Berdejo Cavagnaro. «Hace dos años, apróximadamente, entré al grupo Lima Vegan, él fue una de las primeras personas que me habló porque era el administrador. Yo no conocía a nadie de ese grupo y él se ganó mi confianza rápidamente. Después de unas semanas me propuso enseñarme recetas veganas, y yo tonta, le creí. Fui a verlo creyendo que en verdad me daría una clase, pero nunca hubo una olla cerca».

La joven dice que tomaron algo y que como había química entre los dos no lo rechazó cuando la besó, pero cuando quiso parar él no la escuchó. «Comenzó a tocarme, yo no quería, pero él insistía y cedí. Dejé que me tocara, que me quitara parte de la ropa, yo le decía que no, lo detuve varias veces, pero tuve miedo, estaba sola en un lugar desconocido con un hombre mucho más grande y más fuerte que yo» […] «Tenía todas las de perder. Recordé un programa policial donde decían que en casos así era mejor no intentar escapar para evitar mayor violencia».

Ella dice, además, que tuvo mucho medio y que él logró violarla. «Finalmente estuvo dentro de mí unos minutos hasta que alguien tocó la puerta y pude vestirme. Yo estaba muy nerviosa, dije que debía irme. Él seguía insistiendo en que me quedase, pero me dejo ir».

Ella es otra de las víctimas de Berdejo que se siente culpable por haber sido abusada. «Durante mucho tiempo he cargado con la culpa y con el miedo de ser juzgada por estar en un lugar a solas con un hombre. Sé que muchos dirán que sabía a qué iba, que me lo busqué, además, no iban a creerme porque era su palabra contra la mía, pero él es así. A todas nos dice que tiene una relación abierta con su pareja y se gana el cariño y la confianza por ser una persona relativamente importante». Otra vez el lobo disfrazado de cordero amigable.

Como las demás víctimas de Berdejo, ella dice que ahora se atreva a hablar porque no es la única que ha sido abusada por él. «Hoy me atrevo a contarlo para que las otras víctimas no se sientan solas. Yo les creo porque yo lo viví».

Eyectado

Lima Vegan, el grupo mencionado por esta última víctima, es una página de Facebook de gente vegana de la que Gerardo Berdejo Castagnaro era administrador hasta este 11 de septiembre. A raíz de la primera denuncia publicada en #MeToo Perú y de la que ellos también se hicieron eco, Berdejo fue expulsado de ese espacio y además han publicado un comunicado en el que se han puesto al lado de las víctimas.

Mutis

TeleoLeo.com también intentó obtener alguna respuesta de Berdejo a través de su buzón de Facebook. El ‘check’ en color azul al lado de la imagen demuestra que ha visto mi mensaje pero no lo ha respondido.

Pronunciamiento

La colectiva Paro Internacional de Mujeres-Perú, a través de su página de Fecebook ha hecho publico un pronunciamiento en contra de los abusos cometidos por Gerardo Berdejo Cavagnaro y solicita firmas para lograr que sea despedido de su trabajo como profesor de Cibertec, instituto de enseñanza de informática donde el activista podría estar en constante contacto con potenciales víctimas.

¿La libertad de los animales vale más que la libertad de las mujeres?

En la información de la página Proyecto Libertad, de la cual Berdejo es administrador, se afirma que se trata de «una organización que trabaja por lograr respeto para todos los animales a través de investigaciones que sacan a la luz lo que la industria oculta a la sociedad. A la par desarrollamos una labor educativa que muestra el lado positivo de respetarnos los unos a los otros». Si Berdejo hubiese hablado conmigo, le habría preguntado, cómo esto de «respetarnos los unos a los otros» encaja con abusar sexualmente de las mujeres vulnerables a su alcance.

También leer: CUATRO MUJERES DENUNCIAN FORMALMENTE AL ACTIVISTA GERARDO BERDEJO CAVAGNARO POR DELITO CONTRA LA LIBERTAD SEXUAL [VÍDEOS]