“Velo por los más vulnerables… sus menores hijas”. Dijo la reclutadora de ANYPSA a una madre al rechazar contratarla, pese a calificar para el puesto

En un ¿exceso de empatía? la encargada de selección de personal, para la conocida empresa de pintura peruana, y en previsión de una posible denuncia por discriminación, culpa a la candidata de falta de comprensión auditiva [VÍDEO]

─¿Eres soltera?

─ No, tengo pareja y dos niñas, una de 11 años y la otra de 7 meses.

─Uy, me da mucha pena porque el gerente del área correspondiente pide una mujer soltera porque las madres piden permisos por sus hijos.

Ella encontró un anuncio de trabajo, en una página online, buscaban asistente de importaciones, «leí todo y pensé, esto es para mi y encima cerca de casa». De inmediato envió su curriculum y la llamada esperada llegó. «La reclutadora me llamó, hablamos sobre mi experiencia laboral, me dijo que la entrevista sería el lunes 7 de septiembre a las 8 de la mañana y que me enviaría los detalles más tarde».

Además, le dijeron que debía ir vestida formal y con una buena mascarilla, pero antes de colgar, la reclutadora le preguntó si tenía hijos. «Sí, tengo dos niñas ─le dije─ y contestó que lamentablemente el gerente del área quería mujeres solteras porque las madres pedían muchos permisos por sus hijos. Le dije que desde los 19 años trabajo y que siempre he tenido apoyo familiar, incluso, para estudiar y trabajar a la vez».

¿Apoyo en casa?

Luego, según afirma ella, la reclutadora le preguntó con quién vivía, «con mis padres» ─contestó. «¿Y en qué trabajan tus padres y tu pareja?», fue la siguiente pregunta. «Le dije en que trabajaban mis padres y además, que mi pareja hace teletrabajo y que por eso mi situación familiar nunca ha sido impedimento para desarrollar mi trabajo, ni tampoco he tenido necesidad de pedir permisos por mis hijas».

La reclutadora le dijo que explicaría eso para ver si el gerente cambiaba de idea y que la llamaría en las próximas horas. «Al no llamarme, la volví a llamar, para saber si ya no me estaban tomando en cuenta, o ya me habían descartado por ser madre; pero no me contestó. El sábado insistí más que nada porque la cita era a las 8 de la mañana y quería saber cómo organizar mi día».

A la espera de respuesta

La reclutadora le contestó que le daría una respuesta a las 2 de la tarde. Y llegaron las 2, y las 3, y las 4, y a las 4:07 le envió un mensaje disculpándose pues ya no la consideraban para el puesto porque «las postulantes deben ser solteras por el tema de permisos». O sea, en un país donde las mujeres no pueden decidir libremente el momento en el que más les conviene la maternidad, ser madre impide que se las contrate.

Redes sociales al rescate

Ella, indignada porque le decían que por ser madre no estaba siendo considerada para un trabajo, para el que siente estar hecha y para el cual tiene años de experiencia, ejerciendo su derecho al pataleo, escribió en sus redes explicando la experiencia. Las respuestas de solidaridad no se hicieron esperar, incluso SUNAFIL (Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral) se puso en contacto con ella para investigar el caso.

La Constitución peruana contempla una protección especial a la madre trabajadora. La Ley N° 30709 y el Decreto Supremo N° 002-2018-TR señalan que el potencial empleador no puede solicitar a las candidatas a un puesto de trabajo hacerse una prueba de embarazo. Proscriben el despido o no renovación de contrato por motivos vinculados con la condición de que las trabajadoras están embarazadas o en período de lactancia. La Ley N° 26772 considera ilegal discriminar a la trabajadora gestante cuando postula a un empleo.

https://elperuano.pe/noticia-oit-y-proteccion-de-maternidad-86683.aspx

Veinticuatro horas después y al ver la repercusión de haber discriminado a la postulante a un cargo por el hecho de ser madre y sabiendo que esto además podría ser sancionable, la reclutadora llamó por teléfono y le envió un mensaje en el que volvía a disculparse, pero le decía que la había malentendido, que la empresa «velaba por el cumplimiento y protección de los más vulnerables […] sus menores hijas»

Otro día joven

Ella, la mujer que postuló al cargo para asistenta de importaciones dice que a pesar que la empresa en esta última comunicación le ofreció realizarle la entrevista, ya no quiso ir porque la relación no había comenzado bien y sentía que le ofrecían recibirla sólo por cumplir y que ir sería una pérdida de tiempo. Este caso no sólo está en manos de la SUNAFIL, también lo está en las del MIMP, que ya han brindado asesoría legal a la madre rechazada.

TeleoLeo.com recabo el testimonio de este postulante a ANYPSA

TeleoLeo.com también intentó hablar con la reclutadora de ANYPSA, sin embargo, a pesar de haber visto el mensaje el día miércoles 9 de septiembre, hasta la publicación de esta nota no obtuvimos respuesta.

Antes y después

Luego de que la denuncia publica corriese como reguero de pólvora, ANYPSA hizo cambios substanciales a su anuncio de reclutamiento, uno de ellos fue el del perfil.

Antes

Cuando ANYPSA publicó el anuncio buscando asistente de importaciones, una de las exigencias en la página era que quienes respondieran fuesen “sólo damas de entre 27 y 32 años“. Me pregunto si la empresa no sabe que muchas mujeres a esa edad ya son madres y que también trabajan.

Después

El 9 de septiembre, 4 días luego de la denuncia, ANYPSA retiro la exigencia: “solo para damas”.

También hubo cambios al horario laboral

Antes

En el primer anuncio ANYPSA consignaba una jornada laboral de 10 horas, de lunes a viernes, y de 6 horas los días sábados, con lo cual la semana laboral estaba compuesta era de 56 horas.

Según la legislación laboral peruana la jornada laboral es de 8 horas, pasado ese tiempo se considera horas extras y no son ordinarias sino extraordinarias y se pagan como tal. Además, la semana laboral es de 48 horas.

Después

Luego de la denuncia publica y de que SUNAFIL tómase el caso en sus manos, ANYPSA corrigió el anuncio y ‘omitió’ la colocación del horario de trabajo.

Dejo esto por aquí a ver si ANYPSA se entera un poquito de la infracción cometida.

“Artículo 5.- La entidad empleadora garantiza un trato digno, un clima laboral con base en el respeto y la no discriminación, la compatibilidad de vida personal, familiar y laboral. Se garantiza particularmente la prevención y sanción del hostigamiento sexual, para estos casos se aplica las medidas establecidas en la Ley 27942, Ley de Prevención y Sanción del Hostigamiento Sexual”.

LEY QUE PROHÍBE LA DISCRIMINACIÓN REMUNERATIVA ENTRE VARONES Y MUJERES (Ley N° 30709, aprobada en 2017)

«No tuve la intención» […] «Muchas fuerzas y vibras», le dijo después de violarla [VÍDEO]

Sólo sí es sí y eso debería ser ley. Para tener sexo con alguien, el consentimiento expreso es primordial. Una mujer en estado de ebriedad o drogada no está en capacidad de decidir porque sus sentidos están alterados. Según el Código Penal peruano, “tener sexo con alguien impedido de dar su libre consentimiento” se pena con entre 20 y 26 años de prisión

«He tenido que sacar todos los espejos de mi cuarto porque no me gusta verme, la relación con mi cuerpo ha cambiado, estoy descuidada no puedo ni ducharme. No me gusta tocarme, ni verme, cuando me arreglo es porque me obligo a hacerlo». Ella asegura haber sido violada por un compañero de estudios, él le pidió disculpas y le deseo fuerza para superar lo ocurrido. Sin embargo, ahora lo niega todo y amenaza con demandarla por provocarle «daño emocional a él y a su familia».

«Íbamos por un camino de piedras de Bajada Balta, no había mucha gente, él me sostenía porque yo no podía ni caminar, en un momento sentí un golpe en la cabeza, caí al suelo, hacia atrás y él se puso encima mío. Yo estaba muy mareada y no podía resistirme, él me bajó el pantalón y me penetró por la fuerza, me dolió. Recuerdo que yo simplemente me quede quieta, luego él se levantó, se rió y me dijo algo como: “Eres la cagada China”».

Hechos

La madrugada del 9 de febrero entre las 3 y las 4 de la mañana ella afirma haber sido violada por Giancarlos Baldeón Ríos. “La tarde del 8 de febrero me reuní con unos amigos en miraflores, estuvimos bebiendo en la playa, tranquilos; Giancarlos sugirió que fuéramos en su casa, que está cerca, fuimos y seguimos bebiendo. Se nos unieron dos personas más, luego sugerí que volviéramos a la playa, todos dijeron que ya era muy tarde, que debían irse. Giancarlos dijo que iría conmigo».

Ella y Baldeón Ríos son compañeros en la Universidad Jaime Bausate y Meza, ambos estudian periodismo. «Yo tomo medicación y ademaś estaba ebria, por eso no podía caminar al volver a la playa. Recuerdo todo entrecortado. Recuerdo que cuando se puso encima mío yo no podía moverme y cuando terminó me jaló para levantarme como si fuera cualquier cosa. No recuerdo si yo me levante el pantalón, o fue él. Luego me sujetó para llevarme a su casa y me dejó en el sofá».

Ella asegura haberse quedado dormida, luego él la despertó para acompañarla a tomar el autobús para irse a su casa. «Aún mareada fui con él al paradero, esperamos, me dio dos soles para mi pasaje, subí al carro y regrese a mi casa. Me eché en mi cama y dormí todo el día, no le dije nada a nadie, en ese momento no recordaba nada de lo ocurrido, aún estaba bajo los efectos del alcohol y de la medicación. Sólo sé que dormí todo el día».

Contusión cerebral

El día 10 de febrero, ella tenía una cita médica, su madre la había concertado previamente pues temía que tuviese anemia. «Fui con mi mamá y me dolía la cabeza de una manera extraña, el médico me revisó, “tienes una contusión” ─me dijo. En ese momento recordé el golpe. Cuando regresé a mi casa fui a ducharme y vi algo extraño en mi ropa interior, le dejé un mensaje a una amiga, le dije que creía que me había pasado algo. Me metí a la ducha y sentí cosas feas».

Ella dice que su cuerpo le resultaba extraño, que le molestaba tocarse mientras se bañaba y esa sensación fue en aumento. «Cuando me toqué los genitales sentí asco y me pusé a llorar, fue ahí que comencé a procesar lo que pasó y comencé a pensar en qué debía hacer. Me sentí muy mal. Tenía que salir porque había quedado con unos amigos con anterioridad, pero no podía, no quería ni mirarme al espejo, ni nada. Cuando mi amiga me contestó me dijo: “No te hagas historias”».

En ese momento ella pensó que nadie le creería y eso la afectó mucho, asegura. «Ya no pude salir, me sentía destrozada, estuve encerrada en casa durante una semana, cerré todas mis redes sociales, pensé que así, alejándome, todo pasaría, pero no. Sentía que quería arrancarme la piel, seguía sintiendo asco de mi imagen en los espejos, tuve que sacar todos los que tenía en mi habitación. Incluso ahora, luego de 6 meses de haber sido violada, no me gusta verme, ya no me gustaba mi cuerpo».

Hospitalizada

Y la sensación de disgusto con ella misma, lejos de desaparecer, se incrementó. «Un día me metí bajo la ducha helada con ropa, para entonces ya había vuelto a autolesionarme, hacía dos años que no lo hacía, cuando mi madre me vio toda mojada y llorando supo que algo pasaba y me llevó a emergencias del hospital Larco Herrera; al médico le conté lo que me había pasado y me dijo que lo mejor era que me quedase allí para observarme. Estuve un día y medio internada».

En el hospital psiquiátrico ella estaba ingresada con mujeres que tenían trastornos graves y eso la asustaba. «Se acercaban, me decían cosas y me daba miedo, las enfermeras me decían “no pasa nada”, pero el hecho de que todo el tiempo me tuviesen sedada, haciéndome duchar delante de las enfermeras ─a pesar, de la mala relación con mi cuerpo─ y tener que comer con personas que decían incoherencias me asustaba, así que pedí mi alta. Mis padres me recogieron y les conté todo».

Sanar como prioridad

La reacción de su madre fue protegerla, ella es paciente psiquiátrica y cuidarla era prioritario. «Ella se centró en mi salud mental, no pensamos en denunciar porque iba a ser muy duro. Al dejar el hospital el médico me dijo que me hiciera una prueba de embarazo, menos mal, que salió negativa. Muy enfadada y triste por lo que me había hecho Giancarlos, le escribí y le reclamé; él me pidió disculpas, me dijo que no había querido hacerme daño y me deseo lo mejor».

En esos mensajes ella le dijo que le había arruinado la vida. «Le dije que no lo iba a denunciar, pero que por su culpa había estado ingresada como si fuera una loca, que no sabía todo el daño que me había hecho, que me había destrozado la vida y él dijo que lo sentía, le echó la culpa al alcohol y me dijo que pensaba que los dos queríamos lo mismo porque yo le dije para ir a la playa. Yo quería ir, sí; pero nunca le dije que quería que sucediera nada entre nosotros»

Ella le preguntó por qué tenía un golpe en la cabeza si según él los dos querían “lo mismo”. «Tengo una contusión diagnosticada por un médico, me quiero morir ─le dije─ y él se seguía disculpando. Luego me enteré que él ya había hecho esto con otras chicas, que nunca había llegado tan lejos, pero que cuando se emborrachaba había intentado meterle mano a sus amigas. A una compañera también la había intentado besar estando borracho».

Baldeón envía sus disculpas a la joven a través de un mensaje de whatsapp y en el texto acepta haberle hecho daño

Y dice así: En serio lo siento […] no tuve la intención de que eso sucediera» […] «espero algún día puedas perdonarme y creerme que no quise aprovecharme». Y a continuación, la frase más curiosa, por cínica, del mensaje : «Lo siento mucho y se me permites desearte muchas fuerzas para que logres superar todo esto». Y por si a la agraviada no le quedó claro, la vuelve a animar: «Muchas fuerzas y vibras».

72 horas para rectificarse

Y aunque en el mensaje Baldeón dice: «Y pues me tocará pagar por el daño causado, de eso no tengo dudas», luego de que ella publicase su caso en la página Bausate sin acoso, vía carta notarial, él lo niega todo. Habla de relación sexual consentida, dice que fue ella quien se le insinuó y menciona el daño emocional que le ha causado la acusación, a él y a su familia. Además amenaza con demandarla penalmente si no retira la denuncia policial y le exige que le envié una carta notarial retractándose.

Ella denuncia

Aunque ella en un primer momento le aseguró a Baldeón que no lo denunciaría, finalmente, lo denunció. ¿Qué la hizo cambiar de idea?: «Mi exenamorado se enteró, citó a Giancarlos, le reclamó y se pelearon». Debido al incidente, Baldeón presentó denuncia, en ese momento ella pensó que debía proceder. «No era justo que yo no lo denunciase por violarme y él denunciara a quien me defendía, además, pensé que podía volver a hacer lo mismo con otras chicas».

Según la policía, la denuncia en contra de Giancarlos Baldeón Ríos es por: Violación de la libertad sexual a persona en incapacidad de resistencia

CEM: cerrado por pandemia

«Yo lo denuncié a mediados de agosto. Fui a Fiscalía de la Nación y me trataron horrible, me dijeron que no me iban a atender por la pandemia, pregunté si no me iban a tomar la denuncia por abuso sexual y me dijeron “entiende que nadie te va atender” y me cerraron la puerta en la cara». En busca de orientación, ella recurrió a la ONG feminista Flora Tristán, allí le aconsejaron denunciar en la comisaría de San Isidro, «porque tiene jurisdicción sobre miraflores» ─le dijeron.

Pero, a causa de la pandemia, el CEM de la comisaría de San Isidro tampoco estaba funcionando. «El policía que me atendió me dijo que como ya había pasado un tiempo, mejor denunciase en la DEPINCRI de la comisaría de miraflores. Y sí, allí recién pude denunciar». Dos días después pasó el examen en el Instituto Médico Legal y ahora está a la espera de la prueba psicológica.

«El examen médico fue revictimizador. Estaba sola, me senté allí y la doctora me tocó, no me gustaba porque aún estoy con el trauma, también me dolía. Ella me decía que si yo no hacía las cosas bien ella diría que no había colaborado. Me arañé los brazos para no gritar, pero ella me hacía daño al revisarme, a pesar, que con el tiempo transcurrido no iba a encontrar lesiones. Cuando salí me senté a llorar en la sala de espera y los policías me votaron.».

─Ella

Testimonio de la denunciante en teleoLeo.com

Rota

«Yo ahora estoy muy mal emocionalmente, todo el día me la pasó llorando, porque veo que todos los que eran mis amigos hacen comentarios horribles hacia mi, como si yo fuera una persona promiscua, que se lo buscó. También hacen comentarios sobre mi salud mental. Ahora no estudio ni trabajo y todo el mundo me pasa mensajes que dicen que ya saben que soy yo la que he denunciado .Y él le dice a todos que soy una paciente del Larco Herrera y según él eso invalida mi denuncia».

Pero al contrario, desprestigiar a la denunciante por ser una paciente psiquiátrica sería contraproducente y de hacerlo, pone más culpa sobre el denunciado. Si Giancarlos Baldeón Ríos sabía que ella podría no ser una persona lúcida por padecer alguna anomalía psíquica, él estaría asumiendo haber tenido relaciones sexuales con alguien “impedida de dar su libre consentimiento“, lo cual según el Código Penal peruano se pena con más de 20 años de prisión.

Código Penal Artículo 172.- Violación de persona en incapacidad de dar su libre consentimiento

El que tiene acceso carnal con una persona por vía vaginal, anal o bucal o realiza cualquier otro acto análogo con la introducción de un objeto o parte del cuerpo por alguna de las dos primeras vías, conociendo que está impedida de dar su libre consentimiento por sufrir de anomalía psíquica, grave alteración de la conciencia, retardo mental o que se encuentra en incapacidad de resistir, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de veinte ni mayor de veintiséis años.

Él denuncia

Por su parte, Baldeón denunció al exenamorado de la agraviada asegurando haber sido secuestrado, torturado y agredido por él y otras personas. En la carta notarial enviada por Baldeón a la agraviada, se refiere a este hecho y la acusa de ser la autora intelectual de la agresión y le dice que los ha denunciado por “lesiones graves”, que según afirma podrían haberle costado la vida. Además afirma que todo podría ser para «sacar provecho económico contra mi persona y mi familia».

Entrevista imposible

TeleoLeo.com intentó entrevistar a Giancarlos Baldeón Ríos. Varios días después Baldeón contestó: «Alguna información del caso entrevistarse con mi abogado». Y el abogado cuando contestó, entre otras cosas, dijo: «Señorita no tiene porque entrevistarme, el caso está en investigación» […]. «A la señorita ya le hemos enviado una carta notarial» […] «Y que sea la última vez que está llamando al señor, lo están hostigando» […] «Usted no es nadie para hacer ninguna pregunta».

81% de niñas, niños y adolescentes peruanos dice necesitar apoyo psicológico [VIDEO]

“Nuestros derechos importan: niñas y adolescentes luchando en el contexto del COVID 19”, es la investigación elaborada por Girl Gov Perú en Acción, donde los adultos pueden leer cómo afecta la pandemia y el confinamiento a este sector del país: «No confiamos en la policía» es una de las conclusiones del estudio

«A falta de acción por parte del Estado, las adolescentes de esta colectiva hemos realizado un arduo proceso de investigación, de 4 meses aproximadamente con más de 150 horas invertidas. Ante la crítica situación, que nos ha afectado directamente durante el proceso de ejecución de medidas tomadas por el Estado frente al COVID 19, nos vemos en la urgencia de tomar acción por nuestros propios medios».

Veintitrés adolescentes peruanas que se reconocen como privilegiadas por tener acceso a internet y a educación en el Perú, han invertido 4 meses de su vida para investigar cómo la pandemia ha afectado a niñas, niños y adolescentes. Ellas son jóvenes que participaron del programa Girl Gov Perú, programa de empoderamiento y liderazgo político para niñas y adolescentes entre 13 y 17 años de edad, que cursan estudios secundarios.

«Nosotras somos parte de la primera promoción de Girl Gov y durante la pandemia nos reunimos de virtualmente para hacer algo. Llegamos a la conclusión que debíamos visibilizar nuestra situación durante la pandemia». Para analizar cómo les afectaba el confinamiento reconocieron que su experiencia no era la única, que las y los chicos del interior del país vivían una realidad completamente diferente y su voz también debía oírse.

Así que se pusieron manos a la obra, identificaron los problemas que más les afectan: educación, salud mental, violencia sexual y necesidades básicas; y elaboraron un cuestionario que han respondido 259 niñas, niños y adolescentes ─entre 12 y 18 años de edad─ de 25 regiones del país. Luego procesaron los datos y elaboraron el informe  “Nuestros derechos importan: niñas y adolescentes luchando en el contexto del COVID 19”.

En esta investigación, las Girl Gov Perú en Acción han identificado que durante el confinamiento por la pandemia, el 35% de los jóvenes participantes decía haber tenido problemas de ansiedad; más del 25% denunció haber sido maltratado física y psicológicamente y la mayoría de dijo: «No confiamos en la policía porque no nos cuidan». Además el 81% manifestó que necesitaba apoyo psicológico.

Ellas también hablan de cómo la pandemia ha afectado a la educación y cuáles han sido las carencias que las niñas, niños y adolescentes de todo el Perú han enfrentado durante este tiempo. Además sugieren que la plataforma “Yo aprendo en Casa” sea un vehículo para difundir las vías a través de las cuales lxs menores pueden denunciar si están siendo víctimas de cualquier situación de violencia.

TeleoLeo.com tuvo el privilegio de conversar con parte de las Girl Gov en Acción: Marcela, Rosalyn, Jimena, Alejandra, Andrea, Milene, Sandra y Mia; y fue realmente grato poder escucharlas, poder aprender de ellas, poder entender parte de la problemática de nuestros jóvenes y poder compartir sus reflexiones, de manera tan distendida que en algún momento la broma no faltó, ‘mea culpa’.

Ojalá, las autoridades que han recibido la investigación elaborada por Girl Gov en Acción, tomen en cuenta su inquietudes y necesidades y, sobre todo, tome en cuenta a este importante sector de la población al momento de elaborar políticas en su beneficio. Como dijo Andrea: «Dicen vamos a trabajar por los adolescentes y se reúnen señores de 45 años que hace tiempo que no lo son y ni siquiera saben lo que es ser adolescente hoy».

También leer: Girl Gov Perú da vida a Girl Gov en Acción: 23 adolescentes que han realizado un informe sobre la situación de niñas, niños y adolescentes durante la pandemia

Corte Superior de Justicia de Rioja decide hoy prórroga de prisión preventiva para hombre que habría quemado a su pareja mientras dormía

Hoy, 1 de septiembre de 2020, la Corte Superior de Justicia de La Rioja decidirá si prorroga la prisión preventiva a Leoncio Daza, único sospechoso del asesinato de María Alvarado, su pareja; pues la medida se cumple este 25 de septiembre. El 26 de diciembre de 2019, luego de haber estado celebrando las fiestas navideñas en un local social, María Alvarado y Leoncio Daza retornan a casa y todo indica que mientras ella dormía él la habría rociado con gasolina y le habría prendido fuego.

TeleoLeo.com informó en ese momento de este posible feminicidio y según la hija y familiares de María Alvarado esa fue la tercera vez que Daza intentaba asesinarla. María Alvarado tenía 45 años, madre de 3 hijos, el menor de 14 años, era una mujer activa con muchos planes y con uno muy importante, la celebración del cumpleaños de su nieta de 3 años que aún pregunta a su madre porque “la abeita” ya no le hace videollamadas.

Leer también: LEONCIO DAZA TEJADA, ÚNICO SOSPECHOSO DEL FEMINICIDIO EN TARAPOTO [VÍDEOS]

El pasado mes de junio Daza estuvo a punto de ser liberado, pues entre las medidas COVID dadas por el gobierno peruano estaba el excarcelar a los presos en riesgo de contagio, pero según el presidente Martín Vizcarra los reos por casos de feminicidio o violación sexual no serían liberados. A pesar de eso, la defensa de Daza presentó un Habeas Corpus alegando que por su edad, 59 años, era población de riesgo, sin embargo, el segundo juzgado de Rioja declaró improcedente el pedido.

Ocho meses después…..

Según la hija de María Alvarado hasta el momento se han tomado declaraciones a los testigos y «se han visualizado los vídeos donde mi madre estuvo celebrando fiestas con Daza. Falta la reconstrucción de los hechos. Mi abogada dice que han designado a los funcionarios para la diligencia, pero aún no ponen fecha y hora porque hasta el momento San Martín (departamento al que pertenece Rioja) sigue en emergencia por la pandemia».

Legislación

Según el Observatorio Nacional de violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar: «El hombre que usa el fuego como medio para agredir a una mujer, tiene además el objetivo de destruir su cuerpo, provocarle una discapacidad física, una discapacidad social y lesiones psicológicas de gran impacto que en muchos casos no tienen recuperación, en caso que sobreviva al ataque».

El artículo 108-B del Código Penal peruano, en el inciso 7 de su segundo párrafo condena con no menos de 30 años a quien haya matado a una mujer por medio de uno de los agravantes considerados en el artículo 108. Matar a una mujer quemándola es uno de ellos. Así que en este caso, siendo Leoncio Daza el único sospechoso del asesinato de María Alvarado y considerando que se le impondría una pena mayor de 4 años, la prórroga de la prisión preventiva es la única resolución que este 1 de septiembre puede tomar el Poder Judicial de Rioja.

Tuitazo: #JusticiaParaMaríaAlvarado

Violada, supuestamente, por 3 “amigos”, todos en libertad, su caso está paralizado en la fiscalía de Chincha. La excusa: el COVID-19 [VÍDEO]

La pandemia lo ha alterado todo y es normal, sin embargo, lo que no debería alterarse es la atención judicial a los casos de violencia de género, hayan ocurrido antes o durante el estado de emergencia. Las mujeres, diversidades, niñas y niños maltratados, abusados y asesinados requieren una justicia rápida y eficaz

─«Hay restos de semen en mi truza»

─«Eso no puede ser porque nadie terminó»

«Me siento sucia, culpable, molesta, me asusta salir a la calle porque temo encontrarme con mis agresores, eran mis amigos, no sé cómo han podido hacerme esto. Ahora tengo pesadillas, sueño que me violan, que no puedo moverme, ni gritar, ni correr. Sueño con muchos globos con cara de hombres malos que me rodean. Hace unos meses estaba en el centro de salud, uno de ellos entró, me escondí en un baño, temblaba».

Hechos

La madrugada del 2 de febrero pasado ella fue abusada sexualmente, había estado tomando con tres amigos en casa de uno de ellos: dos, compañeros de estudios en la universidad; el tercero un amigo del dueño de casa al que conocía previamente. Ella sólo recuerda que bebían, que el licor le afectó, que pidió descansar y luego todo son imágenes difusas, ella vestida, ella desnuda, uno de ellos encima «haciendo cosas»; el otro al lado con el torso desnudo y el tercero, también semidesnudo, mirando la escena desde la puerta de la habitación.

«Dos de ellos eran mis amigos de la universidad, vivimos en Chincha y estudiamos juntos desde hace 2 años en la universidad San Luis Gonzaga de Ica. No entiendo cómo han podido hacerme esto, yo estaba ebria y me dormí, ellos sabían que estaba mal y ahora dicen que todos estaban igual de borrachos, que yo quería sexo, que me desnudé sola, que les suplicaba para estar con ellos. Y yo no soy así, nunca he sido así» ─dijo ella a teleoLeo.com.

El 1 de febrero por la noche ella (18 años de edad) recibió un mensaje de un “amigo”, Piero Motta de los Ríos (19 años de edad): «Ya pues habla cómo es para ir a tomar a la casa de Barahona», le decía, pero ella debía llevar a su hermano menor a un ‘quinceañero’. Motta insistió y quedaron en que ella dejaría a su hermano en la fiesta y que él la recogería para ir a casa de Johan Barahona Rivera (28 años de edad). Al llegar a casa de Barahona compraron ron, gaseosa y se pusieron a tomar.

«Barahona hizo la mezcla, ponía demasiado alcohol, yo le dije, pero no me hizo caso. Yo tomaba a sorbitos, no quería ponerme mal. Motta me dijo que era una viva y me sirvió un vaso lleno y me lo hizo tomar. Y yo confiaba, eran mis amigos de la universidad. Me dijeron que llamará amigas, pero todas estaban en Lima, así que dijeron de llamar a Jesús Atuncar (29 años de edad), amigo de Barahona, lo llamé; no recuerdo en qué momento llegó».

Mareada por el alcohol y con el celular a punto quedarse sin batería, ella pidió a Barahona poder descansar en la habitación que se veía desde el patio donde estaban. «Allí había una cama y un colchón en el piso, al lado un enchufe, me dormí en el colchón; no sé cómo, a las 2:30 de la mañana, le envié un mensaje a mi hermano y le dije que pasará a recogerme. Barahona luego cogió mi teléfono y le envió un audio diciéndole que fuera a las 3».

Ella dice que recuerda estar vestida y ver a Jesús Atuncar sentado en el colchón y que alguien la cargó y la pusó en la cama. «Me volví a dormir, cuando desperté, estaba desnuda, no podía moverme, ni gritar, Atuncar estaba encima mío moviéndose, haciéndome cosas, Barahona con el torso desnudo miraba desde la puerta y Motta, también sin camiseta, le dio unas palmaditas a Atuncar y le dijo algo como: “ya manito, ya”. Atuncar se paró y se subió el short».

El hermano de ella dice que sospechó de que Motta le dijera que fuese más tarde a recoger a su hermana, así que fue a buscarla de inmediato. «Yo no recuerdo ni cómo bajé hasta la puerta donde me esperaba mi hermano en el taxi, tampoco recuerdo como llegué a mi habitación. Mi hermano dice que yo me quejaba de que me dolía mucho abajo y el vientre, una amiga que iba con él en el taxi dice que me preguntó qué había pasado; yo no sabía nada».

¿Me han violado?

Antes de irse a dormir recuerda haber ido al baño y luego de miccionar notar que sangraba, le escribió a Atuncar, le dijo que lo denunciaría y se quedó dormida. «Al despertar tenía varios mensajes de Atuncar, decía que yo, borracha, me había desnudado, que sí había pasado algo, pero que yo quería. Le dije que me había violado, que tenía semen en mi ropa interior y él me dijo que eso era imposible: “porque nadie terminó” y ahí es cuando comencé a sospechar que los 3 habían abusado de mí».

Motta también le escribió y le repitió que ella, ebria, se había quitado la ropa y les había pedido estar con ellos; desesperado le pidió hablar “los 4 y ahí decidimos qué se hace”, le dijo que denuncié a Atuncar. Le pidió perdón por haberle fallado, le dijo que él no había hecho nada, pero que si ella iba a la policía lo sindicarían como cómplice y su abuelita sufriría. «Le dije por qué no me ayudaste si estaba mal y me dijo que él también estaba muy borracho».

Denuncia desatendida por pandemia

Ella habló con su madre y fueron a presentar la denuncia a la comisaría de Pueblo Nuevo de Chincha. En coordinación con la joven, la policía pudo detener a Motta y Barahona. Atuncar se dió a la fuga, porque, según él mismo le dijo a Barahona y Motta, policías de esa dependencia, amigos suyos, le había advertido que lo habían denunciado por violación sexual y pudo escapar; aún continúa en paradero desconocido.

Libres como el viento

El Centro de Emergencia Mujer de la comisaría de Pueblo Nuevo pidió prisión preventiva para los tres, sin embargo, todos están libres. Atuncar porque debido al soplo de malos efectivos policiales, fue advertido y puso pies en polvorosa saliendo de Chincha sin paradero conocido.

Barahona y Motta, sólo estuvieron encerrados 24 horas, la fiscal adjunta provincial, Estela Meza Benavides, los liberó con sendas órdenes: «[…] la presente libertad es por haber estado detenido al estar implicado en el delito contra la libertad sexual, violación en estado de inconsciencia». Un galimatías en toda regla.

Revictimización

Además de dejar en libertad a dos implicados en un caso de violación, la fiscal Meza Benavides revictimizó a la agraviada, preguntándole la frecuencia con la que bebe alcohol, si cuando estuvo sus “amigos” le propusieron tener sexo. El abogado defensor de los investigados hizo lo propio preguntándole por qué fue a casa de Barahona si se supone iba a un ‘quinceañero’; si Atuncar alguna vez se le había insinuado; cuánto habían bebido Motta y Barahona; si tenía enamorado.

¡Qué bonito eres Marcona!

Según la víctima, Atuncar se encontraría en Marcona porque una amiga suya ha visto sus estados en sus redes sociales y él dice estar allí, igual no es cierto, pero ella se lo ha comunicado a su abogada del Mimp, sin embargo, nada se ha podido hacer con esta información porque según le han dicho en la fiscalía: «Todo se ha detenido por la pandemia y sólo se están ocupando de los casos ocurridos desde el inicio del confinamiento, y lo mío pasó en febrero».

Este foto es de este sábado 22 de agosto de 2020

Con amigas y amigos así…

«Quienes se supone eran mis amigas y amigos de la universidad me han dado la espalda. Luego de ser puestos en libertad Motta y Barahona dieron su versión, varios me escribieron para decirme que retiré la denuncia. Una compañera publicó en su muro de Facebook la noticia que salió en el diario, pidiendo apoyo para ellos. A veces me siento mal porque he roto la armonía del grupo, pero yo no hice nada».

«No estoy bien, tengo miedo e ira todo el tiempo»

Ella está ahora con tratamiento psicológico y psiquiátrico, toma pastillas para dormir y para el control de la ira, desde lo ocurrido ni descansa, ni está en paz. «Me tuvieron que medicar porque no podía dormir y cuando lo hacía tenía la misma pesadilla siempre: me violaban una y otra vez, además, intenté hacerme daño. Ahora cuando me enojo pierdo el control, yo no era así, todo esto me tiene muy mal».

A ella, ahora, le cuesta salir de su casa, le han otorgado medidas de protección, pero teme encontrarse con sus agresores o con sus familias, a las que conoce y con las que tenía buena relación. «El día que vi llorar a la mamá de Motta en la comisaría me dio pena, ella siempre fue muy cariñosa conmigo. La mamá de Barahona me llamó y me dijo que entendía que me sintiese mal, pero que podíamos arreglar las cosas, nunca supe qué quiso decir».

Pruebas de la violación

Según el examen del médico legista ella “presenta lesiones traumáticas recientes en genitales externos” y según el examen psicológico tiene “problemas emocionales compatibles con experiencia negativa de tipo sexual”.

Así que sí, ella fue abusada y los únicos que estaban presentes en ese lugar eran: Piero Motta de los Ríos, Johan Barahona Rivera y Jesús Atuncar Zavala, los dos últimos además, hombres que tienen una diferencia de 10 años de edad respecto a la víctima. Así que sí, los 3 son responsables por acción u omisión y no pueden escudarse en su ebriedad, menos decir que la víctima quería tener sexo con los tres, porque una persona ebria e inconsciente no puede consentir.

Testimonio

TeleoLeo.com pudo hablar con la joven y recabar su testimonio, extenso y doloroso. A ella le han arrebatado parte de su vida, la han roto, pero no la han destruido. Seis meses han pasado desde el ataque sufrido, la vida no es fácil, pero hay que seguir y sanar, y para sanar hay que reparar; y eso se logra cuidando el estado emocional de las víctimas y consiguiendo justicia para sus casos.

Ella no sólo ha sido violada la madrugada del 2 de febrero, sino también:

  • Cuando los policías de la comisaría de Pueblo Nuevo ─según le dice Atuncar a sus amigos─ le avisan de que ha sido denunciado por violación sexual y eso le permite fugarse.
  • Cuando la fiscal Meza Benavides deja libres a dos de los implicados, porque la joven no sabe a ciencia cierta si ellos también abusaron de ella, sin embargo, ellos estuvieron allí y no detuvieron la acción, viéndola ebria e inconsciente, por lo menos son cómplices.
  • Cuando la fiscal Meza Benavides y el abogado de los implicados la revictimizan con sus preguntas fuera de lugar.
  • Cuando la fiscalía le informa a la víctima que su caso está paralizado porque, por ahora, sólo están atendiendo casos ocurridos durante la pandemia.
  • Cuando sus compañeras y compañeros de clase hacen escarnio de lo ocurrido y le dicen que retire la denuncia en contra de sus “amigos”.

«Mi vida se ha alterado, trato de no socializar con chicos, siento que todos me señalan por haber sido violada, los primeros meses pensaba que yo era la culpable y debía dejar la denuncia, gracias al apoyo de mi madre continúo adelante. Por ahora las clases en la universidad han sido virtuales, pero un día en que uno de ellos intervino, yo me puse muy nerviosa, me asusté muchísimo y no quiero vivir así. Sólo quiero justicia».

Girl Gov Perú da vida a Girl Gov en Acción: 23 adolescentes que han realizado un informe sobre la situación de niñas, niños y adolescentes durante la pandemia

Tejer feminismo con niñez y adolescencia es el objetivo de este programa, porque darle voz a las niñas y adolescentes es el comienzo de un gran futuro. Creando lideresas las sociedades crecen. Potenciando al 50,34% de la población sometida al patriarcado, todas y todos ganamos

«Teniendo en cuenta el contexto actual de aislamiento social y cuarentena, producto del COVID-19, nos vemos en la urgencia de pronunciarnos frente a las situaciones de vulnerabilidad que como niñas, niños y adolescentes nos están tocando experimentar. La manera en la que cada población se ve afectada es distinta, por lo que sentimos la necesidad de visibilizar las realidades y problemáticas que lxs niñxs y adolescentes enfrentan».

Así comienza el informe de la investigación titulada “Nuestros derechos importan: niñas y adolescentes luchando en el contexto del COVID 19”, realizada por 23 adolescentes peruanas pertenecientes a la primera promoción de Girl Gov Perú, programa de empoderamiento y liderazgo político para niñas y adolescentes entre 13 y 17 años que cursan estudios secundarios. Este programa ha sido implantado en Perú por 3 profesionales feministas peruanas.

Gianina Marquez, Beatriz Córdova y Karina Nuñez, especializadas en temas de educación, género y comunicaciones profesionales son las creadoras de Girl Gov Perú. «Vimos la necesidad de fomentar una conciencia feminista desde la niñez y así encontramos el programa Girl Gov de la Women and girls Fundation (WGF)». Ellas, que ya tenían un vínculo con esta entidad, fueron convidadas a su sede en USA para conocer el programa y desarrollarlo en Perú.

En 2019 salió la primera promoción de ‘GIRLGOVERS’ peruanas, conformada por 70 menores limeñas, de ellas, 23 formaron el colectivo Girl Gov en Acción y a partir de un webinar, realizado en abril de este año, en el que hablaron sobre su situación durante la pandemia, decidieron investigar sobre la problemática de su grupo etáreo y acabaron realizando una investigación y elaborando un documento donde dan a conocer al gobierno los problemas que les afectan.

Luego de la publicación del estudio donde las adolescentes dan a conocer los resultados de su investigación dividida en 4 grandes temas: educación, salud, necesidades básicas y violencia, lo repartieron entre las autoridades con poder de decisión en asuntos de menores, aún no reciben respuesta. TeleoLeo.com hablo con las impulsoras de Girl Gov Perú sobre sus objetivos, su metodología, y sobre el estudio realizado por sus aventajadas pupilas.

Futuro del futuro

El resultado del trabajo de Girl Gov Perú ha sido tan importante y satisfactorio que, con la tecnología gobernando nuestras vidas más que nunca, el programa de empoderamiento se ha trasladado a la red y eso permite que este 2020 sean más niñas y adolescentes las que participen del programa: de 70 han pasado a 100, y que se puedan incorporar a niñas y adolescentes de todo el Perú.

Salud mental: una de las facturas de la cuarentena en las y los menores de edad

«El estrés postraumático es cuatro veces mayor en los niños que han pasado por una cuarentena».

«Esta pandemia y las medidas de contención sin precedentes, derivadas de ella, están afectando a todos los aspectos de la vida de los niños, niñas y adolescentes: su salud física, su desarrollo, sus posibilidades de aprendizaje, su comportamiento, la seguridad económica de sus familias y su protección frente a la violencia y el abuso; y, por supuesto, también impactan en su salud mental. La situación vivida en España y en el mundo con la pandemia es tan excepcional, que no existen aún respuestas concluyentes sobre cuál será la afectación psicológica de niños, niñas y adolescentes en el corto, medio y largo plazo.

No obstante, la experiencia acumulada en crisis humanitarias y situaciones de confinamiento, así como los incipientes estudios realizados, llevan a los expertos a afirmar la especial vulnerabilidad que tienen los niños, niñas y adolescentes y la
necesidad de reforzar la detección y prevención de los problemas. Hay expertos que señalan que los niveles de estrés postraumático son cuatro veces mayores en los niños que han pasado por una cuarentena, y que estos episodios pueden llegar a darse hasta tres años después». (UNICEF, España)

Por dizque asintomáticos pagan pato

En nuestro país, los grandes olvidados de la pandemia son niñas, niños y adolescentes, quienes por su edad no han sido tomados en cuenta en la toma de decisiones . El confinamiento se ha prolongado hasta finales de agosto y los menores de 14 años, por el crecimiento de contagios vuelven a restricciones como salir sólo 30 minutos, no alejarse más de 500 metros de casa y no sacar a la calle patinetes o algún otro juguete, lo cual es duro para los más pequeños.

Retomar estas restricciones, según las autoridades sanitarias peruanas, se debe al aumento de contagios, lo cual, en parte, atribuyen a que los menores al salir interactúan y se contagian convirtiéndose en pacientes asintomáticos, contagiando a las personas mayores con las que conviven. Y otra vez se penaliza a los menores, cuando lo que hace daño no es que ellos salgan, sino que no se sigan las medidas recomendadas: mascarilla y distancia física, que no social.

Las y los menores merecen ser escuchados y atendidos. Ellas y ellos son el futuro y para que sus vidas afecten de manera positiva a la sociedad, su desarrollo presente tiene que darse en las mejores condiciones posibles. La pandemia nos afecta a todos, pero más a ellas y ellos porque están viviendo una situación para la que ni los adultos estamos preparados; por eso saber qué piensan, cómo se sienten y qué necesitan es vital, esperemos que las autoridades que han recibido el informe de Girl Gov en Acción lo hayan leído y comiencen a utilizarlo.

«MIS HIJOS TIENEN HAMBRE, LLORAN, AYER NO COMIERON NADA. HOY ME HAN DONADO ALGO Y PODRÁN COMER»

Tiene 24 años, es madre soltera con dos niños pequeños, uno muy enfermo y sin atención médica porque por ahora sólo atienden COVID-19. Ella es cabeza de familia de uno de los más de 200 mil hogares en pobreza y extrema pobreza, que no han recibido el bono del gobierno peruano otorgado por la pandemia

«Por favor ayúdeme. Aún no me llega el bono ni nada. No sé qué hacer Con mis bebés, el pequeño se congela, hace demasiado frío y por las noches se pone casi azul». A poco maś de un mes de iniciado el estado de emergencia en Perú, teleoLeo.com escribió el testimonio de una joven madre con dos niños pequeños, el menor de ellos un bebé de 15 meses con posible cianosis y una probable enfermedad cardíaca.

«Mi hijo se pone todo morado, su piel helada, le pongo varios pares de medias en pies y manos y aunque lo abrigo mucho sigue helado. Para dormir lo arropó con plásticos y cartón, y vigilo su sueño porque le incomodan. El podría tener cianosis, pero no lo sé porque en el Hospital del Niño no lo atienden» ─decía Sheyla, la madre, el pasado 26 de abril a teleoLeo.com.

Ella pedía atención para su hijo, con la publicación y debido a la pandemia sólo consiguió que le hicieran análisis. «En el Hospital del Niño sólo atendían cirugías y COVID-19, me dijeron que pida cita cuando acabe la pandemia, pero no acaba y mi hijo está mal, deben examinarle el cerebro y el corazón, porque dicen que uno de esos órganos no funciona bien. Me dijeron que sólo vaya de emergencia si se ahogaba».

Cuatro meses después, a las necesidades médicas del pequeño se suman el hambre y el húmedo invierno limeño, que vuelve a amoratar la piel de Adrián. «Donde vivimos hace mucho frío, la poca ropa que tiendo ni seca, hay mucha humedad, por eso mi bebé está peor cada día. No tengo con que abrigarlo, además, su corazón late demasiado rápido. Yo sufrí del corazón de pequeña y tengo miedo» ─dice Sheyla angustiada.

Sin bono ni ayuda de su municipalidad

«Desde que despierto pienso qué comerán mis hijos, a veces sólo tengo para arroz con huevo, otras sólo pan y anís y otras, para nada. Me mandaron hierro para mi hijo, pero no puedo comprarle. Mi padre antes me ayudaba, pero con el estado de emergencia se quedó sin trabajo. Yo no he recibido ningún bono del gobierno, nada y no entiendo por qué. Estoy desesperada».

Según la Contraloría General del perú, 214.758 hogares en pobreza o pobreza extrema ─por error─ no han recibido ninguno de los dos bonos de 380 soles para paliar la falta de ingresos por el confinamiento debido al COVID-19. La familia de Sheyla es una de estas familias. La Contraloría dio a conocer esta cifra a principios de julio, un mes ha pasado y para Sheyla todo sigue igual.

Caramelos y gelatinas

Antes de la pandemia Sheyla se dedicaba a vender gelatinas y caramelos en las calles, salía con sus hijos porque no los podía dejar solos en su casa, pero cuando comenzó todo dejó de salir porque un día la policía la paró. «No sé qué hacer, no puedo trabajar y ellos lloran de hambre, y yo me desespero. He escrito al MIDIS para reclamar el bono pero no me contestan».

Según afirma Sheyla su municipio tampoco la ha ayudado. «Yo vivo en San Martín de Porres, de la municipalidad vinieron a empadronar casa por casa, pero nunca nos trajeron nada, cuando hicieron la entrega, a mi vecino le dieron y a mí nada, a pesar de que soy madre soltera, que mi padre está sin trabajo y que tengo dos niños pequeños y uno de ellos muy enfermo».

Sheyla también necesita pañales y ropa de abrigo para ella y sus niños pues dice que no tienen casi nada. «Mi hija es talla 6 de ropa y 27 de zapatos, mi hijo talla 4 y 22 en zapatos. El frío es intenso, corre viento helado en las noches, me duelen hasta los huesos. Mi casa es de adobe y el piso de tierra, mis hijos se ensucian mucho y no los puedo bañar, no tengo dinero para gas y no puedo gastarlo calentando agua, sino, no cocino».

Sheyla necesita toda la ayuda que se le pueda brindar, lo que no necesita es que la llamen para recibir proposiciones indecentes. «La primera vez que pedí ayuda como di mi número de teléfono me llamaron hombres de la edad de mi padre diciéndome que tenían dinero, que me podían dar de todo, criar a mis hijos. Yo Lloraba, porque realmente necesitaba la ayuda, nunca accedí y opte por bloquear mi número».

Se agradece toda ayuda que puedan hacerle llegar a esta joven madre

Nombre: Sheyla Villanueva

DNI: 76204652

Cuenta BCP: 19294133785029

Código Interbancario: 002-19219413378502935

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«Si no pago el alquiler del cuarto me botan el lunes y no tengo donde ir»

En el Perú pandémico, a pesar que el presidente ha prohibido los desalojos por el estado de emergencia, los que han perdido toda fuente de ingresos se encuentran en esta situación. Esta historia es mucho más dramática cuando se trata de inmigrantes, pues no tienen una red familiar que los acoja, y se agrava cuando se trata de mujeres cabeza de familia

Dayana necesita de nosotros. Ella es una inmigrante venezolana en Perú que, como muchos, debido a la pandemia quedó sin empleo. Ella también es una enfermera especializada en niños autistas que trabajaba en una casa limpiando y cuidando a dos niños. En cuanto se decretó el estado de emergencia sus empleadores la echaron.

Para sobrevivir durante estos meses ella ha tenido que salir a pedir, tocando puerta a puerta. En el camino fue conociendo otras mujeres venezolanas con sus mismas carencias y logró organizarlas para pedir juntas y repartirse lo que obtenían a fin de no morir de hambre.

Dayana es hija de una peruana que emigró a Venezuela hace 30 años y que ha tenido que hacer el camino de vuelta debido a la crisis que vive ese país en estos momentos. Por eso, con lo que consigue en las calles, ella también ha ayudado a varias vecinas peruanas de Villa Maria del Triunfo, distrito donde vive.

S.O.S

Ahora es Dayana la que necesita ayuda urgente, con lo que conseguía ella sólo ha podido comprar alimentos, las medicinas del corazón de su madre y las que ella misma debe tomar por su diabetes, pero no ha podido pagar el alquiler del cuarto donde vive con su madre y su sobrina que acaba de tener un hijo.

Dayana debe 2 meses y medio (650 soles) y la dueña de la casa le ha dicho que si el lunes no paga tendrían que irse, pero según manifestó la Defensoría del Pueblo a teleoLeo.com, «por la situación de emergencia debería hablar con el arrendador y fraccionar la deuda o firmar un compromiso de pago».

Los arrendadores no siempre pueden asumir la falta de pago de quienes han quedado sin ingresos por la pandemia, es el Estado el que debe hacerse cargo de esto, subvencionando a los más vulnerables, ampliando los bonos del MIDIS u otorgándoles una pensión hasta que encuentren un empleo, o demuestren ingresos.

La Defensoría también señala que sacar a alguien de una vivienda, aunque sea por falta de pago hay requisitos que cumplir: «La ejecución de desalojos sólo pueden realizarse mediante orden judicial o notarial. Las prácticas arbitrarias o abusivas pueden ser sancionadas».

Cortes de servicios por impago

Mientras Dayana no puede pagar, su arrendador le corta la luz de manera intermitente. Durante la pandemia, teleoLeo.com ha publicado el testimonio de mujeres en pobreza extrema y todas dicen que sus arrendadores les cortan luz y agua cuando no les pueden pagar.

Al respecto, la Defensoría afirma: «El corte de servicios de energía eléctrica y agua no son medios válidos para desalojar a una persona de un inmueble, y por el contrario constituye un acto vulneratorio de su dignidad. De suceder este hecho, puede presentarse una denuncia en la Comisaría».

Arrendador con familiar policía

Pero aquí se presenta el problema: «Yo fui a la comisaría» ─dice Dayana─ «pero como el dueño de las habitaciones tiene familiares policías, pues ellos sacan a la gente sin problemas y a mí me sacarán si no pago o les doy algo. A mi hermana con sus dos hijos también la quieren desalojar, no sé qué vamos a hacer ».

Arroz con huevo

Dayana busca trabajo, pero no lo encuentra. Estos días ha salido con su termo bajo el brazo a vender café y bizcochos. «Lo más que hice un día con mi sobrina fueron 8 soles y con eso sólo pudimos comprar algo de arroz, huevos y alguna cosita más para comer; mi sobrina tiene un recién nacido y debe alimentarse».

«Una de las niñas, que vive en un cuarto de la casa donde vive Dayana, tiene 11 años, está super delgada y no quiere desayunar, sólo come dos veces a día para ahorrar, dice» ─explica a teleoLeo.com una migrante chilena, amiga de Dayana, quien durante todo este tiempo la ha apoyado para conseguir ayuda.

Este viernes mientras escribía otra nota, hable con Dayana sobre su situación; en la conversación salió el tema de una joven madre peruana desesperada por comida y atención médica para sus hijos, uno de ellos un bebé cianótico y con una afección al corazón, cuya condición se ve agravada con el invierno limeño.

La respuesta inmediata de Dayana fue: «Dame su dirección, veré como consigo dinero para el pasaje y le llevo algo de comida y ropita, tengo una frazada que es mía, pero se la daré porque ese niño necesita ropa de abrigo».

Estas son las condiciones en las que viven Dayana y su familia

Pedido

La situación de Dayana es insostenible en estos momentos, ella necesita trabajo y dinero para poder pagar el cuarto donde vive con su madre enferma. Necesita lo que podamos brindarle. Dejo por aquí la cuenta bancaria de su madre para los que puedan solidarizarse con ella.

  • Titular de la cuenta: Juana Velázquez (madre de Dayana)
  • Número de cuenta BCP: 194 92515560058

Ojalá, así como Dayana, a pesar de sus carencias comparte lo poco que consigue caminando todos los días las calles de Lima, quienes lean esta nota se compadezcan de ella y la ayuden con la misma voluntad y presteza que ella ha ayudado y ayuda a otras mujeres, venezolanas y peruanas, que sufren el mismo estado de vulnerabilidad que ella.

También leer: A LA XENOFOBIA PERUANA CONTRA LOS VENEZOLANOS, UNA VENEZOLANA RESPONDE CON SOLIDARIDAD [VÍDEO]

DISCRIMINACIÓN, HAMBRE Y FRÍO: TESTIMONIOS DE MUJERES VENEZOLANAS EN EL PERÚ DE LA PANDEMIA

Mujeres migrantes maltratadas: ninguneadas por migraciones y por el Estado peruano

Ellas llegaron a Perú por amor. Muchas, maltratadas por sus parejas, cuando ‘osan’ dejar la relación pierden la residencia, pues son sus victimarios quienes se las deben renovar. Cada año se exponen a ser expulsadas del país perdiendo el vínculo con sus hijos. Esto tiene que cambiar, los derechos humanos de las mujeres migrantes existen

«Recuerdo cuando llegué a migraciones, había una asociación que se llamaba “Mujeres Maltratadas por Migraciones” recuerdo que muchas mujeres y algunos hombres hacían cola, eran padres de familia extranjeros, a los que sus parejas no les habían permitido mantenerse de manera regular, porque no habían solicitado a migraciones que pudieran ser residentes peruanos y por lo tanto estaban escondidos amenazados para poderse mantener cerca a sus hijos».

Los recuerdos son de la Superintendenta Nacional de Migraciones, Frieda Roxana del Águila y la asociación de la que habla se llama “Mujeres Migrantes Maltratadas” (MMM), pero podría perfectamente llamarse como dice la funcionaria: “Mujeres Maltratadas por Migraciones”, porque agrupa a mujeres despreciadas por las leyes migratorias peruanas, que las condena a no tener residencia si sus parejas no se la dan, incluso, siendo madres de peruanos obligadas a permanecer en el país para no perder a sus hijos.

Gráfica: Eva Machado

«Estas cosas suceden y estas personas sufren y por ellos lo primero que hicimos es promover normas para que esos padres ─no hay fronteras cuando hay padres e hijos─ puedan estar cerca, y hemos tenido que hacer muchas cosas» ─agrega del Águila. Según Inés Agressot de MMM, la preocupación de la superintendenta se centra en ayudar a los migrantes venezolanos: «Para ellos sí hay recursos y nos parece muy bien, porque lo necesitan y son nuestros hermanos, pero nosotras también existimos».

Carnet de extranjería

Fue Boris Gonzalo Potozen Braco, a cargo de Migraciones entre 2015 y 2016, quien dió por primera carnet de extranjería a estas mujeres, pero lamentablemente el documento debía renovarse cada año. En 2017, al entrar Eduardo Alfonso Sevilla ─antecesor de del Águila─ creó la Oficina de Atención a Poblaciones Vulnerables y renovó Carnet de Extranjería a las madres migrantes víctimas de violencia familiar, prorrogó residencias y apoyó a otras a obtener residencia de migrantes si cumplían con ciertos requisitos económicos.

«No sé a qué se refiere la superintendenta al decir que ha hecho muchas cosas por nosotras. En varias oportunidades y por diferentes vías hemos solicitado reunirnos con ella, sin embargo, nunca nos ha atendido; lo máximo que ha hecho es derivarnos con una funcionaria muy bien intencionada, pero sin capacidad real de decisión. Encima, la Oficina de Atención a Poblaciones Vulnerables ya ni siquiera existe en la página de Migraciones» ─dijo a teleoLeo.com, Inés Agresott, representante del colectivo MMM.

Inés Agresott, también ha escrito el presidente de la República, Martín Vizcarra, explicándole su situación, que es la del 99% de las mujeres de MMM que permanece en Perú. Todas llegaron allí enamoradas, luego la relación finalizó, normalmente, de mala manera, y ellos ni les tramitaron la residencia, ni las dejaron volver a su país, con la amenaza de quitarles a sus hijos. Varias de ellas y de sus hijos han sido víctimas de violencia de género y de violencia intrafamiliar, alguna incluso fue víctima de intento de feminicidio, pero nada. Desde las instituciones nadie las protege.

¿Burla estatal?

En enero pasado, la Plataforma Digital del Estado publicó una nota titulada “Programa Aurora articula con Superintendencia Nacional de Migraciones para proteger a las personas migrantes en situación de vulnerabilidad” donde Nancy Tolentino, directora del programa Aurora, afirmaba: «Hemos logrado encontrar líneas de trabajo conjuntas para desarrollar de manera articulada a mediano y largo plazo a favor de las víctimas migrantes que se encuentren en situación de vulnerabilidad y desprotección frente a la violencia de género en el país».

AURORA pertenece al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) y es el “Programa Nacional para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra la Mujer e Integrantes del Grupo Familiar”.

Consultada sobre esta nota y los supuestos esfuerzos del Estado por ayudar a las mujeres migrantes en situación de vulnerabilidad, Inés Agresott dijo a teleoLeo.com: «Esto es una burla, esta nota es de cuando a mí, en el MIMP, me dijeron que habían colapsado y que si necesitábamos albergue sólo podía ser en el interior, sabiendo que muchas mujeres no pueden ni moverse de Lima, porque los padres de sus hijos no les permiten ni eso y amenazan con denunciarlas si “desobedecen”. Tenemos varios casos para demostrar lo que digo».

Pandemia sin residencia

La pandemia supuso otra piedra en el camino de estas mujeres migrantes. Con el país en estado de emergencia ellas no pudieron renovar sus residencias, pues a pesar de la digitalización del sistema de la oficina de Migraciones, expuesto en televisión por la actual superintendenta como uno de los grandes logros de su gestión, la página destinada para la realización de este trámite no funcionaba correctamente. «Estas semanas, intentábamos, sin éxito, renovar la residencia a través de la página y la plataforma no nos reconocía» ─dice Agresott.

Ella señala, además, que presentó la queja correspondiente mediante la línea de atención al usuario y un funcionario de Migraciones le respondió “socarronamente”. «Burlándose me dijo que si no sabía que estábamos en medio de una pandemia, luego otra funcionaria me explicó que realmente había algún problema porque el sistema no nos encontraba y no podíamos renovar nuestras residencias. Y esto fue terrible, sobre todo para una de nuestras compañeras que enfermó de COVID y no podía ser atendida porque no tenía sus papeles en regla».

El caso que menciona Agressot es el de María de los Ángeles Sevilla, ella lleva 35 años en Perú y sólo pudo obtener atención médica gracias a su hijo que movió cielo y tierra para que, a pesar, de no tener sus papeles al día pudieran atenderla. Por todo este sufrimiento y para evitar mayores problemas, el colectivo de MMM piden que se prorroguen de inmediato las residencias de aquellas que durante el confinamiento les tocaba hacerlo, pues para completar la invisibilización de su problemática, para la página de Migraciones ni siquiera existían.

Y por todo lo antes dicho…

MMM pide que les den nacionalidad peruana no sólo por ser madres de peruanas y peruanos, sino porque ademaś, «del grupo, casi todas vivimos desde, por lo menos, hace 10 años en Perú y resulta, por lo menos, paradójico que no nos dejen regresar a nuestra tierra con nuestras hijas e hijos cuando la relación se trunca con la pareja peruana, pero que para quedarnos tengamos que pasar cada año por el martirio de la renovación de documentos.

MMM piden nacionalidad

  1. Patricia, Argentina. Aún esposa de peruano. Víctima de violencia psicológica. Madre de un niño peruano con autismo TDAH y epilepsia. Vive hace 15 años en Perú. No tiene documentos, se han perdido y se han vencido.
  2. María De Los Ángeles, Costa Rica. Viuda de peruano, madre y abuela de peruanos. Víctima de violencia física y psicológica, su esposo jamás realizó trámite alguno respecto a su situación migratoria. Recibió residencia por vulnerabilidad y no por sus hijos. Vive en Perú cerca de 40 años. Tiene la residencia vencida y solicita residencia por familiar de peruano.
  3. Flor María, Colombia. Separada de peruano, madre de peruanos. Cerca de 30 años en Perú. Su residencia es por sus hijos, pero se encuentra vencida.
  4. Natalia, Argentina. Ex pareja de peruano, madre de niña peruana. Víctima de violencia psicológica y física. Con medidas de protección. 10 años en Perú. Residencia por inmigrante.
  5. Yeinis, Colombia. Ex pareja de peruano, madre de niño peruano. Víctima de violencia psicológica y física, con medidas de protección. 10 años en Perú. Residencia por inmigrante.
  6. Thais, Brasil. Esposa de Peruano, madre de dos niños peruanos. Víctima de violencia física y psicológica. Tenía residencia por trabajo, actualmente no tiene.
  7. Aleida, Colombia. Esposa de peruano, madre de niña peruana. Víctima de violencia psicológica y física. Más de 10 años en Perú. Residencia por familiar de peruano.
  8. Zuzanna, Polonia. Ex pareja de peruano y madre de niño peruano. Víctima de violencia psicológica. Hace 18 años en Perú. Residencia por familiar, su hijo.
  9. Katerine, Colombia. Ex pareja de peruano y madre de niño peruano. Víctima de violencia psicológica y física. Primera sentencia a favor de una extranjera por violencia. Residencia por familiar, su hijo.
  10. Inés María Agresott , Colombia. Casada con peruano, madre de peruana. En octubre cumple 20 años en Perú. Residencia por esposo, fue renovada luego de denunciar ineficiencia del sistema electrónico de Migraciones.
  11. Yilian, Cuba. Hija de peruano nacionalizado, en diciembre cumple 10 años en Perú. Residencia por inmigrante
  12. Ángela, Colombia. Aún esposa de peruano, madre de niña peruana. Víctima de violencia psicológica. Residencia por inmigrante.
  13. Arellys, Costa Rica. Ex pareja de peruano, víctima de violencia física y psicológica. Vive hace 13 años en Perú. Residencia por trabajo vence en septiembre.
  14. Luz María, Chile. Ex pareja de peruano, víctima de violencia física y psicológica, trajo al país a sus tres hijas, dos menores de edad, la mayor acababa de cumplir la mayoría de edad. Tenía residencia por MERCOSUR, ahora se encuentra indocumentada, además, según migraciones «nunca tuvo carnet».
  15. Javiera, Chile. Hija mayor de Luz María. Tenía residencia por MERCOSUR, ahora se encuentra indocumentada, además, según migraciones «nunca tuvo carnet».
  16. Paula Tamara, Chile. Víctima de violencia. Hija de Luz María, llegó a Perú siendo aún menor de edad, 15 años. Tenía residencia por MERCOSUR, ahora se encuentra indocumentada, además, según migraciones «nunca tuvo carnet».
  17. Emilia Trinidad, Chile. Hija menor de Luz María. Actualmente tiene 16 años, no tiene documentos, llegó a Perú a los 10 años.
Gráfica: Eva Machado

Este viernes 31 de julio, MMM realizó un tuitazo para llamar la atención sobre su situación migratoria y para concientizar al Estado y explicar una vez más, a un Perú xenófobo, que ellas existen, que forman parte del tejido social del país y que son mujeres que aportan, que colaboran y que educan peruanas y peruanos; y que tienen derecho a tener estatus de ciudadanas en un país en el que decidieron quedarse o en el que deben de permanecer para no romper importantes lazos de amor.

«No somos objetos descartables, hemos estado en primera línea contra el COVID-19. merecemos respeto» [Video]

Isabel Cortez es una de las caras más conocidas de la lucha de las mujeres trabajadoras de la limpieza pública de la Municipalidad de Lima. TeleoLeo.com ha intentado hacer un retrato de esta lideresa

«La gente tira mascarillas y guantes, servilletas o papeles de limpiarse la nariz en medio de la calle y somos nosotras las trabajadoras de limpieza pública las que recogemos todo y nos contagiamos. Durante el confinamiento por la pandemia, alrededor del 40% de las trabajadoras de limpieza pública de la Municipalidad de Lima ha estado contagiada de COVID-19, y eso es porque hemos estado en primera línea de batalla contra el virus, pero eso no le importa al alcalde Jorge Muñoz».

La voz es de Isabel Cortez, presidenta del Comité de Lucha del Sindicato de Trabajadores de Limpieza Pública de la Municipalidad de Lima, SITOBUR; ex candidata al Congreso peruano, mujer aguerrida y de convicciones que no dejan indiferente a nadie. Cortez reclama atención para su gremio, también empatía, respeto, agradecimiento y civismo por parte del pueblo, así como garantías para sus puestos de trabajo. «No somos objetos descartables», es el grito que ella y sus compañeras entonan desde hace semanas en las calles de Lima, porque hoy 504 de ellas podrían quedar en la calle.

«Las trabajadoras de la limpieza pública hemos estado en primera línea de lucha contra del COVID-19, nuestro trabajo ahora es de más riesgo que nunca porque hemos estado y estamos en contacto con los residuos sólidos de los vecinos. Hemos estado muy preocupadas y asustadas, el 40% de los trabajadores estuvimos contagiados y ahora e la alcalde nos paga así, licitando el servicio. Como somos obreras nos tratan como objetos descartables» ─señala Isabel.

La vida de una trabajadora de limpieza pública en Perú no es un lecho de rosas, no es, ni siquiera, la vida de cualquier obrero. Ellas cada día están en contacto con las inmundicias de todo mundo, realizando un trabajo que nadie quiere hacer, pero que alguien debe hacer. «Mi vida y las de mis compañeras es difícil, nosotras somos como los médicos y enfermeras que no podemos parar; el servicio de limpieza pública no puede parar, sin embargo, a nosotras el gobierno no nos ha dado ningún bono por estar en primera línea contra el COVID, ¿por qué no nos valoran?»

Un día con Chabelita

Mientras Lima duerme, ella ya está de pie y dispuesta para una nueva jornada. «Yo me levanto a las 4 de la mañana a prepararme mi ‘taper’ a las 5 tengo que estar en el paradero y a las 6 en la puerta de mi trabajo, con toda la preocupación de que me puedo contagiar. Con las compañeras las cosas han cambiado, ya no podemos abrazarnos, ni preguntarnos cómo estamos, ahora de lejitos nomás marcamos nuestra entrada y nos ponemos nuestro uniforme».

Luego a comenzar el día. «En el trabajo nos dan un plano para saber que zona vamos a limpiar y así salimos, al mediodía paramos para comer, donde estamos. No tenemos comedor, ‘refrigeramos’ donde nos da la hora, un parque, una avenida, sentadas en una vereda o en un puerta; a veces la gente nos vota. Normalmente trabajamos de 6 de la mañana a 3.30 de la tarde, durante el confinamiento acabábamos a la 1:30. Volvemos a la empresa, nos desinfectan al llegar, nos duchamos, nos cambiamos y volvemos a nuestras casas».

Y allí comienza otro ritual. «Yo en mi casa tengo una tina con lejía con un poco de agua, ahí desinfecto mis zapatos, de frente me meto a mi cuarto, me cambio de ropa, pongo a lavar todo, incluso, me da recelo acercarme a mis hijos, ‘apapacharlos’, como antes, porque pienso que tengo el virus pegado a la ropa, en el cuerpo, o el cabello y no quiero contagiarlos, todo y que ha dado negativo a todas las pruebas que me han hecho. Pero tengo miedo, una de las veces que nos hicieron la prueba, de 20 compañeras, sólo 7 dimos negativo».

El 70% de las trabajadoras de la limpieza pública de la ciudad de Lima son mujeres, la mayoría, cabezas de familia con hijos menores, ellas por 1200 soles al mes han arriesgado sus vidas desde el inicio de la pandemia y hoy 504 de ellas podrían quedarse sin empleo y sin protección: ¿esto es normal?, ¿esto es justo?, ¿así paga la ciudad el esfuerzo?, ¿hasta cuándo tanta injusticia con la clase trabajadora? «Cada vez que subo a un bus para ir a mi trabajo sólo me encomiendo a dios» ─concluye Chabelita.

Negocios municipales

Este 29 de julio, la municipalidad de Lima Metropolitana capitaneada por Jorge Muñoz decidirá a qué empresa le otorga la buena pro para la limpieza de la ciudad. Esto, a pesar que en 2018, la Segunda Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria de la Corte Suprema declarase la desnaturalización de la tercerización del servicio de limpieza pública de la ciudad, porque este es un servicio permanente que las municipalidades deben ofrecer, tal y como lo ratifica la Ley Orgánica de Municipalidades.

Ley Orgánica de Municipalidades: Artículo 80.- Numeral 3. Funciones específicas exclusivas de las municipalidades distritales:  3.1. Proveer del servicio de limpieza pública determinando las áreas de acumulación de desechos, rellenos sanitarios y el aprovechamiento industrial de desperdicios. 3.2. Regular y controlar el aseo, higiene y salubridad en los establecimientos comerciales, industriales, viviendas, escuelas, piscinas, playas y otros lugares públicos locales.

La sentencia de la Corte Suprema se debe a la demanda entablada por los trabajadores de limpieza que brindan este servicio a la municipalidad de Lima a través de la empresa Innova Ambiental, ellos agrupados en el sindicato SITOBUR, exigían estar en la planilla municipal para dejar la precariedad a la que se les somete cada vez que un nuevo gobierno de la comuna decide cambiar de empresa y licita los servicios de limpieza.

La sentencia, favorable a los trabajadores, también se basó en jurisprudencia del Tribunal Constitucional, que ratifica que la limpieza pública es un servicio permanente y uno de los principales que las municipalidades deben brindar a la comunidad, porque de su ejecución depende el cuidado del medio ambiente y la salud pública.

Tras marchas y contra demandas, incluso del actual alcalde, Jorge Muñoz, quien prometió cumplir las sentencias judiciales, los trabajadores de SITOBUR estarán en la planilla municipal desde el 1 de agosto. Sin embargo, 504 trabajadores de Innova Ambiental que no están dentro del sindicato temen por sus puestos de trabajo. Lo único que piden es que la licitación de este servicio incluya una cláusula que garantice la permanencia de todos los trabajadores.

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Mientras este 29 de julio, el presidente estaba de Parada Militar y en la municipalidad de Lima se decidía el futuro del servicio de limpieza pública de la ciudad, las trabajadoras protestaban en las calles y eran reprimidas, como en otras ocasiones, con gran cantidad de policías, con bombas lacrimógenas y con chorros de agua sucia